Cuentas para Menores: la guía completa para elegir bien desde el primer euro
Descubre todo lo que necesitas saber para abrir una cuenta infantil o juvenil sin sorpresas: tipos de cuentas, comisiones, control parental, tarjetas, fiscalidad y mucho más. Una guía práctica, clara y actualizada para padres responsables.
Guía sobre Cuentas para Menores
¿Qué es una Cuenta para Menores?
Una Cuenta para Menores es un producto financiero pensado específicamente para niños, niñas y adolescentes. Aunque el titular legal es el menor, los padres o tutores son siempre quienes deben autorizar su apertura y gestionarla hasta que el niño alcance la mayoría de edad.
Titularidad y representación legal
Titular: el menor es el dueño del dinero, aunque sin capacidad legal para formalizar contratos bancarios por sí mismo.
Representante legal: uno o ambos padres, o el tutor, deben participar activamente en la apertura y gestión de la cuenta.
Excepción legal: un menor emancipado (mayores de 16 años) puede abrir una cuenta sin autorización de sus padres.
Tipos de cuentas para menores
Existen principalmente dos modalidades, ajustadas según la edad y objetivos:
| Tipo de cuenta | Etapa recomendada | Características principales |
|---|---|---|
| Cuenta de ahorro infantil | Desde el nacimiento hasta ~12 años | Sin comisiones, sin tarjeta, operativa limitada, accesible solo por los progenitores. |
| Cuenta joven / corriente | A partir de ~12–14 años | Incluye app móvil, tarjeta de débito o prepago y acceso controlado al menor. |
Cada entidad da sus propias opciones, como imaginKids (0–11 años) e imaginTeens (12–17 años), o la Cuenta Mini que incluye app educativa y tarjeta prepago.
Objetivos y beneficios
Educación financiera temprana: enseña conceptos básicos como ahorrar, planificar y gestionar el dinero desde pequeños.
Fomento del ahorro: permite acumular fondos para estudios, viajes o proyectos futuros.
Máxima seguridad y control: con supervisión completa del representante legal, límites operativos y, en muchos casos, funcionalidades para fijar retos de ahorro o control parental en apps.
Operativa y características funcionales
Sin comisiones en muchos casos: la mayoría no cobran por apertura, mantenimiento ni cancelación.
Acceso progresivo: mientras los más jóvenes no manejan la cuenta directamente, los adolescentes pueden usar tarjetas o aplicaciones móviles según la entidad.
Control parental: los padres pueden visualizar movimientos, establecer límites y, en algunas apps, lanzar desafíos de ahorro.
Fiscalidad y registro del dinero
El dinero depositado es propiedad del menor, pero los intereses obtenidos tributan a nombre del menor.
Se recomienda mantener las cuentas separadas para evitar posibles complicaciones fiscales o malentendidos con Hacienda, como considerar ingresos indebidos o donaciones encubiertas.
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Comisiones asociadas a las cuentas para menores
| Tipo de comisión | ¿Qué cubre? | ¿Cuándo suele aplicarse? | Rango habitual / Comentarios clave |
|---|---|---|---|
| Apertura o alta | Coste inicial para crear la cuenta | Solo al abrir por primera vez | Muy frecuente: 0 € en la mayoría de entidades; rara vez supera los 10–15 €. |
| Mantenimiento / administración | Gestión periódica de la cuenta, estado, soporte | Cobro mensual o anual | Frecuentemente: 0 €; si existe, suelen estar entre 1–3 €/mes o ~10–20 €/año, especialmente en cuentas jóvenes. |
| Emisión o renovación tarjeta | Producción o renovación de tarjetas vinculadas a la cuenta | Al solicitar o renovar una tarjeta (prepago o débito) | En cuenta infantil suele ser gratuita; en cuenta para adolescentes, a veces: 0–5 € por emisión. |
| Órdenes de pago y transferencias | Transferencias / pagos dentro o fuera del banco | Según medio y destino | Transferencias SEPA: muchas veces 0 €; si existen costes, suelen ser 1–2 € por operación. Internacionales: más altos. |
| Retirada en cajero ajeno | Uso de cajeros fuera de la red del banco | Cada vez que se retira efectivo en cajero no propio | Suele estar entre 0–2 € por retirada; algunas entidades bonifican o eliminan este coste. |
| Saldo mínimo y penalización | Comisión por no mantener cierto saldo promedio | Cuando la cuenta baja de un mínimo exigido | En cuentas para menores, rara vez existe saldo mínimo ni penalización asociada. |
| Costes por consulta de saldo o extracto | Consultas en sucursal o extractos en papel | Si se hace presencialmente o por correo | Normalmente: gratuitas en apps o online; presenciales: 0–1 € por consulta o extracto impreso. |
| Otros servicios adicionales (educativos, app premium, retos) | Acceso a apps educativas, funcionalidades extra | Si contratas servicios adicionales (apps avanzadas, retos, herramientas) | La mayoría están incluidos gratuitamente; en casos exclusivos, pueden existir costes simbólicos. |
Cuentas infantiles suelen ser las más sencillas y van sin comisiones: ni apertura, ni mantenimiento, ni por tarjetas. Su prioridad es la simplicidad y el ahorro.
