Resumen rápido
- Un TPV básico puede costar desde unos 30 € o 40 € sin IVA si compras un datáfono sencillo.
- Un TPV táctil o sistema completo puede ir desde 150 € hasta más de 400 €, y bastante más si incluye software avanzado, impresora, cajón y soporte.
- Las comisiones suelen moverse entre 0,8 % y 1,5 % en muchos proveedores, aunque pueden subir con tarjetas de empresa, tarjetas extranjeras o pagos online.
- Algunos bancos y proveedores ofrecen tarifa plana mensual, útil si tienes volumen estable.
- Un TPV “sin cuota” no es gratis: normalmente pagas más por operación.
- Para elegir bien, compara siempre coste mensual estimado, no solo precio del terminal.
Cuánto cuesta un TPV en España
El precio de un TPV depende del tipo de solución que contrates.
No cuesta lo mismo un datáfono móvil sencillo que un TPV táctil para hostelería con pantalla, impresora, cajón portamonedas, comandas y software de gestión.
Como orientación general:
| Tipo de TPV | Precio aproximado | Para quién encaja |
|---|---|---|
| Datáfono básico | Desde 30 € – 50 € sin IVA | Autónomos, ferias, servicios a domicilio |
| Datáfono autónomo con pantalla | 100 € – 250 € sin IVA | Comercios, peluquerías, taxis, movilidad |
| TPV táctil compacto | 150 € – 500 € | Tiendas, cafeterías, pequeños comercios |
| TPV completo con software, impresora y cajón | 500 € – 1.500 € o más | Hostelería, retail, restaurantes |
| TPV bancario tradicional | Puede tener cuota mensual o tarifa plana | Negocios con volumen estable |
| TPV virtual | A veces sin coste inicial, pero con comisión | Ecommerce y cobros online |
La cifra importante no siempre es la del equipo. Un datáfono barato puede salir caro si la comisión es alta y cobras mucho cada mes.
Qué costes tiene un TPV
Antes de contratar, separa el coste en estas partes:
- Precio del terminal: lo que pagas por comprar o alquilar el datáfono.
- Cuota mensual: mantenimiento, software, tarifa plana o suscripción.
- Comisión por operación: porcentaje que pagas por cada cobro.
- Coste fijo por transacción: por ejemplo, 0,02 €, 0,05 € o 0,20 € por pago.
- Coste por tarjetas extranjeras: suele ser más alto.
- Coste por tarjetas de empresa: puede ser superior al de tarjetas personales.
- Coste por pagos online: normalmente distinto al pago presencial.
- Comisión por contracargo: si un cliente reclama una operación.
- Coste de devolución: algunos proveedores pueden aplicar cargos.
- Software TPV: si necesitas inventario, caja, empleados, comandas o informes.
Consejo experto: pide siempre una simulación con tu volumen real. No es lo mismo cobrar 1.000 € al mes en 20 operaciones que cobrar 1.000 € al mes en 200 tickets pequeños.
Ejemplo realista: cuánto pagarías al mes por un TPV
Imagina que tu negocio cobra 5.000 € al mes con tarjeta.
Si tu proveedor cobra 1,49 %, pagarías:
5.000 € x 1,49 % = 74,50 € al mes
Si otro proveedor cobra 0,8 % + 0,02 € por operación y haces 200 pagos al mes:
- Comisión variable: 5.000 € x 0,8 % = 40 €
- Coste fijo: 200 operaciones x 0,02 € = 4 €
- Total aproximado: 44 € al mes
Diferencia: 30,50 € al mes, o 366 € al año.
No parece mucho en una sola operación, pero en un negocio con ventas diarias la diferencia se acumula rápido.
Precio de un TPV sin banco
Los TPV sin banco suelen funcionar con un modelo sencillo: compras el dispositivo y pagas una comisión por cada cobro.
Algunos ejemplos habituales:
- SumUp indica una comisión presencial del 1,49 % en su plan de pago por uso.
- Square publica una comisión de 1,25 % + 0,05 € para pagos presenciales con tarjetas de la UE y del EEE.
- Qonto anuncia comisiones desde 0,8 % en tarjetas europeas, con terminales como Pocket y Pro.
- Revolut Business muestra comisiones desde 0,8 % + 0,02 € en pagos presenciales con tarjetas personales europeas.
- myPOS ofrece terminales desde precios bajos, pero conviene revisar la tabla completa de comisiones según tarjeta, país y operación.
Si buscas este tipo de alternativa, puedes ampliar con nuestra guía de mejores TPV sin banco.
Advertencia importante: “sin banco” no significa “sin obligaciones”. Tendrás que identificarte, justificar tu actividad y declarar tus ingresos si cobras de forma habitual.
Precio de un TPV con banco tradicional
Los bancos suelen ofrecer TPV con modelos distintos:
- Comisión por operación.
- Tarifa plana mensual.
