Mejores tarjetas de crédito para pequeñas empresas
Nuestro ranking queda así:
- Mejor para gastos recurrentes, viajes y recompensas: American Express Business Gold
- Mejor para controlar gastos de empleados: Bankinter Empresas
- Mejor para empresas que ya trabajan con Santander: Santander Empresas
- Mejor para negocios con gasto frecuente en movilidad: CaixaBank Business
- Mejor para quienes quieren más opciones de pago: BBVA Negocios
No existe una tarjeta perfecta para todas las pequeñas empresas. Una agencia con cuatro empleados, un comercio con mucho gasto en carburante y una consultora que viaja varias veces al mes tienen necesidades distintas. Antes de decidir, merece la pena echar un vistazo también al ranking general de mejores tarjetas para empresas.
Comparativa de las top tarjetas de crédito para pequeñas empresas
| Posición | Tarjeta | Mejor para | Coste fijo publicado | Forma de pago destacada | Gestión de empleados | Principal ventaja | Principal limitación |
|---|---|---|---|---|---|---|---|
| 1 | American Express Business Gold | Viajes, proveedores y gasto profesional recurrente | 16 €/mes, hasta 192 €/año | Hasta 30 días de diferimiento sin intereses | 5 primeras suplementarias gratuitas | Membership Rewards, seguros y buen control de gasto | Cuota elevada si el negocio no aprovecha sus ventajas |
| 2 | Bankinter Empresas | Equipos que necesitan límites y control | 35 €/año Business Clásica; 65 €/año Business Oro | Fin de mes por defecto; posibilidad de pago aplazado | Límites individuales y tarjetas virtuales | ERP, tarjetas virtuales y controles detallados | Menos atractiva en recompensas |
| 3 | Santander Empresas | Clientes Santander y banca tradicional | Primer año 0 €; después 0 € superando 1.800 € de facturación anual o 36 €/año | Total mensual sin intereses, porcentaje o cuota fija | Tarjetas vinculadas a operativa profesional | Cuota fácil de bonificar y buena integración bancaria | El aplazamiento puede resultar caro |
| 4 | CaixaBank Business / MyCard Negocios | Movilidad, combustible y operativa CaixaBank | Primer año 0 €; después 0 € con 2.000 € de compras anuales o 33 €/año, entre otras condiciones | Pago flexible y fraccionamiento | Gestión desde CaixaBankNow | Combustible, VIA-T y factura detallada | Hay que vigilar el coste del fraccionamiento |
| 5 | BBVA Negocios Crédito | Pymes que quieren flexibilidad para devolver el gasto | Primer año 0 €; después 48 €/año, evitable superando 1.500 € de facturación anual | Día 5 del mes siguiente, cuota fija o plazos | Integración con soluciones corporativas y ERP | Flexibilidad, combustible e integración bancaria | Algunas modalidades generan intereses o comisiones |
Las condiciones anteriores proceden de la información publicada por cada entidad y pueden estar sujetas a aprobación, contrato, vinculación o modificaciones comerciales. American Express publica una cuota de 16 € mensuales, hasta 30 días sin intereses y cinco tarjetas Business Gold suplementarias gratuitas; Bankinter publica las condiciones diferenciadas de sus Visa Business Clásica y Oro.
Santander, CaixaBank y BBVA permiten reducir o eliminar la cuota bajo determinadas condiciones de facturación o uso, aunque las tres ofrecen también modalidades de financiación cuyo coste conviene estudiar aparte.
Consejo Finantres: no confundas una tarjeta con cuota de mantenimiento baja con una tarjeta barata. El coste realmente importante aparece cuando empiezas a financiar el saldo de forma habitual.
1. American Express Business Gold: la mejor para gastos recurrentes y viajes
La American Express Business Gold ocupa el primer puesto porque está claramente orientada a empresas y profesionales que concentran bastante gasto en proveedores, viajes, herramientas, publicidad, comidas de trabajo y otros pagos recurrentes.
American Express publica un coste de 16 € al mes, equivalente a un máximo de 192 € anuales. A cambio, ofrece hasta 30 días de financiación sin intereses, puntos Membership Rewards, herramientas para consultar el gasto por tarjeta y estados de cuenta descargables en Excel o CSV.
