Resumen rápido
- Un depósito a plazo fijo forma parte de la herencia del titular fallecido.
- El banco puede bloquear la disposición del dinero hasta que los herederos acrediten su derecho.
- Si el depósito tenía varios titulares, no siempre todo el dinero pasa al cotitular superviviente.
- Los herederos deben pedir al banco un certificado de posiciones o saldos a la fecha de fallecimiento.
- El Impuesto sobre Sucesiones debe gestionarse antes de que el banco entregue normalmente el dinero.
- Cancelar el depósito antes del vencimiento puede reducir o eliminar intereses, según contrato.
- El Fondo de Garantía de Depósitos puede cubrir hasta 100.000 € por titular y entidad en bancos adheridos.
Qué ocurre con un plazo fijo cuando fallece el titular
Un depósito a plazo fijo es un producto bancario en el que el cliente deja una cantidad de dinero inmovilizada durante un plazo concreto a cambio de unos intereses pactados. Si el titular fallece antes del vencimiento, el depósito pasa a formar parte de su patrimonio hereditario.
Eso significa que el banco debe tratar ese dinero como parte de la herencia. No puede entregarlo sin más a cualquier familiar, aunque sea hijo, cónyuge o conviviente. Primero debe comprobar quiénes son los herederos o legatarios con derecho sobre ese saldo.
Si todavía estás comparando productos de ahorro, puedes ver nuestra guía de mejores depósitos a plazo fijo para entender qué condiciones suelen importar antes de contratar uno.

¿El depósito se cancela automáticamente al fallecer el titular?
No necesariamente. En muchos casos, el depósito sigue vigente hasta su vencimiento, salvo que los herederos soliciten la cancelación anticipada y el banco la permita.
Aquí hay que mirar la letra pequeña. Algunos depósitos permiten cancelación anticipada con penalización; otros no permiten recuperar el dinero antes del plazo pactado, salvo circunstancias excepcionales. Y cuando hay penalización, normalmente afecta a los intereses, no al capital, aunque debe revisarse el contrato concreto.
Ejemplo sencillo: si una persona tenía 20.000 € en un depósito a 12 meses y fallece en el mes 5, los herederos no pierden esos 20.000 €. Lo que puede pasar es que, si necesitan el dinero antes del vencimiento y el banco permite cancelar, cobren menos intereses de los previstos.
Para entender mejor este punto, te puede ayudar esta guía sobre si puedes retirar un depósito a plazo fijo antes del vencimiento.
Qué debe hacer la familia o los herederos paso a paso
El proceso puede variar según el banco, pero normalmente sigue una lógica bastante parecida.
Primero, hay que comunicar el fallecimiento a la entidad. Después, los herederos deben solicitar un certificado de saldos o posiciones a la fecha de fallecimiento. El Banco de España explica que, una vez acreditada la condición de heredero, la entidad debe facilitar información sobre el saldo que mantenía el titular fallecido y determinados movimientos relacionados.
Puedes consultar la explicación del Banco de España sobre qué hacer cuando fallece el titular de una cuenta.
Después, el banco suele pedir documentación sucesoria. Lo habitual es:
- Certificado de defunción.
- Certificado de últimas voluntades.
- Testamento o declaración de herederos.
- DNI de los herederos.
- Escritura o documento de aceptación y adjudicación de herencia, si procede.
- Justificante de presentación o liquidación del Impuesto sobre Sucesiones.
- Formularios internos de testamentaría del banco.
Consejo experto: no esperes al final para pedir el certificado de posiciones. Ese documento suele ser necesario para preparar la herencia y calcular qué bienes forman parte del caudal hereditario. Si hay varios bancos, conviene pedirlo en todos.

Qué pasa si el depósito tenía dos titulares
Cuando un depósito tiene dos titulares, el fallecimiento de uno de ellos no significa siempre que el otro se quede automáticamente con todo el dinero.
En la práctica, el banco puede bloquear la parte que corresponda al fallecido hasta que se tramite la herencia. Si no se acredita otra proporción, muchas entidades trabajan con la idea de que cada titular tenía una parte equivalente, por ejemplo el 50% si eran dos titulares. Pero esto puede discutirse si hay pruebas de que el dinero pertenecía realmente a uno de ellos.
Ejemplo práctico: un matrimonio tiene un depósito de 30.000 € a nombre de ambos. Si fallece uno, el banco puede permitir operar sobre la parte del cotitular superviviente, pero la parte atribuible al fallecido entrará en la herencia. No conviene retirar dinero sin asesoramiento si puede haber otros herederos.
Si el producto estaba asociado a una cuenta compartida, merece la pena revisar cómo funciona una cuenta conjunta y qué diferencias hay entre titular, cotitular y autorizado.

Ojo con los autorizados: su permiso termina con el fallecimiento
Una confusión frecuente es pensar que una persona autorizada puede seguir moviendo el dinero después del fallecimiento del titular. En general, la autorización termina cuando muere el titular.
Esto es importante. Si un hijo estaba autorizado en la cuenta vinculada al depósito, eso no le convierte automáticamente en heredero ni le da derecho a cancelar el plazo fijo. La entidad puede exigir igualmente la documentación sucesoria.
Error común: usar la tarjeta, retirar efectivo o mover dinero de una cuenta del fallecido “para ir adelantando trámites”. Puede generar problemas entre herederos y complicar la justificación posterior de movimientos. Lo más prudente es documentar todo y actuar con el banco de forma ordenada.

