Resumen rápido
- Es una cuenta para menores de edad con control del padre, madre o representante legal.
- No remunera el saldo, así que sirve más para organizar ahorro y gastos que para sacar rentabilidad.
- Cajamar la presenta sin comisiones de mantenimiento y administración mientras la cuenta se use como ahorro del menor y los titulares sigan siendo menores.
- Si se incumplen esas condiciones, la comisión de mantenimiento puede subir a 20 € al mes.
- Permite ingresos, traspasos, transferencias y reintegros.
- Puede complementarse con la Tarjeta Prepago Junior, que cuesta 0 € si se hace al menos una compra al año; si no, tiene 6 € anuales de mantenimiento.
- Cuando el menor cumple 18 años, deja de ser cuenta de menores y pasa a una cuenta estándar.
Qué ofrece esta cuenta infantil
La propuesta de Cajamar es bastante clara: una cuenta para que el menor tenga dinero a su nombre, mientras el adulto responsable mantiene el control. Según la información oficial de Cajamar, se pueden hacer ingresos, traspasos, transferencias y reintegros, y la gestión se apoya en la app y la banca electrónica.
Eso la convierte en una opción razonable si buscas una primera cuenta sencilla, sin complicarte con productos más agresivos o con operativas que un menor realmente no necesita. No es una cuenta remunerada, así que no tiene sentido abrirla pensando en sacar rendimiento al ahorro. Si, por ejemplo, guardas 1.000 € durante un año, ese dinero no genera intereses: seguirá siendo una herramienta de organización y aprendizaje, no de rentabilidad.
Aquí hay un matiz importante. Cajamar la enfoca mucho como cuenta de ahorro y educación financiera, no tanto como cuenta completa para un adolescente muy independiente. Si tu prioridad es comparar más opciones de este segmento, conviene echar un vistazo a otras cuentas para menores y también a la selección de mejores cuentas de ahorro para menores.
Comisiones y letra pequeña real
La parte buena es que puede salir gratis. La parte menos buena es que no basta con leer el titular comercial. Cajamar indica que no cobra comisiones de administración ni mantenimiento mientras los titulares sean menores de edad y la actividad de la cuenta esté vinculada al ahorro del menor y a gastos relacionados con esa actividad.
La clave está justo ahí: mientras se cumplan esas condiciones. Si no se cumplen, la propia documentación informativa de comisiones recoge una comisión de mantenimiento de 20 € al mes, es decir, 240 € al año. Esa diferencia cambia por completo el atractivo del producto. Una cuenta infantil razonable puede pasar a ser una cuenta cara si acaba usándose como una cuenta corriente normal fuera de su enfoque previsto.
Consejo experto: cuando una cuenta para menores se anuncia “sin comisiones”, conviene pensar en el uso real. Si la vais a utilizar solo para ingresos puntuales, algo de ahorro y pequeños gastos supervisados, encaja bastante bien. Si queréis convertirla en la cuenta principal del menor para todo, merece la pena revisar si otra alternativa os dará más libertad y menos riesgo de costes.
También conviene recordar que no remunera el saldo: TIN 0 % y TAE 0 % en el planteamiento estándar del producto. Por eso, si lo que te preocupa es guardar dinero del niño durante años con algo de rendimiento, quizá te interese comparar esta cuenta con la cuenta de ahorro Cajamar o incluso con otros productos de ahorro más adecuados para objetivos a medio plazo.
Control parental y operativa diaria
Uno de los puntos más útiles de esta cuenta es el control del representante legal. El adulto puede seguir los movimientos y gestionar la cuenta desde la banca digital, algo lógico tratándose de un menor. Además, Cajamar permite complementarla con la Tarjeta Prepago Junior, que el adulto puede recargar desde la app, la banca electrónica o el cajero.
Aquí sí hay una ventaja práctica para adolescentes: esa tarjeta permite compras en tiendas físicas y online, y además se puede activar o desactivar cuando haga falta. El coste también está bastante acotado: 0 € si se realiza al menos una compra al año; si no se usa, el mantenimiento es de 6 € al año. No parece una barbaridad, pero es una de esas pequeñas condiciones que conviene conocer desde el principio.
Cajamar también ofrece al menor una versión limitada de la app, y en ese entorno puede llegar a realizar y recibir pagos con Bizum. Esto encaja con lo que explica el Banco de España sobre el uso de cuentas y Bizum por menores con supervisión legal: puede ser útil para pequeñas cantidades, pero siempre tiene más sentido como aprendizaje gradual que como autonomía total.
Caso realista: para un menor de 14 o 15 años, esta combinación puede funcionar bien si quieres que empiece a manejar una pequeña paga, pagar alguna compra concreta y aprender a no gastar sin control. Para un niño pequeño, probablemente el valor está más en ahorrar a su nombre que en la operativa del día a día.
