Resumen rápido
- El teléfono principal de ING para clientes es el 91 206 66 66.
- El teléfono de ING para no clientes es el 91 206 66 55.
- El 900 105 115 aparece como línea gratuita de apoyo desde España.
- La atención telefónica y el chat online funcionan las 24 horas, todos los días.
- Si llamas desde el extranjero, ING remite al +34 912 066 666 para incidencias.
- Si tu caso no se resuelve, puedes escalarlo por incidencias@ing.com o por la vía formal de reclamaciones.
- Para bloquear una tarjeta perdida o robada, ING recomienda actuar de inmediato desde la app, la web o llamando al servicio de atención al cliente.
Teléfonos oficiales de ING
ING concentra casi toda su atención en unos pocos números. Para clientes, el teléfono principal es el 91 206 66 66. Para no clientes, el número específico es el 91 206 66 55. Además, el banco publica el 900 105 115 como línea gratuita desde España y mantiene servicio telefónico continuo.
- Clientes de ING: 91 206 66 66.
- No clientes: 91 206 66 55.
- Línea gratuita desde España: 900 105 115.
- Desde el extranjero para incidencias: +34 912 066 666.
Lo práctico aquí es no obsesionarse con encontrar “el teléfono secreto correcto”: para la mayoría de gestiones reales, el 91 206 66 66 resuelve casi todo si ya eres cliente. Si todavía estás comparando bancos antes de abrir cuenta, te encaja mejor empezar por cómo abrir una cuenta en ING o por las alternativas a ING.
Canales de contacto útiles
El teléfono no es el único canal importante. ING mantiene también chat online 24 horas, atención a través de sus canales oficiales en redes sociales y soporte en sus Oficinas NARANJA. Para incidencias que no queden cerradas en la primera llamada, el banco permite además ampliar información por correo a incidencias@ing.com. Para otros asuntos generales, remite a informacion@ing.com.
Aquí ING sí lo hace bastante bien: si tu problema no requiere validación fuerte ni una gestión delicada, el chat suele ser más cómodo que llamar. En cambio, si hay dinero de por medio, una tarjeta afectada o una transferencia que quieres devolver, el teléfono sigue siendo el canal más directo. Si esa incidencia tiene que ver con operativa diaria, también puede venirte bien revisar todo sobre las transferencias en ING, cómo ingresar dinero en ING o en qué cajeros puedes sacar dinero con ING.
Horarios y atención real
Uno de los puntos fuertes de ING es que la atención telefónica y el chat no están pensados solo para horario de oficina. El banco indica que su servicio funciona 24 horas al día, los 7 días de la semana, tanto para consultas comerciales como para incidencias. También afirma que sus redes sociales oficiales están disponibles de forma continua.
Eso no significa que cualquier gestión compleja se resuelva de madrugada, pero sí que puedes abrir incidencia, bloquear una tarjeta, pedir ayuda de acceso o dejar encaminado el caso a cualquier hora. Ese matiz importa: una cosa es que te atiendan y otra que una gestión concreta quede cerrada en esa misma llamada. Si buscas un banco por facilidad operativa más que por producto, compáralo dentro de nuestra guía general de bancos y no solo por una promoción puntual.
Gestiones que puedes hacer
Por estos canales puedes resolver dudas sobre cuentas, tarjetas, transferencias, incidencias operativas, recuperación de acceso y consultas comerciales. ING también indica que, si pierdes o te roban la tarjeta, debes bloquearla cuanto antes desde la app, desde la web o llamando al servicio de atención al cliente. Además, para cargos no reconocidos, recomienda acompañar la reclamación con denuncia cuando sea necesaria.
Error común: llamar al banco para algo que ya puedes dejar resuelto en dos toques desde el área cliente. Con ING esto pasa mucho con el PIN, el encendido o apagado de tarjetas, la consulta de movimientos o algunas configuraciones básicas. Antes de ponerte a esperar al teléfono, puede merecer la pena revisar cómo saber el PIN de tu tarjeta ING, todo sobre las comisiones de ING o la guía de la tarjeta ING.
Reclamaciones y vías formales
Si el soporte ordinario no te soluciona el problema, ING permite escalar la queja al Servicio de ING de Defensa del Cliente. La vía más ágil, según el propio banco, es su formulario web, aunque también acepta reclamaciones por correo electrónico en servicio.ing.defensa.cliente@ingbank.com y por correo postal en Calle Vía de los Poblados 1F, 28033 Madrid.
Aquí hay un punto importante: una reclamación formal no sirve para urgencias. ING recuerda que el plazo legal de respuesta es de hasta un mes con carácter general, aunque en reclamaciones sobre servicios de pago el plazo ordinario es de 15 días hábiles, salvo excepciones justificadas en las que la respuesta definitiva no debe exceder de un mes. Si tampoco quedas conforme, puedes acudir al servicio de reclamaciones del supervisor que corresponda, incluido el Banco de España cuando la materia sea bancaria.
Qué hacer si no responden
Si no te resuelven nada en una primera llamada, lo más sensato es no repetir exactamente el mismo paso una y otra vez. Primero, deja constancia por un canal trazable: chat, email de incidencias o reclamación formal según el caso. Segundo, prepara bien los datos antes de volver a contactar: número de cuenta, operación afectada, fecha del cargo o de la transferencia y captura si procede. Eso reduce bastante el paseo inútil entre departamentos.
Si el desgaste viene de la experiencia global y no de una incidencia concreta, quizá el problema ya no sea “qué teléfono usar”, sino si te compensa seguir en ING. En ese caso, tiene más sentido mirar cómo cerrar una cuenta en ING, comparar ING vs Openbank o revisar directamente alternativas a ING. Ese análisis suele ahorrar más frustración que pelearse con el mismo canal una semana entera.
Qué hacer ahora
Si ya eres cliente y necesitas ayuda real, empieza por el 91 206 66 66. Si todavía no lo eres, usa el 91 206 66 55 o el 900 105 115. Si el tema es urgente, llama; si no lo es, el chat y el área cliente suelen ser más eficientes. Y si notas que el problema no es puntual sino estructural, compara bien costes, operativa y atención antes de seguir. A veces la mejor solución no es insistir más, sino elegir mejor el banco.