También permite solicitar cinco tarjetas Business Gold suplementarias sin cuota adicional. Desde la sexta, American Express publica una cuota anual de 78 €. Los gastos de las tarjetas adicionales generan puntos para la cuenta principal de la empresa.
Por qué está en el primer puesto
Su ventaja frente a una tarjeta bancaria empresarial más básica es que intenta convertir el gasto que ya realiza el negocio en servicios adicionales: recompensas, seguros de viaje, herramientas de control y ventajas relacionadas con viajes.
Además, la compañía publica una acumulación estándar de 1 punto Membership Rewards por cada 2 € de gasto, con ratios diferentes en determinados gastos de viajes y otras categorías.
Para una pequeña empresa que gasta poco, pagar 192 € al año puede no tener ningún sentido. Pero si hay varios empleados realizando compras y viajes de trabajo, el coste debe compararse con el valor real que se obtenga de los puntos, seguros y tarjetas suplementarias.
Ejemplo práctico: si tu empresa canaliza 12.000 € anuales por la tarjeta, los 192 € de cuota equivalen por sí solos a un 1,6 % del gasto, antes de valorar cualquier recompensa o seguro. Si no recuperas ese coste mediante ventajas que realmente utilizas, hay opciones más baratas.
¿Para quién la recomendamos?
Principalmente para pequeñas empresas y profesionales con gasto recurrente relativamente alto, viajes profesionales y varios pagos mensuales que puedan centralizarse.
También puede encajar para autónomos con un volumen profesional importante. Puedes compararla con las opciones de nuestra guía de mejores tarjetas de crédito para autónomos.
Su mayor limitación es precisamente su coste fijo. También conviene comprobar que tus proveedores y establecimientos habituales acepten American Express antes de convertirla en la tarjeta principal de la empresa.
Puedes contrastar las condiciones directamente en la ficha oficial de American Express Business Gold.
2. Bankinter Empresas: la mejor para controlar el gasto del equipo
Bankinter Empresas sube hasta la segunda posición de nuestro ranking por algo bastante sencillo: ofrece un conjunto de funciones empresariales muy interesante cuando necesitas dar tarjetas a empleados sin perder el control sobre lo que se está gastando.
Bankinter comercializa, entre otras, la Visa Business Clásica y la Visa Business Oro. La Clásica tiene una comisión publicada de 35 € anuales, mientras que la Oro asciende a 65 € anuales. Ambas se emiten con pago a fin de mes y pueden cambiarse posteriormente a modalidades de pago aplazado.
La Visa Business Clásica publica un límite de crédito de hasta 6.000 €, mientras que la Business Oro alcanza los 9.000 €. La concesión y los límites efectivos dependerán de las condiciones aprobadas para cada empresa.
Lo que más nos gusta de Bankinter Empresas
La entidad permite modificar los límites de gasto de cada tarjeta, encenderlas o apagarlas y utilizar tarjetas virtuales específicas para compras online. Estas últimas pueden ser recurrentes o de un solo uso, algo especialmente interesante para suscripciones, software, publicidad o proveedores digitales.
También ofrece integración de los movimientos con sistemas de gestión de gastos y ERP, reduciendo parte del trabajo manual de conciliación.
Esto hace que Bankinter tenga más sentido para una pequeña empresa con varios usuarios que para un autónomo que simplemente quiere una tarjeta para pagar gasolina y material.
Puedes profundizar en nuestra review de las tarjetas Bankinter. Si una parte importante de tus pagos son online, también merece la pena comparar las mejores tarjetas digitales para empresas.
¿Para quién la recomendamos?
Para pymes con empleados, administradores o departamentos que necesitan tarjetas independientes y quieren establecer límites claros.
Su propuesta también nos parece especialmente interesante para empresas que valoran control presupuestario, conciliación contable y seguridad en compras digitales más que programas de puntos.
La principal limitación es que no destaca tanto por recompensas como American Express. Además, retirar efectivo a crédito tiene una comisión publicada del 4 %, con un mínimo de 3 €, por lo que utilizarla para sacar dinero no sería nuestro uso recomendado.
3. Santander Empresas: buena opción si ya trabajas con el banco
La Tarjeta Business Crédito de Santander ocupa la tercera posición por su combinación de coste bonificable, pago mensual y buena integración con la operativa bancaria tradicional de una empresa.
