Resumen rápido sobre tarjetas B100
- Son una buena opción si buscas una tarjeta de débito sin comisión de emisión ni mantenimiento.
- La tarjeta principal es la Pay to Save, vinculada a la cuenta B100 y pensada para usarla desde la app.
- B100 también ofrece una tarjeta de crédito Pay to Save Plus, pero no está disponible para todos los clientes.
- Pagar en otra divisa con la tarjeta no tiene comisión de cambio de divisa por parte de B100.
- Sacar dinero gratis es fácil en cajeros ABANCA, pero fuera de esa red conviene mirar bien los límites.
- Destacan por sus tarjetas virtuales, el uso inmediato en wallet y el control desde el móvil.
- Flojean si buscas una tarjeta de crédito abierta a todo el mundo o una propuesta fuerte para usar mucho efectivo.
Qué tarjetas ofrece B100 hoy
B100 gira alrededor de una tarjeta principal: la tarjeta de débito Pay to Save, que viene asociada al pack de la cuenta y se usa como pieza central de la experiencia. Es la que tiene más sentido para la mayoría de usuarios, porque sirve para compras, pagos online, wallet, retiradas en cajero y además conecta con las reglas de ahorro y con la parte “saludable” del ecosistema B100.
Además, B100 ha ido abriendo una tarjeta de crédito Pay to Save Plus, pero aquí conviene ser muy claro: no es una tarjeta que puedas contratar libremente desde el minuto uno. La propia entidad explica que solo aparece para algunos clientes que cumplen determinados criterios de solvencia, antigüedad y uso del banco. Dicho de forma práctica: si entras en B100 pensando en una tarjeta de crédito garantizada, puedes llevarte una decepción.
Si todavía estás valorando el banco en conjunto, primero te compensa leer estas opiniones de B100, porque la experiencia con las tarjetas depende bastante de cómo encaja el resto del pack en tu día a día.
Cómo funciona la Pay to Save
La Pay to Save está pensada para usarse desde la app y con bastante control. Puedes modificar límites de compra y retirada, apagar o encender la tarjeta y utilizarla en formato digital desde el primer momento. Eso es un punto fuerte, porque evita esa sensación de producto bancario rígido que todavía tienen muchas entidades tradicionales.
Otro detalle interesante es que B100 permite crear hasta 8 tarjetas virtuales gratuitas, con límite propio y caducidad corta. Para compras online, suscripciones o webs en las que no quieres dejar los datos de tu tarjeta principal, esto me parece de lo más útil de la propuesta.
Consejo experto. Una tarjeta virtual con saldo limitado reduce bastante el riesgo en compras por internet. Si, por ejemplo, haces una compra puntual de 60 €, puedes crear una virtual con ese importe y no exponer la tarjeta principal. No te hace invulnerable, pero sí te da una capa extra de control muy práctica.
También suma que se puede usar en Apple Pay, Google Pay y Samsung Pay desde el primer día. Si pagas casi todo con el móvil, aquí B100 está bien resuelta. Y si tu interés en el banco no es solo pagar, sino también aprovechar la parte de ahorro, te interesa cruzarlo con esta review de la cuenta remunerada B100, porque buena parte del atractivo del producto está justo en esa combinación.
Comisiones y costes más importantes
Según la ficha precontractual oficial del Pack B100, la tarjeta de débito tiene 0 € de emisión y 0 € de mantenimiento. Eso la coloca bien para quien simplemente quiere una tarjeta funcional sin pagar por tenerla. Ahora bien, que no tenga comisión anual no significa que todo sea gratis en cualquier escenario.
La reposición por extravío, robo o deterioro tiene un coste de 3 €, que es una cifra moderada, pero conviene saberla. En retiradas de efectivo, la lectura correcta es esta: en cajeros ABANCA puedes sacar dinero gratis las veces que necesites; además, tienes dos retiradas gratis al mes en varias redes y entidades concretas fuera de Galicia. A partir de ahí, o en otros cajeros, te pueden cobrar la comisión del propietario del cajero.
Fuera de España, el matiz importante es otro. En zona euro, cada retirada cuesta 2 €. Fuera de la zona euro, la comisión es del 4 % con un mínimo de 4 €. Para compras en moneda distinta del euro, B100 no aplica comisión propia de cambio de divisa, lo cual está bien si viajas o compras en webs extranjeras. Si quieres hilar fino con este punto, te conviene revisar también la guía de cajeros B100 y el artículo sobre comisiones de B100.
