Resumen rápido
- No existe una comisión bancaria única por TPV: la tarifa suele negociarse según el negocio y la relación con la entidad.
- Como referencia oficial, las tasas medias de descuento del comercio minorista rondan el 0,31%-0,34% en tarjetas de particulares y el 0,56%-0,58% en tarjetas de empresa.
- A ese porcentaje pueden añadirse cuotas fijas, alquiler del terminal, mínimos o costes asociados a determinadas tarjetas y servicios.
- Un TPV anunciado como “gratis” no siempre implica coste total cero: revisa requisitos, límites de facturación y qué ocurre si dejas de cumplirlos.
- Si quieres comparar con una alternativa al TPV bancario tradicional, Teya es nuestra opción recomendada para pedir una propuesta y enfrentarla a la de tu banco.
¿Cuánto cobra un banco por un TPV?
La comisión principal suele ser la tasa de descuento, es decir, el porcentaje que la entidad adquirente cobra al comercio por los pagos con tarjeta. El Banco de España explica que esta tasa es resultado de la negociación entre comercio y entidad, por lo que no existe un precio universal.
Como referencia, los datos agregados publicados por el Banco de España para comercio minorista sitúan la tasa media ponderada alrededor del 0,31% para débito y del 0,34% para crédito cuando se usan tarjetas de particulares. Con tarjetas de empresa, las medias son más altas: alrededor del 0,56%-0,58%.
Estas cifras son una referencia de mercado, no una tarifa que tu banco tenga que ofrecerte. Tu precio puede variar por facturación, sector, ticket medio, tipo de tarjeta y condiciones del contrato.
Si quieres profundizar en cómo se forma el coste, tienes nuestra guía de comisiones de TPV.
Qué comisiones puede cobrarte el banco
El error más común es fijarse solo en “0,x% por operación”. El coste real puede incluir:
- Comisión por operación: un porcentaje sobre cada venta.
- Cuota mensual o tarifa plana: algunas entidades incluyen un volumen de facturación dentro de una cuota.
- Alquiler o mantenimiento del datáfono: puede estar incluido, bonificado o cobrarse aparte.
- Costes por determinadas tarjetas: las tarjetas de empresa o de ciertos esquemas pueden tener un precio distinto.
- Servicios adicionales: terminales extra, TPV virtual u otras funcionalidades pueden modificar el coste.
Por eso conviene comparar la oferta con el precio de un TPV mirando el coste total, no solo el reclamo comercial. Si todavía no tienes claro qué terminal necesita tu negocio, puedes revisar los tipos de TPV que existen antes de contratar.
También merece la pena desconfiar del “cero comisiones” sin leer condiciones. En nuestra guía sobre TPV sin comisiones explicamos qué suele esconder ese mensaje, y puedes revisar los bancos que ofrecen TPV gratis para distinguir una bonificación real de una oferta condicionada.
Un matiz importante: no confundas la tasa de intercambio con la comisión final del TPV. Son conceptos distintos. La tasa que paga el comercio incorpora más elementos que el simple intercambio entre entidades, así que un límite regulatorio sobre una parte del coste no equivale al máximo que puede cobrarte tu proveedor.
Ejemplo: cuánto pagarías con 10.000 € al mes en cobros con tarjeta
Supón que tu negocio cobra 10.000 € al mes con tarjeta y que tu contrato aplica una comisión del 0,35%.
- Comisión mensual por operaciones: 35 €.
- Comisión anual por operaciones: 420 €.
- Si además pagases, por ejemplo, 10 € al mes por el terminal, sumarías otros 120 € al año.
- Coste total ilustrativo: 540 € al año.
Sobre una facturación anual con tarjeta de 120.000 €, el coste efectivo sería del 0,45%.
Es un ejemplo hipotético, pero deja clara la idea: una oferta con un porcentaje algo más bajo puede salir peor si añade cuotas fijas. Si tu prioridad es reducir el gasto total, nuestra guía de TPV barato te ayudará a comparar con el mismo criterio.
Cómo saber si tu TPV bancario te sale caro
Haz una cuenta sencilla:
Coste total anual del TPV ÷ facturación anual cobrada con tarjeta × 100
Incluye porcentaje por ventas, cuotas, alquileres y otros cargos recurrentes asociados al servicio.
Por ejemplo, si pagas 600 € al año y cobras 100.000 € con tarjeta, tu coste efectivo es del 0,60%. Esa cifra es mucho más útil para comparar que una tarifa promocional aislada.
Revisa además si el precio cambia al superar un tramo de facturación, si exige vinculación con otros productos o si hay costes por terminal adicional. Antes de asumir que tu banco es la opción más barata, puedes comparar los mejores datáfonos del mercado.
Teya frente a un TPV bancario: nuestra alternativa recomendada
Si quieres comparar la propuesta de tu banco con un proveedor especializado en cobros, Teya es nuestra alternativa recomendada. Puede tener sentido si prefieres separar el servicio de pagos de tu relación bancaria y quieres una oferta adaptada al volumen y tipo de negocio.
La documentación de Teya contempla modelos de tarifa fija, variable e IC++, y deja claro que el coste concreto depende del acuerdo comercial y de los productos contratados. Por eso no damos por hecho que Teya vaya a ser más barata en todos los casos: pide las condiciones por escrito y compáralas con el coste efectivo de tu TPV bancario.
Puedes consultar Teya y pedir una propuesta para tu negocio. Si lo que buscas es reducir la dependencia de un banco tradicional, también puedes revisar nuestras opciones de TPV sin banco.
Finantres puede recibir una compensación si contratas a través de algunos enlaces. Eso no cambia nuestro criterio: primero compara costes, condiciones y encaje con tu negocio.
Qué revisar antes de firmar
Pide que te dejen por escrito:
- el porcentaje por operación;
- la cuota fija o tarifa plana, si existe;
- el coste del terminal y de terminales adicionales;
- qué tarjetas tienen un precio diferente;
- los requisitos de facturación o vinculación;
- la permanencia y posibles costes de cancelación;
- el plazo de abono de las ventas;
- el coste total estimado para tu volumen real.
Si te ofrecen “0 €”, pregunta qué condición tienes que cumplir para seguir pagando 0 €. Esa pregunta suele ser más útil que quedarse con el titular de la oferta.
Conclusión
Un banco puede cobrarte por el TPV mediante un porcentaje por operación, una cuota fija o una combinación de ambos. No hay una tarifa universal: la cifra importante es cuánto pagas en total por cada 100 € que cobras con tarjeta.
Usa las medias del Banco de España como referencia, pero compara siempre tu oferta real. Y si quieres una segunda propuesta antes de firmar con el banco, Teya es la opción que recomendamos contrastar: pide condiciones concretas y compáralas con el coste anual efectivo de tu TPV.