Cuentas para adolescentes incluyen más funcionalidades (acceso mediante app, tarjetas para gastar, retos, etc.) y, en algunos casos, pueden incorporar alguna comisión baja, especialmente si se elige una tarjeta de débito con más ventajas.
Transferencias y cajeros: Lo habitual es que una cuenta para menores no penalice por básicos como estas operaciones, pero siempre es útil saber si hay exclusiones o límites, sobre todo si se hacen pagos frecuentes o si el niño utiliza su tarjeta fuera de la red del banco.
Bancos con Cuentas para Menores
Términos importantes sobre las Cuentas para Menores
El titular de una cuenta es la persona a nombre de quien está registrada legalmente. En el caso de las cuentas para menores, el titular es el propio niño o adolescente. Esto significa que el dinero depositado es suyo, aunque no pueda operar libremente con la cuenta hasta alcanzar cierta edad o autorización expresa del representante legal. Esta titularidad tiene efectos legales y fiscales importantes: por ejemplo, si hay intereses, estos tributan a nombre del menor.
Aunque el menor figure como titular, no puede realizar operaciones por sí solo si no tiene capacidad legal (mayoría de edad o emancipación). Por eso, cualquier movimiento debe ser autorizado o realizado por su representante legal, que es quien gestiona realmente la cuenta. Esto garantiza tanto la seguridad del dinero como el cumplimiento de las normativas bancarias.
El representante legal es la persona adulta (habitualmente el padre, la madre o tutor legal) encargada de gestionar la cuenta en nombre del menor. Es quien firma el contrato con el banco, realiza los ingresos o retiros autorizados, y supervisa el uso de la cuenta. Sin la presencia de este representante, la cuenta no puede abrirse ni operar legalmente, ya que los menores no tienen capacidad jurídica plena.
El rol del representante legal no solo es administrativo, también es pedagógico. A través de su gestión, puede enseñar al menor cómo manejar el dinero de forma responsable, estableciendo límites, metas de ahorro o incluso usando las herramientas digitales que algunas entidades ofrecen para este propósito.
Este tipo de cuenta está diseñada para niños pequeños, generalmente desde el nacimiento hasta los 12 años. Su objetivo principal es fomentar el ahorro desde edades tempranas. Normalmente no incluye tarjeta de débito ni acceso directo del menor, y se gestiona íntegramente por los padres o tutores. Suele estar libre de comisiones y permite realizar ingresos periódicos, como mesadas o regalos económicos.
Además de ser una herramienta para guardar dinero con seguridad, muchas entidades utilizan este producto como una puerta de entrada a la educación financiera. Algunas incluyen gráficos de evolución del ahorro, historias o apps diseñadas para explicar a los niños cómo funciona el dinero.
Una tarjeta prepago es un medio de pago recargable, especialmente útil para adolescentes. Está vinculada a la cuenta del menor, pero no permite gastar más del saldo disponible, lo que la convierte en una opción segura para introducir el concepto de gasto responsable. No funciona como una tarjeta de crédito, ni siquiera como una de débito completa; simplemente usa el dinero cargado previamente.
Estas tarjetas suelen estar acompañadas de apps móviles donde el menor puede ver su saldo, recibir alertas de gasto, o incluso asumir “retos de ahorro”. Mientras tanto, los padres pueden supervisar las operaciones, recargar la tarjeta, o limitar su uso. Es una herramienta educativa que combina autonomía con control parental.
El saldo mínimo es la cantidad mínima de dinero que algunas cuentas exigen mantener para evitar comisiones. Sin embargo, en el caso de las cuentas para menores, la mayoría de entidades bancarias no exige saldo mínimo, precisamente para facilitar su acceso y fomentar el ahorro, sin imponer cargas innecesarias a las familias.