La entidad no cobra comisión de emisión y mantenimiento durante el primer año. Después, publica una cuota de 36 € anuales, que pasa a 0 € cuando la facturación de la tarjeta supera los 1.800 € anuales.
La tarjeta se emite con pago total mensual sin intereses. Desde ahí puedes cambiar a pago por porcentaje del crédito dispuesto o a una cuota fija. Esas últimas modalidades generan intereses y Santander publica para determinados ejemplos un TIN del 18 %, por lo que hay una diferencia enorme entre utilizarla como herramienta de pago y convertirla en financiación permanente.
Por qué aparece en nuestro top 3
Si ya utilizas Santander para cobros, pagos y otras necesidades del negocio, mantener también las tarjetas dentro del mismo ecosistema puede reducir bastante fricción administrativa.
El umbral de 1.800 € anuales para evitar la cuota supone solo 150 € mensuales de gasto medio. Para una pequeña empresa que vaya a usar realmente la tarjeta, puede ser relativamente sencillo superar esa cifra, siempre que las operaciones computen según las condiciones del producto.
Puedes ampliar información en nuestro análisis de las tarjetas Santander. Si lo que más te preocupa es reducir costes fijos, también hemos comparado las mejores tarjetas de empresa baratas.
¿Para quién la recomendamos?
Sobre todo para pequeñas empresas que ya tengan una relación bancaria con Santander y busquen una tarjeta convencional para pagar gastos profesionales a final de mes.
No la elegiríamos pensando en financiar de forma continua el circulante del negocio. Santander permite incluso trasladar efectivo desde la tarjeta a la cuenta mediante su servicio Efectivo al Instante, pero publica una comisión del 3 % y este tipo de solución debería reservarse para necesidades muy puntuales.
Advertencia: si necesitas aplazar la tarjeta mes tras mes para poder pagar proveedores o nóminas, probablemente necesites revisar la financiación y la tesorería de la empresa, no buscar una tarjeta con una cuota mensual todavía más pequeña.
4. CaixaBank Business: interesante para combustible y movilidad
Dentro de la oferta de CaixaBank para negocios, MyCard Negocios es una de las tarjetas de crédito que mejor encajan con pequeñas empresas y autónomos que tienen bastante gasto relacionado con desplazamientos.
CaixaBank publica un 2 % de descuento en carburante en determinadas estaciones Repsol y Petronor, además de una factura mensual con detalle de las operaciones realizadas en terminales Solred, incluido el IVA y los litros repostados.
La cuota de mantenimiento es gratuita durante el primer año. Después también puede ser gratuita si se alcanzan al menos 2.000 € anuales en compras, además de existir otras vías de bonificación asociadas al producto. Si no se cumplen las condiciones indicadas, CaixaBank publica una cuota de 33 € al año.
Por qué aparece en el ranking
Para un pequeño negocio con comerciales, visitas a clientes o bastante movilidad, tener combustible, peajes y otros gastos profesionales centralizados puede simplificar el control.
MyCard Negocios permite además consultar operaciones en tiempo real y ofrece diferentes posibilidades de fraccionamiento. Por ejemplo, CaixaBank indica que las operaciones a partir de 40 € pueden dividirse entre 2 y 12 meses, ampliándose los plazos disponibles para compras superiores a 600 €.
Puedes revisar el producto con más detalle en nuestra review de las tarjetas CaixaBank. Para negocios con varios empleados, también resulta útil comparar las mejores tarjetas de gastos empresariales.
¿Para quién la recomendamos?
Para pequeñas empresas que ya operen con CaixaBank y que tengan un volumen razonable de gastos en combustible, desplazamientos y compras profesionales.
No la elegiríamos por el simple hecho de poder fraccionar compras. Esa posibilidad es útil cuando surge una necesidad puntual, pero hay que revisar el coste de cada operación antes de financiarla.
Error común: fijarse en que una compra puede dividirse en 6 o 12 meses y no mirar cuánto se acaba pagando. Un fraccionamiento puede incluir intereses, comisión o ambos. Lo que importa es el coste total.