Cómo abrirla sin sorpresas innecesarias
Aquí Cajamar pone una condición importante: para abrir la Cuenta Menores debes ser cliente y el menor debe estar dado de alta en la entidad. Si ya está todo preparado, la apertura puede hacerse desde banca electrónica o en la oficina habitual. Si el menor aún no está dado de alta, Cajamar indica que puede tramitarse desde la banca electrónica o en oficina, normalmente con el DNI del menor.
Esto encaja con lo que explica el Banco de España sobre la apertura de cuentas para menores: un menor no emancipado no firma por sí solo y necesita la intervención de sus representantes legales. En la práctica, eso significa que no es la cuenta más directa del mercado si buscas una apertura totalmente independiente del adulto o una experiencia puramente digital desde cero.
Error común: pensar que basta con que el menor quiera la cuenta. En realidad, este tipo de productos dependen mucho de cómo esté dada de alta la familia en el banco, de la documentación previa y del papel del representante legal. Si ya operáis con la entidad, el proceso será más natural. Si no, puede resultar menos ágil que en otras propuestas más digitales.
Si antes quieres entender mejor cómo trabaja la entidad en conjunto, la review de Cajamar ayuda bastante a poner esta cuenta en contexto. Y si el menor está cerca de cumplir la mayoría de edad, puede tener más sentido revisar también la Cuenta Joven Cajamar, porque el uso esperado cambia bastante.
Cuándo encaja y cuándo no
La Cuenta Menores Cajamar sí encaja si buscas una cuenta sencilla para ahorrar a nombre del menor, con operativa básica, supervisión de los padres y un banco con red física. También tiene sentido si queréis introducir poco a poco tarjeta prepago, app limitada y pagos controlados, sin pasar directamente a una cuenta juvenil más abierta.
En cambio, encaja menos si tu prioridad es una cuenta con remuneración, una experiencia 100 % digital desde el minuto uno o una operativa más amplia para adolescentes que ya funcionan casi como adultos. Tampoco es la mejor opción si no vais a cuidar el uso de la cuenta, porque entonces la comisión potencial de 20 € al mes deja de ser un detalle menor.
Otro punto práctico es el acceso al efectivo. Si para vuestra familia sigue siendo importante sacar dinero, puede venir bien revisar cómo funciona la red de cajeros de Cajamar, porque en una cuenta infantil la comodidad diaria también cuenta. Y si el menor va a usar tarjeta con cierta frecuencia, merece la pena comparar antes las tarjetas de Cajamar para no quedarse solo con el primer producto que ofrece el banco.
Alternativas dentro y fuera de Cajamar
Dentro de Cajamar, esta cuenta tiene sentido como puerta de entrada. Pero no necesariamente es la mejor solución para todas las edades. Si el menor está ya en una etapa más cercana a los 18 años, puede ser más interesante valorar una transición a productos juveniles o comparar con cuentas para jóvenes de otras entidades, especialmente si buscas más flexibilidad digital o mejores funciones de pago.
Fuera de Cajamar, el siguiente paso lógico es comparar contra otras cuentas específicas para menores y contra rankings más amplios del segmento. Ahí lo útil no es mirar solo quién promete cero comisiones, sino quién explica mejor los límites, la tarjeta, el control parental y el paso a la mayoría de edad. Por eso, además de revisar cuentas para menores, también puede ayudarte la comparativa de mejores bancos y cuentas para jóvenes si ya estás pensando en lo que vendrá después.
Advertencia importante: no confundas cuenta infantil con cuenta juvenil. La primera suele priorizar ahorro y control. La segunda suele dar más libertad operativa. Si mezclas ambas necesidades en un solo producto, es cuando más fácilmente acabas frustrado o pagando por un uso que no encaja.
Conclusión
La Cuenta Menores Cajamar me parece una opción correcta y bastante coherente para familias que quieren una cuenta de ahorro y uso básico para el menor, con supervisión clara y apoyo de oficina si hace falta. Su punto fuerte no es la rentabilidad ni la innovación, sino la sencillez: cuenta a nombre del menor, control del adulto, tarjeta prepago opcional y posibilidad de dar pequeños pasos hacia la autonomía.
Lo que más vigilaría es la letra pequeña de la gratuidad. Si la cuenta se usa dentro del marco previsto, tiene sentido. Si se desordena ese uso o se busca algo más cercano a una cuenta juvenil completa, hay alternativas más redondas. En otras palabras: para ahorro y aprendizaje, bien; para operativa más ambiciosa, ya depende bastante de la edad y del uso real.