¿Los intereses del plazo fijo también se heredan?
Sí. Los intereses generados por el depósito forman parte del rendimiento del producto, pero hay que distinguir varios momentos.
El saldo del depósito y los intereses devengados o pendientes pueden formar parte de la herencia, según cómo esté contratado el producto y cuándo se liquiden esos intereses. Además, si se cobran intereses después del fallecimiento, puede haber implicaciones fiscales para los herederos.
Aquí conviene separar dos impuestos:
- El Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones, por recibir la herencia.
- El IRPF, por los rendimientos del capital mobiliario que correspondan según el caso.
La fiscalidad puede variar según la comunidad autónoma y la situación familiar. Por eso, si el depósito tiene importes relevantes o hay varios herederos, compensa revisar el caso con una notaría, gestoría o asesor fiscal.
Para profundizar en la parte tributaria, puedes leer nuestra guía sobre fiscalidad de los depósitos a plazo fijo y este artículo sobre si hay que declarar los depósitos a plazo fijo.

Impuesto sobre Sucesiones: el trámite que suele pedir el banco
Antes de entregar el dinero, el banco normalmente pedirá que los herederos acrediten que han presentado o liquidado el Impuesto sobre Sucesiones y Donaciones.
La Agencia Tributaria indica que, en adquisiciones por causa de muerte, el plazo general de presentación del Modelo 650 es de 6 meses desde el fallecimiento. Este impuesto está cedido a las comunidades autónomas, así que las bonificaciones y el importe final pueden cambiar mucho según dónde residiera el fallecido.
Puedes ver la información oficial de la Agencia Tributaria sobre el Modelo 650 y sus plazos.
Advertencia importante: que una comunidad tenga bonificaciones elevadas no significa que puedas ignorar el trámite. Aunque el resultado sea bajo o incluso muy reducido, el banco puede pedir justificante de presentación para desbloquear el dinero.
¿Se puede usar el dinero del depósito para pagar el Impuesto sobre Sucesiones?
En algunos casos, el banco puede facilitar el pago del Impuesto sobre Sucesiones con cargo a fondos del fallecido, pero no debe darse por hecho sin preguntar a la entidad.
Lo habitual es que el banco tenga un procedimiento interno de testamentaría. Si los herederos necesitan usar parte del saldo para pagar el impuesto, deben solicitarlo formalmente y aportar la documentación que pida la entidad.
Esto puede ser especialmente útil cuando la herencia tiene dinero en depósitos, pero los herederos no disponen de liquidez propia suficiente para pagar los trámites iniciales.
Qué pasa si el depósito vence antes de terminar la herencia
Puede ocurrir que el depósito llegue a vencimiento mientras los herederos aún están tramitando la documentación. En ese caso, el banco puede dejar el dinero en la cuenta asociada, renovarlo si el contrato lo preveía o mantenerlo bloqueado hasta que se resuelva la testamentaría.
Aquí hay que revisar si el depósito tenía renovación automática. Si la tenía, los herederos deberían pedir al banco información clara sobre si se renovó, en qué condiciones y si es posible evitar una nueva inmovilización.
Ejemplo práctico: un depósito de 10.000 € vence dos meses después del fallecimiento. Si se renueva automáticamente a otro plazo de 12 meses, los herederos pueden encontrarse con el dinero otra vez inmovilizado. Por eso conviene avisar pronto al banco y pedir instrucciones por escrito.
¿El Fondo de Garantía de Depósitos protege ese dinero?
Si el plazo fijo está en una entidad adherida al Fondo de Garantía de Depósitos español, el dinero puede estar cubierto hasta 100.000 € por titular y entidad, según las condiciones del propio fondo.
El Fondo de Garantía de Depósitos explica que esta protección se activa si una entidad adherida no puede devolver el dinero a sus clientes. En Finantres también tienes una guía específica sobre el Fondo de Garantía de Depósitos.
Esto no significa que el FGD cubra cualquier problema hereditario. No desbloquea herencias, no resuelve conflictos entre herederos y no evita tener que presentar documentación al banco. Su función es proteger depósitos en caso de insolvencia de la entidad, dentro de los límites aplicables.
Qué revisar antes de aceptar o repartir un plazo fijo heredado
Antes de decidir qué hacer con el depósito, los herederos deberían revisar cuatro puntos.
Primero, el importe exacto del depósito y los intereses acumulados. Segundo, si existe penalización por cancelación anticipada. Tercero, si el depósito se renueva automáticamente. Cuarto, si hay otros productos asociados, como cuentas, préstamos, tarjetas o recibos pendientes.
También conviene comparar si tiene sentido mantener el dinero en ese depósito hasta vencimiento o moverlo después a otro producto más adecuado. No siempre lo más urgente es cancelar. A veces, esperar unas semanas o meses evita perder intereses.
Si el objetivo es reorganizar el ahorro heredado, puede ser útil comparar depósitos a plazo fijo con cuentas remuneradas u otras opciones conservadoras, siempre revisando cobertura, plazo, liquidez y fiscalidad.
Conclusión
Un plazo fijo no se pierde cuando fallece su titular: entra en la herencia y debe repartirse según corresponda. El dinero sigue existiendo, pero el banco puede bloquearlo hasta que los herederos acrediten su derecho y presenten la documentación necesaria.
La clave está en no precipitarse. Antes de cancelar el depósito, conviene pedir el certificado de saldos, revisar vencimiento y penalizaciones, preparar el Impuesto sobre Sucesiones y coordinar a todos los herederos. En herencias sencillas puede ser un trámite relativamente ordenado; en casos con varios titulares, desacuerdos o importes altos, merece la pena apoyarse en una notaría o asesor fiscal.



