Resumen rápido
- Financiar en euros suele ser más sencillo si tu empresa genera sus ingresos principalmente en euros, porque sabes desde el principio cuál será la deuda que tendrás que devolver.
- Financiar en la divisa de la compra puede tener sentido si también cobras en esa moneda, ya que puedes crear una cobertura natural.
- No elijas una divisa únicamente porque el tipo de interés parezca menor: hay que sumar intereses, comisiones, cambio de moneda y coste de la cobertura.
- Si la deuda queda denominada en una moneda extranjera mientras tus ingresos están en euros, una depreciación del euro puede encarecer considerablemente la devolución.
- Bankinter Empresas es una opción recomendada para comparar si necesitas combinar financiación de importaciones, operativa en divisas y soluciones de comercio exterior.
Qué significa financiar una importación
La financiación de importaciones permite que la entidad financiera atienda el pago de una compra internacional y que tu empresa devuelva posteriormente ese importe en el plazo acordado.
Tiene sentido, por ejemplo, cuando pagas al proveedor antes de vender la mercancía y necesitas preservar liquidez durante ese intervalo.
Si todavía estás organizando toda la operativa, conviene separar esta decisión de otras cuestiones del proceso. En nuestras guías sobre cómo empezar a importar productos a España y la documentación necesaria para importar y exportar tienes desarrollada esa parte.
La financiación puede plantearse en euros o en otra divisa, y ahí es donde aparece una decisión que puede modificar mucho el coste final.
¿Es mejor financiar la importación en euros o en divisas?
La regla más útil es sencilla: intenta que la moneda de la deuda se parezca lo máximo posible a la moneda con la que vas a devolverla.
| Situación de la empresa | Opción que suele reducir el riesgo de cambio |
|---|---|
| Compra en euros y cobra en euros | Financiación en euros |
| Compra en dólares pero cobra principalmente en euros | Euros, o divisa con cobertura del tipo de cambio |
| Compra en dólares y también cobra regularmente en dólares | Financiación en dólares puede tener sentido |
| Compra en divisa y no sabe qué tipo de cambio tendrá al vencimiento | Evitar dejar el riesgo abierto sin analizar una cobertura |
Esto no significa que la opción con menos riesgo sea siempre la más barata. El objetivo es comparar coste y riesgo conjuntamente.
Para necesidades puntuales de tesorería también merece la pena comparar la financiación específica de comercio exterior con otras opciones de financiación a corto plazo para empresas.
Cuándo suele tener más sentido financiar en euros
Imagina que compras mercancía a un proveedor estadounidense y la factura asciende a 100.000 dólares, pero tus clientes te pagan posteriormente en euros.
Si conviertes los euros necesarios a dólares cuando pagas al proveedor y la financiación queda denominada en euros, conoces desde el inicio el importe de principal en euros que tendrás que devolver. El tipo de cambio utilizado para realizar la compra ya habrá quedado fijado.
Esto simplifica bastante la tesorería porque no dependes de cómo evolucione posteriormente el euro frente al dólar para devolver el principal del préstamo.
Financiar en euros suele ser especialmente razonable cuando:
- prácticamente todos tus ingresos son en euros;
- tienes márgenes reducidos y una variación de divisa podría afectar mucho a la operación;
- buscas saber con bastante precisión cuánto tendrás que devolver;
- no dispones de ingresos, saldos o coberturas en la divisa extranjera.
Error común: elegir financiación en dólares porque el interés nominal parece inferior. Un interés más bajo puede quedar completamente eclipsado por un movimiento desfavorable del tipo de cambio.
Cuándo puede interesar financiar en la divisa extranjera
Financiar en dólares, libras u otra moneda puede tener bastante más lógica cuando tu empresa también genera cobros en esa misma divisa.
Supongamos que compras por 100.000 dólares, pero además vendes regularmente en Estados Unidos y esperas recibir más de 100.000 dólares antes del vencimiento. En ese caso puedes utilizar esos ingresos para devolver la financiación sin convertirlos primero a euros.
Es lo que suele conocerse como cobertura natural: los cobros y los pagos en una misma moneda compensan parte de la exposición.
Para empresas que trabajan regularmente de esta forma, tiene sentido comparar entidades especializadas en negocio exterior. Nuestra selección de bancos para empresas con negocio internacional puede ayudarte a situar las opciones.
La situación cambia si tus ventas son en euros. En ese caso, endeudarte en dólares significa que todavía tendrás que comprar los dólares necesarios cuando venza la financiación.
El riesgo de cambio puede cambiar por completo el coste
Este es el punto que más fácilmente se infravalora.
Ejemplo hipotético: una empresa debe pagar una importación de 100.000 dólares. Supongamos únicamente para ilustrar el cálculo que, cuando realiza la compra, 1 euro equivale a 1,10 dólares.
El equivalente inicial sería aproximadamente:
100.000 USD ÷ 1,10 = 90.909 €
Si financias los 100.000 dólares y, cuando llega el vencimiento, el euro se ha debilitado hasta 1 euro = 1 dólar, necesitarías aproximadamente 100.000 € solo para devolver esos 100.000 dólares de principal, antes de sumar intereses y comisiones.
El movimiento de la divisa habría añadido aproximadamente 9.091 € al coste medido en euros.
También podría ocurrir lo contrario y que el euro se apreciase, pero basar la financiación de una empresa en acertar hacia dónde irá una moneda no es una buena política de tesorería.
El Banco de España recuerda que las variaciones del tipo de cambio pueden afectar a las posiciones denominadas en otras monedas. Puedes ampliar este punto en su explicación sobre el riesgo de tipo de cambio.