5. BBVA Negocios: flexible, pero hay que vigilar cómo se financia
La Tarjeta Negocios Crédito de BBVA cierra nuestro top 5. No porque sea una mala tarjeta, sino porque sus principales ventajas tienen más que ver con la flexibilidad financiera y la integración con BBVA que con aportar una ventaja decisiva frente a las cuatro anteriores.
BBVA permite pagar el importe gastado el día 5 del mes siguiente, establecer una cantidad fija mensual con intereses o personalizar determinados pagos en varios plazos. Las operaciones entre 3 y 6 meses pueden llevar comisión aunque no lleven intereses, mientras que los plazos de 7 a 36 meses pueden generar intereses.
El primer año no tiene comisión de emisión y mantenimiento. Desde el segundo, BBVA publica 48 € anuales, aunque puede evitarse cuando la facturación anual de la tarjeta supera los 1.500 €, además de existir condiciones vinculadas a determinadas cuentas.
Qué aporta BBVA Negocios
Uno de sus extras más claros es el descuento de hasta el 2 % en carburante en determinadas estaciones Repsol, Campsa y Petronor, junto con facturas con IVA detallado cuando el pago se realiza mediante terminales Solred.
BBVA también ofrece integración de tarjetas corporativas con herramientas de gestión de gastos y ERP mediante su solución Commercial Cards. Esto resulta interesante cuando la empresa empieza a tener varios empleados realizando pagos y la conciliación manual comienza a consumir demasiado tiempo.
Puedes ampliar información en nuestro análisis de las tarjetas de crédito BBVA. Para empresas muy digitales, antes de decidir también compararía las mejores tarjetas de crédito para empresas online.
¿Para quién la recomendamos?
Para pequeñas empresas que quieran seguir trabajando con un banco tradicional, necesiten cierta flexibilidad de pago y ya utilicen BBVA para otras operaciones.
Su principal debilidad no está en la tarjeta en sí, sino en la tentación de utilizar las diferentes modalidades de pago como financiación habitual. Pagar todo al mes siguiente y financiar durante 24 meses son decisiones financieras completamente diferentes, aunque se hagan con la misma tarjeta.
Qué tarjeta elegir según cómo funciona tu pequeña empresa
| Tu negocio | Opción que priorizaríamos | Por qué |
| Viajas y tienes mucho gasto profesional recurrente | American Express Business Gold | Recompensas, seguros y tarjetas adicionales |
| Varios empleados necesitan tarjeta | Bankinter Empresas | Límites individuales, tarjetas virtuales y ERP |
| Ya centralizas la operativa en Santander | Santander Empresas | Integración sencilla y cuota bonificable |
| Gastas bastante en combustible y desplazamientos | CaixaBank Business | Carburante, detalle de gastos y VIA-T bajo condiciones |
| Quieres varias formas de devolver compras puntuales | BBVA Negocios | Modalidades de pago especialmente flexibles |
La elección debería partir de cómo gastas realmente, no de qué tarjeta ofrece más prestaciones sobre el papel.
Si haces 20.000 € de compras al año, una tarjeta con cuota puede compensar si aporta ventajas que utilizas. Si solo necesitas pagar 300 € mensuales de software y suministros, quizá la solución más sencilla y barata sea mejor aunque no tenga puntos, seguros ni recompensas.
Cuánto puede costarte realmente la tarjeta
Imagina una pequeña empresa que canaliza 1.000 € mensuales, es decir, 12.000 € al año, y siempre paga el saldo cuando corresponde, sin financiar compras.
| Tarjeta | Cuota con ese nivel de gasto, según condiciones publicadas |
| American Express Business Gold | 192 €/año |
| Bankinter Visa Business Clásica | 35 €/año, salvo posibles condiciones específicas de planes |
| Santander Business Crédito | 0 €/año si ese gasto cumple el requisito de facturación |
| CaixaBank MyCard Negocios | 0 €/año si las compras computan para el requisito publicado |
| BBVA Negocios Crédito | 0 €/año si la facturación computable supera el mínimo publicado |
Esto no convierte automáticamente a Santander, CaixaBank o BBVA en opciones mejores que American Express. La cuota solo es una variable. Hay que valorar tarjetas para empleados, seguros, recompensas, herramientas administrativas y qué parte de esas ventajas vas a utilizar de verdad.