- Cuota según facturación.
- Promociones temporales.
- Condiciones vinculadas a la cuenta del negocio.
- Posibles costes por mantenimiento o baja facturación.
Aquí puedes negociar más si tienes volumen. Un comercio que factura 20.000 € al mes con tarjeta tiene más margen para pedir mejores condiciones que un autónomo que cobra 500 € de vez en cuando.
Una opción bancaria puede tener sentido si quieres centralizar cuenta, cobros y financiación. Por ejemplo, puedes revisar la propuesta de BBVA para negocios si prefieres trabajar con una entidad tradicional.
También puedes comparar con nuestra guía de bancos con TPV gratis, pero con cuidado: muchas veces “gratis” significa sin cuota inicial o sin coste durante una promoción, no coste cero para siempre.
TPV con cuota mensual o sin cuota: qué sale más barato
Depende de tu volumen.
Un TPV sin cuota mensual suele convenir si:
- Estás empezando.
- Cobras poco con tarjeta.
- Tienes ventas irregulares.
- No quieres permanencia.
- Necesitas algo rápido y flexible.
Un TPV con cuota mensual o tarifa plana puede convenir si:
- Cobras mucho cada mes.
- Tienes tickets frecuentes.
- Quieres reducir la comisión variable.
- Prefieres saber cuánto pagarás.
- Tu banco te ofrece una tarifa competitiva.
Ejemplo práctico: si pagas 19 € al mes para bajar la comisión del 1,49 % al 0,75 %, necesitas suficiente volumen para que compense.
Con 1.000 € al mes:
- 1,49 % = 14,90 €
- 0,75 % + 19 € = 26,50 €
No compensa.
Con 5.000 € al mes:
- 1,49 % = 74,50 €
- 0,75 % + 19 € = 56,50 €
Aquí sí empieza a tener sentido.
Precio de un TPV táctil
Un TPV táctil puede ser solo un terminal de pago con pantalla o un sistema completo de gestión.
Si hablamos de un terminal táctil tipo datáfono, puedes encontrar opciones por unos 100 € a 250 €. Si hablamos de un TPV de mostrador con pantalla, software, impresora y caja, el precio puede subir mucho más.
En hostelería, por ejemplo, el coste puede incluir:
- Pantalla táctil.
- Software de mesas y comandas.
- Impresora de cocina.
- Cajón portamonedas.
- Gestión de empleados.
- Soporte técnico.
- Instalación y formación.
- Mantenimiento mensual.
Si necesitas este tipo de solución, revisa nuestra guía de mejores TPV táctiles antes de comprar solo por precio.
Error común: comprar un terminal barato pensando que sustituye a un TPV de hostelería. Cobrarás con tarjeta, sí, pero quizá no tendrás mesas, comandas, cocina, stock ni cierre de caja completo.
Precio de un TPV portátil
Un TPV portátil suele costar menos que un sistema de mostrador completo, pero más que un lector básico.
Puede ser buena opción para:
- Servicios a domicilio.
- Ferias.
- Food trucks.
- Taxis.
- Repartos.
- Profesionales móviles.
- Restaurantes que cobran en mesa.
Aquí debes valorar más que el precio:
- Batería.
- Conexión 4G o WiFi.
- Impresora integrada.
- Peso.
- Resistencia.
- Tiempo de liquidación.
- Coste por tarjeta extranjera.
- Soporte si falla en mitad del servicio.
Puedes comparar opciones concretas en nuestra guía de mejores TPV portátiles.
Cuánto cuesta un TPV virtual
Un TPV virtual sirve para cobrar online: ecommerce, reservas, enlaces de pago, formularios o pedidos a distancia.
A veces no tiene coste de instalación, pero casi siempre aplica comisión por operación.
Los costes habituales son:
- Comisión por pago con tarjeta.
- Coste fijo por operación.
- Comisión por tarjeta internacional.
- Comisión por conversión de divisa.
- Coste por contracargo.
- Módulo para ecommerce, si usas WooCommerce, PrestaShop o similar.
- Cuota mensual, en algunos bancos o pasarelas.
Si vendes online, no compares el TPV virtual con un datáfono físico como si fueran lo mismo. El riesgo, la operativa y las comisiones pueden cambiar.
TPV barato: cuándo sí y cuándo no
Un TPV barato puede ser suficiente si tienes un negocio pequeño, pocas operaciones y no necesitas funciones avanzadas.
Puede tener sentido si:
- Cobras poco volumen.
- Vendes en ferias.
- Eres autónomo y cobras servicios puntuales.
- No necesitas inventario.
- No necesitas imprimir muchos tickets.
- No tienes empleados.
- No quieres cuota mensual.
Pero puede quedarse corto si:
- Tienes muchas ventas al día.
- Necesitas caja y cierre diario.
- Trabajas con empleados.
- Tienes stock.