¿Se puede cubrir el riesgo de cambio?
Sí. Una empresa puede combinar financiación en moneda extranjera con instrumentos que permitan fijar o limitar el tipo de cambio futuro.
Una posibilidad habitual es una compraventa de divisas a plazo o forward, mediante la cual se pacta de antemano un cambio para una fecha e importe determinados.
Esto permite reducir incertidumbre, pero no convierte la operación en gratuita. La cobertura tiene sus propias condiciones económicas y además renuncias a beneficiarte plenamente de un movimiento favorable de la moneda.
Por eso conviene comparar tres alternativas:
- financiar directamente en euros;
- financiar en divisa y dejar el riesgo de cambio abierto;
- financiar en divisa y contratar una cobertura.
Nuestro criterio: si tu empresa cobra en euros y una variación de la moneda podría deteriorar seriamente el margen de la importación, dejar toda la exposición cambiaria abierta suele ser el escenario que exige más cautela.
Qué costes debes comparar antes de elegir
No mires únicamente el tipo de interés publicado o negociado.
Para conocer el coste real de una importación financiada, revisa:
- tipo de interés de la financiación;
- comisión de apertura u otras comisiones asociadas, si las hubiera;
- coste aplicado al cambio de divisa;
- diferencial entre el cambio de mercado y el que recibe realmente tu empresa;
- costes de transferencias internacionales;
- precio o condiciones de una posible cobertura;
- condiciones de amortización anticipada;
- plazo de financiación;
- costes asociados al medio de pago internacional utilizado.
En una operación internacional, unas décimas menos de interés no tienen por qué compensar un peor cambio de moneda.
También merece la pena revisar las comisiones de las transferencias internacionales y comparar bancos para transferencias internacionales de empresas cuando el volumen de pagos al extranjero sea relevante.
El medio de pago también importa
Financiar la compra y decidir cómo pagar al proveedor son decisiones relacionadas, pero no idénticas.
En una relación comercial consolidada puede bastar una transferencia internacional. En operaciones de mayor riesgo, con proveedores nuevos o determinadas condiciones comerciales, puede ser necesario recurrir a una remesa documentaria o a un crédito documentario.
Si este último es tu caso, puedes comparar nuestras opciones de bancos para créditos documentarios.
La financiación tampoco sustituye la documentación comercial, aduanera o fiscal que corresponda a la importación. Financiar la factura resuelve un problema de tesorería; no elimina el resto de obligaciones de la operación.
Bankinter Empresas como opción para financiar importaciones
Para una pyme que importa con cierta frecuencia, Bankinter Empresas es una opción recomendada para comparar, especialmente si además necesita gestionar pagos, divisas y otras operaciones de comercio exterior desde la misma entidad.
Bankinter dispone de una solución específica de financiación para importadores que permite escoger financiación en euros o en divisas. La entidad señala también la posibilidad de elegir plazo y moneda, realizar conjuntamente el pago y la financiación y utilizar una compraventa de divisas a plazo para gestionar el riesgo cambiario.
Bankinter indica un plazo de financiación de importaciones de hasta seis meses, aunque las condiciones económicas son personalizadas y se negocian individualmente, por lo que no conviene asumir un tipo de interés o unas comisiones concretas sin solicitar una propuesta para tu empresa. Puedes consultar la información oficial de Bankinter sobre financiación de importaciones.
Antes de decidir, puedes ampliar información en nuestro análisis de Bankinter para empresas internacionales y revisar específicamente las opciones de financiación de Bankinter Empresas.
Si el servicio encaja con el volumen de importaciones y la operativa internacional de tu empresa, puedes consultar Bankinter Empresas y sus condiciones antes de tomar una decisión.
La aprobación de la financiación y sus condiciones dependerán del análisis que haga la entidad. Compara siempre la propuesta completa, no solo el tipo de interés.
Cómo elegir sin complicarte
Antes de firmar una financiación de importación, responde a estas cinco preguntas:
- ¿En qué moneda está la factura del proveedor?
- ¿En qué moneda voy a generar el dinero con el que devolveré la financiación?
- ¿Qué ocurriría con mi margen si esa divisa se moviese un 5 % o un 10 % en mi contra?
- ¿Cuánto cuesta financiar en euros frente a financiar en divisa incluyendo cambio, comisiones y cobertura?
- ¿El vencimiento coincide razonablemente con el momento en que espero vender y cobrar la mercancía?
Si tus cobros son en euros y no quieres asumir riesgo cambiario, financiar en euros suele ofrecer una estructura más previsible.
Si tienes cobros suficientes en la misma moneda en la que te endeudas, la financiación en divisa puede ser más coherente porque reduces conversiones y puedes compensar pagos y cobros.
La decisión correcta no depende de adivinar qué hará el dólar o la libra. Depende de estructurar la deuda para que encaje con el flujo real de caja de tu negocio.
Conclusión
Elegir entre financiación de importaciones en euros o en divisas es, sobre todo, una decisión de gestión del riesgo.
Para una empresa que compra fuera pero cobra principalmente en euros, financiar en euros permite conocer mejor el coste y evita mantener abierta la exposición cambiaria del principal. La financiación en otra moneda tiene más sentido cuando existen cobros suficientes en esa misma divisa o cuando el riesgo queda cubierto de forma consciente.
Antes de contratar, compara interés, comisiones, tipo de cambio, cobertura y vencimiento. Y si buscas una entidad con una oferta específica de comercio exterior, Bankinter Empresas es una de las opciones que merece la pena poner sobre la mesa junto con otras alternativas.


