Pago a fin de mes y pago aplazado no son lo mismo
Esta es probablemente la diferencia más importante de toda la comparativa.
Una tarjeta puede permitirte hacer compras durante el mes y cargar todo el saldo posteriormente sin intereses. Eso puede darte unos días adicionales para coordinar cobros y pagos.
Otra cosa muy distinta es escoger una cuota mensual baja y mantener una deuda que se va trasladando de un mes al siguiente.
El Banco de España explica los riesgos de las tarjetas revolving: cuando las cuotas son bajas en relación con la deuda, se puede amortizar muy poco capital y prolongar considerablemente la devolución, aumentando los intereses pagados.
Regla práctica: para gastos ordinarios del negocio, nuestra preferencia sería pagar el saldo completo cuando llegue la liquidación. La financiación con tarjeta debería ser excepcional y después de comparar TIN, TAE, comisión, plazo y coste total.
Qué mirar antes de contratar una tarjeta de crédito para tu pequeña empresa
No te fijes únicamente en el nombre del banco o en que la tarjeta tenga una promoción de bienvenida. Antes de contratarla, revisaría estos puntos:
| Criterio | Lo que debes comprobar |
| Cuota anual | Cuánto pagarás y qué condiciones permiten eliminarla |
| Pago total | Cuándo se carga y si realmente está libre de intereses |
| Pago aplazado | TIN, TAE, comisiones y coste total |
| Tarjetas adicionales | Cuántas puedes emitir y cuánto cuesta cada una |
| Control de empleados | Límites, bloqueos, permisos y seguimiento |
| Contabilidad | CSV, Excel, ERP, facturas y categorización |
| Compras online | Tarjetas virtuales, bloqueo y controles de seguridad |
| Viajes | Seguros y condiciones para que la cobertura sea válida |
| Divisas | Comisión y tipo de cambio cuando pagas fuera de euros |
| Efectivo | Comisión por sacar dinero a crédito |
| Bonificaciones | Qué gasto mínimo exigen y qué operaciones computan |
Una tarjeta de empresa debería hacer más sencilla la administración del negocio, no añadir una nueva capa de costes y condiciones que nadie controla.
¿Pagar con una tarjeta de empresa hace que un gasto sea deducible?
No. Utilizar una tarjeta profesional mejora muchísimo la trazabilidad, pero el medio de pago no convierte automáticamente el gasto en deducible.
La Agencia Tributaria señala que, para deducir cuotas de IVA soportadas, los bienes o servicios deben estar afectos a la actividad empresarial o profesional y es necesario disponer de la factura o justificante que cumpla los requisitos correspondientes y registrarlo correctamente. Puedes consultar los requisitos de deducción del IVA de la Agencia Tributaria.
Caso práctico: imagina que pagas una comida de 120 € con la tarjeta de la empresa. El extracto demuestra que hubo un pago, pero no sustituye por sí mismo a una factura correcta ni demuestra automáticamente que el gasto estaba relacionado con la actividad.
Por eso valoramos especialmente las tarjetas que permiten separar usuarios, descargar extractos claros, obtener facturas detalladas y simplificar la conciliación contable.
Conclusión
Entre las mejores tarjetas de crédito para pequeñas empresas, American Express Business Gold es nuestra primera opción para negocios con gastos profesionales recurrentes, viajes y capacidad para aprovechar sus recompensas y seguros. Su cuota es bastante superior a la de otras alternativas, por lo que no la escogeríamos para una empresa que apenas vaya a utilizar esas ventajas.
Bankinter Empresas ocupa el segundo puesto por su combinación de control de empleados, tarjetas virtuales, límites configurables e integración con herramientas empresariales. Santander queda tercero y tiene especial sentido para empresas que ya operan con la entidad y pueden aprovechar la bonificación de la cuota.
CaixaBank Business es una alternativa interesante para negocios con movilidad y gasto en combustible, mientras que BBVA Negocios aporta bastante flexibilidad de pago, aunque precisamente por eso conviene controlar especialmente el coste del aplazamiento.
La idea clave es sencilla: elige la tarjeta que mejor controle tus gastos cuando todo va bien, no la que más fácil haga endeudarte cuando falta liquidez.