- Necesitas tickets físicos rápidos.
- Vendes en hostelería.
- Quieres integrar contabilidad.
Para comparar opciones económicas, puedes leer nuestra guía de TPV barato.
Costes ocultos de un TPV que debes revisar
Antes de firmar o comprar, revisa la letra pequeña:
- IVA no incluido en el precio del terminal.
- Promociones temporales que luego suben.
- Permanencia mínima.
- Coste por baja anticipada.
- Comisión mínima mensual.
- Coste por baja facturación.
- Comisiones más altas para tarjetas de empresa.
- Comisiones más altas para tarjetas de fuera del EEE.
- Coste por pagos manuales o a distancia.
- Contracargos y reclamaciones.
- Alquiler del terminal frente a compra.
- Coste por terminal adicional.
- Soporte técnico de pago.
- Software obligatorio asociado.
Señal de alerta: si la oferta solo destaca “0 € al mes” o “terminal barato”, busca la comisión por operación. Ahí suele estar el coste real.
Cómo calcular qué TPV te conviene
Haz este cálculo antes de decidir:
- Estima cuánto cobrarás con tarjeta al mes.
- Calcula cuántas operaciones harás.
- Mira tu ticket medio.
- Aplica la comisión variable.
- Suma los costes fijos por operación.
- Añade la cuota mensual, si existe.
- Añade el coste del terminal dividido entre 12 o 24 meses.
- Compara el coste anual, no solo mensual.
Ejemplo: compras un terminal de 120 € y lo usas durante 24 meses. Su coste mensual real sería de 5 € al mes. Si además pagas 40 € al mes en comisiones, tu coste total aproximado sería 45 € al mes.
Este enfoque evita caer en una trampa típica: elegir el TPV más barato el primer día y pagar más durante años.
Qué TPV compensa según tu facturación
| Facturación mensual con tarjeta | Qué suele convenir |
|---|---|
| Menos de 1.000 € | TPV sin cuota y comisión por uso |
| 1.000 € – 3.000 € | Comparar pago por uso vs plan mensual barato |
| 3.000 € – 10.000 € | Valorar plan con comisión reducida o tarifa plana |
| Más de 10.000 € | Negociar con banco o proveedor condiciones personalizadas |
| Más de 20.000 € | Pedir varias ofertas y comparar coste anual |
No es una regla fija, pero ayuda a no sobredimensionar la solución.
Si tu negocio ya factura de forma estable, puede tener sentido mirar cuentas profesionales con mejor integración de cobros. Por ejemplo, Qonto puede encajar si quieres cuenta, datáfono y conciliación; Revolut Business si trabajas con divisas o pagos internacionales.
¿Puede un comercio cobrar más por pagar con tarjeta?
No conviene trasladar la comisión al cliente como un recargo improvisado.
El Banco de España ha tratado varias dudas sobre pagos con tarjeta, importes mínimos y condiciones de aceptación. En la práctica, lo más prudente para un comercio es informar bien de los métodos de pago aceptados y no aplicar cargos sorpresa al cliente.
Desde el punto de vista del negocio, la solución no debería ser “cobrarle la comisión al cliente”, sino elegir un TPV cuya estructura de costes encaje con tus márgenes.
Ejemplo claro: si vendes cafés de 1,50 € y pagas una comisión fija por operación, quizá te interesa una tarifa plana o un proveedor sin fijo por ticket. Si vendes productos de 80 €, el fijo pesa menos y te importa más el porcentaje.
Cuál es el precio razonable de un TPV
Un precio razonable depende de tu negocio, pero estas referencias ayudan:
- Si cobras poco, busca sin cuota mensual.
- Si cobras mucho, prioriza comisión baja.
- Si tienes ticket pequeño, evita costes fijos altos por operación.
- Si tienes ticket alto, revisa porcentaje y contracargos.
- Si vendes fuera de España, mira tarjetas internacionales y divisas.
- Si tienes tienda física, valora soporte y rapidez de liquidación.
- Si tienes hostelería, no ahorres en software si luego te complica el servicio.
La mejor oferta no es la más barata en la primera factura. Es la que te cuesta menos durante todo el año y no te bloquea la operativa.
Conclusión
El precio de un TPV puede ir desde unos pocos euros por un datáfono básico hasta más de 1.000 € si necesitas un sistema completo de venta. Pero el coste que de verdad marca la diferencia está en las comisiones, cuotas, fijos por operación y condiciones del contrato.
Si estás empezando, un TPV sin cuota como SumUp, Square o myPOS puede ser suficiente. Si quieres integrar cuenta y cobros, Qonto o Revolut Business pueden tener sentido. Si ya tienes volumen, pide oferta a tu banco y compara con proveedores independientes.
Antes de contratar, haz números con tu facturación real. Un TPV que parece barato puede salir caro si cada venta te cuesta demasiado.