Aun así, es importante revisar bien este punto antes de contratar una cuenta, especialmente si se trata de productos vinculados a adolescentes o si se ofrece alguna rentabilidad. Algunos bancos pueden aplicar condiciones a cambio de ofrecer ventajas como remuneración o tarjetas gratuitas.
El control parental es una funcionalidad clave en las cuentas para menores. Permite a los adultos supervisar, limitar y gestionar el uso del dinero por parte de los niños o adolescentes. Esto incluye desde aprobar transferencias, establecer límites de gasto, bloquear o activar tarjetas, hasta revisar en tiempo real todos los movimientos que se hacen desde la cuenta o la app vinculada.
Más allá de la seguridad, el control parental es una herramienta pedagógica. Permite que el menor gane autonomía financiera progresivamente, con el acompañamiento adecuado por parte del adulto. Gracias a la tecnología, este control se puede ejercer desde apps móviles, lo que lo hace ágil, accesible y práctico para las familias.
Algunas cuentas para menores ofrecen intereses por el dinero ahorrado. Esto se conoce como remuneración, y funciona igual que en las cuentas de adultos: cuanto mayor sea el saldo y más tiempo permanezca, mayor será la rentabilidad que se obtiene. Sin embargo, en las cuentas infantiles esta remuneración suele ser simbólica o estar limitada a pequeños importes.
Es importante entender que si una cuenta para menores es remunerada, los intereses generados tributarán como rendimiento del capital mobiliario, a nombre del menor. Esto puede tener implicaciones fiscales, especialmente si los padres también transfieren dinero desde sus cuentas personales. Por eso, conviene consultar previamente si es conveniente o no optar por este tipo de productos, según los objetivos financieros de la familia.
Preguntas frecuentes
1. ¿Puedo transferir dinero desde mi cuenta a la de mi hijo sin problemas?
Sí, puedes transferir dinero desde tu cuenta a la de tu hijo sin ningún problema legal ni técnico, siempre que el menor sea titular de la cuenta y tú figures como representante legal. Esto es habitual para mesadas, regalos o pequeños ahorros. Eso sí, si las transferencias son muy elevadas o muy frecuentes, Hacienda podría interpretarlas como donaciones, lo que tendría implicaciones fiscales. Por eso conviene que los importes sean proporcionales a la edad y situación del menor y que los movimientos sean claros y justificados.
2. ¿Qué pasa con la cuenta del menor cuando cumple 18 años?
Cuando el menor alcanza la mayoría de edad, pasa a tener control total sobre su cuenta bancaria y deja de estar gestionada por padres o tutores. Desde ese momento puede operar libremente, contratar productos y tomar decisiones financieras sin autorización externa. En muchos bancos, la cuenta se transforma automáticamente en una cuenta joven o cuenta corriente para adultos, por lo que es recomendable revisar las nuevas condiciones, ya que algunas cuentas para menores dejan de ser gratuitas al cumplir los 18 años.
3. ¿Es mejor abrir una cuenta para menores online o en una oficina?
Abrir una cuenta para menores online es hoy una de las opciones más rápidas y cómodas, ya que muchas entidades permiten hacerlo desde la web o app subiendo la documentación necesaria. Además, suele facilitar la activación del control parental y funciones educativas desde el primer momento. No obstante, la apertura en oficina puede ser útil si se busca asesoramiento personalizado o si el banco exige presencialidad en determinados casos. La mejor opción dependerá del banco, de la edad del menor y de la confianza de la familia con la tecnología.
4. ¿Qué control tienen los padres sobre una cuenta para menores?
Mientras el titular sea menor de edad, los padres o tutores legales mantienen el control y la supervisión de la cuenta. Esto incluye autorizar operaciones, limitar el uso de tarjetas, revisar movimientos y, en muchos casos, bloquear determinadas funcionalidades. Este control es clave para enseñar educación financiera de forma progresiva y evitar usos indebidos del dinero.
5. ¿Las cuentas para menores tienen comisiones en España?
Por lo general, las cuentas para menores en España suelen ser gratuitas, sin comisiones de mantenimiento ni administración. Aun así, conviene revisar las condiciones, ya que algunas entidades pueden aplicar costes en servicios concretos o modificar las condiciones cuando el menor se acerca a la mayoría de edad. Leer bien el contrato ayuda a evitar sorpresas y a planificar con antelación el cambio de cuenta.
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