Ejemplo práctico. Si sacas 100 € en un cajero fuera de la zona euro, pagarías 4 € de comisión. Eso equivale a un 4 % directo, que ya no es tan poco. Para alguien que paga casi todo con tarjeta, no es grave. Para alguien que retira efectivo a menudo cuando viaja, ya cambia bastante la foto.
Ventajas reales frente a alternativas
La gran ventaja de B100 es que la tarjeta de débito está mejor pensada de lo que parece a primera vista. No es solo una tarjeta sin comisiones: está bien integrada con el móvil, con tarjetas virtuales, con ahorro automático y con un uso internacional aceptable para pagos.
También me parece relevante el enfoque de sostenibilidad. B100 vincula la Pay to Save con una aportación a la limpieza de plásticos del mar a través de sus propios ingresos por intercambio. No creo que esto deba ser el motivo principal para contratar una tarjeta, pero sí puede ser un extra simpático si el producto ya te encaja por precio y funcionalidad.
Otro punto a favor es que, para una cuenta digital orientada al día a día, el conjunto queda bastante coherente. Puedes mover dinero, usar Bizum, pagar con el móvil y apoyarte en reglas de ahorro sin tener que montar un puzzle con varios bancos. Si esa parte te interesa, aquí tienes cómo funciona Bizum en B100.
Inconvenientes que debes tener presentes
El primer punto débil es claro: la propuesta de crédito sigue siendo limitada. La Pay to Save Plus no es una tarjeta que B100 garantice a todos los clientes, así que no la trataría como una ventaja segura del banco, sino como una opción adicional para algunos perfiles.
El segundo matiz es el efectivo. Si usas mucho cajero, B100 deja de ser tan brillante. Tener gratis los cajeros ABANCA ayuda, sí, pero no siempre tendrás uno cerca, y las retiradas bonificadas fuera de esa red no son ilimitadas. Para quien vive tirando de metálico cada semana, esto pesa más de lo que parece.
Error común. Muchas personas ven “sin comisiones” y asumen que eso incluye cualquier retirada de efectivo o cualquier uso internacional. No funciona así. En tarjetas, hay que separar muy bien tres cosas: comisión anual, retirada en cajero y cambio de divisa. B100 va muy bien en la primera y razonablemente bien en la tercera, pero en la segunda depende mucho de cómo y dónde saques dinero.
También conviene asumir que B100 es una experiencia muy móvil y muy cerrada a su app. Si prefieres operar desde ordenador o quieres una banca más clásica, puede quedarse corta. En ese caso, quizá te resulte más útil comparar B100 vs Revolut o revisar directamente estas alternativas a B100.
Mi opinión sobre tarjetas B100
Mi opinión sobre las tarjetas B100 es buena, sobre todo por la Pay to Save de débito. Me parece una tarjeta honesta: no promete más de lo que es, cuesta 0 €, funciona bien para compras, se lleva bien con el móvil y tiene detalles útiles como las virtuales o el control de límites desde la app.
Ahora bien, no la pondría entre las mejores para todo el mundo. Si tu prioridad es viajar sacando efectivo constantemente, usar crédito con libertad o tener una operativa más amplia, hay opciones más redondas. En cambio, si quieres una tarjeta moderna para pagar, comprar online, ahorrar algo por el camino y no complicarte, sí encaja bastante bien.
Donde más la veo es en este perfil: alguien que usa poco efectivo, paga mucho con móvil, valora no pagar mantenimiento y quiere una segunda cuenta o una cuenta principal sencilla. Si además tu foco está en rentabilizar el saldo sin domiciliar demasiadas cosas, te puede servir revisar estas mejores cuentas remuneradas sin nómina para ver si B100 sigue siendo la que mejor encaja contigo.
Conclusión final sobre tarjetas B100
Las tarjetas B100 merecen la pena si entiendes bien qué estás contratando. La estrella real es la tarjeta de débito Pay to Save: gratuita, digital, cómoda y con una experiencia bastante buena para pagos del día a día. La tarjeta de crédito existe, sí, pero hoy por hoy sigue siendo más una posibilidad condicionada que una ventaja universal.
Mi veredicto es este: buena tarjeta de débito, propuesta de crédito todavía poco madura y experiencia global interesante si te encaja el ecosistema B100. Si buscas sencillez y control desde el móvil, la compra tiene sentido. Si necesitas más amplitud en crédito o cajeros, conviene comparar antes de decidir.










