Evaluación de proyectos
Calculadora del índice de rentabilidad
Compara el valor presente de los flujos futuros con la inversión inicial y comprueba si el proyecto crea valor.
Índice de rentabilidad
Crea valor
Por cada 1 € invertido, el valor presente estimado de los flujos es 1,43 €.
Valor presente de flujos
VAN
Valor neto por cada 1 €
Tasa utilizada
Lectura del resultado
Según este criterio, el proyecto supera el umbral de aceptación.
Ver fórmula y desglose descontado
Fórmula utilizada
IR = valor presente de los flujos futuros ÷ inversión inicial
- IR > 1: el proyecto crea valor según este criterio.
- IR = 1: el proyecto se sitúa en el punto de equilibrio.
- IR < 1: el proyecto destruye valor según este criterio.
| Periodo | Flujo | Valor presente |
|---|---|---|
| Año 1 | 15.000,00 € | 13.888,89 € |
| Año 2 | 16.000,00 € | 13.717,42 € |
| Año 3 | 18.000,00 € | 14.288,98 € |
| Año 4 | 20.000,00 € | 14.700,60 € |
| Año 5 | 22.000,00 € | 14.972,83 € |
Supuesto: periodos anuales y flujos al final de cada año. Para fechas irregulares conviene usar un cálculo de valor presente con fechas exactas.
Resumen rápido
- Índice de rentabilidad (IR o PI) = valor presente de todos los flujos futuros ÷ inversión inicial.
- IR > 1: el proyecto crea valor según este criterio.
- IR ≈ 1: el proyecto está aproximadamente en el punto de equilibrio.
- IR < 1: el proyecto destruye valor con los flujos y la tasa introducidos.
- La calculadora también muestra el valor presente total de los flujos, el VAN, el valor neto generado por cada euro invertido y el desglose anual.
- Puedes introducir hasta 30 años y utilizar flujos negativos si esperas desembolsos adicionales en el futuro.
- Todos los flujos se consideran realizados al final de cada año y se aplica una única tasa de descuento constante.
- No calcula TIR, fechas irregulares, impuestos, inflación, financiación ni riesgo de forma independiente.
- El resultado es tan bueno como tus hipótesis: conviene probar distintos escenarios de flujos y tasa de descuento.
Cómo usar la calculadora del índice de rentabilidad
La herramienta necesita pocos datos, pero merece la pena introducirlos con cuidado. Una pequeña diferencia en la tasa de descuento o en los flujos previstos puede cambiar bastante el resultado cuando el proyecto dura muchos años.
| Dato | Qué debes introducir | Qué conviene revisar |
|---|---|---|
| Inversión inicial | El desembolso inicial en euros | Incluye solo el importe que corresponde al momento inicial |
| Tasa de descuento anual | El porcentaje utilizado para llevar los flujos futuros a valor presente | Debe ser coherente con el riesgo y el coste de oportunidad que quieras reflejar |
| Flujo del año 1, 2, 3… | Cobros o pagos netos previstos para cada año | Introduce importes negativos cuando esperes un desembolso futuro |
Puedes añadir o quitar años hasta un máximo de 30. No es obligatorio que todos los flujos sean positivos.
Imagina, por ejemplo, una inversión que exige 20.000 € al principio, genera entradas durante cuatro años y obliga a pagar 2.000 € adicionales en el quinto para desmontar unos equipos. Ese último importe debe introducirse como −2.000 € en el año 5, no sumarse automáticamente a la inversión inicial, porque se produce en un momento distinto.
Esto importa por el valor temporal del dinero: 1.000 € dentro de cinco años no tienen el mismo valor económico que 1.000 € disponibles hoy. Si quieres profundizar en esa idea, la calculadora del valor del dinero en el tiempo permite trabajar específicamente con valores presentes y futuros.
Qué calcula exactamente el índice de rentabilidad
Primero se descuenta por separado cada flujo de caja:
Valor presente del flujo del año t = Flujo del año t ÷ (1 + tasa de descuento)^t
Después se suman todos esos valores presentes:
Valor presente total = suma de los valores presentes de todos los flujos futuros
Y finalmente:
Índice de rentabilidad = Valor presente de los flujos futuros ÷ Inversión inicial
La definición coincide con el uso habitual del Profitability Index en análisis de inversiones: se compara el valor presente de los flujos esperados con el desembolso inicial.
Puedes consultar también la explicación del Profitability Index de Corporate Finance Institute.
Cómo se relacionan el IR y el VAN
La misma información permite calcular:
VAN = Valor presente de los flujos futuros − Inversión inicial
Por eso, siempre que la inversión inicial sea positiva y se utilicen exactamente los mismos flujos y la misma tasa:
- IR > 1 equivale a VAN > 0.
- IR = 1 equivale a VAN = 0.
- IR < 1 equivale a VAN < 0.
La diferencia está en cómo presentan la información. El VAN expresa el valor creado en euros, mientras que el índice de rentabilidad lo expresa en relación con cada euro invertido.
La lógica del descuento de flujos es la misma que se utiliza en un análisis de flujo de caja descontado (DCF). NYU Stern también plantea el VAN como el valor de los flujos descontados menos la inversión necesaria y utiliza un VAN positivo como criterio de creación de valor.
Ejemplo práctico del índice de rentabilidad
Supongamos un proyecto hipotético con estos datos:
- Inversión inicial: 10.000 €
- Tasa de descuento: 8 % anual
- Flujo del año 1: 3.500 €
- Flujo del año 2: 3.500 €
- Flujo del año 3: 3.500 €
- Flujo del año 4: 3.500 €
No basta con sumar 14.000 €, porque los cobros se reciben en momentos diferentes.
| Año | Flujo previsto | Valor presente aproximado |
| 1 | 3.500 € | 3.240,74 € |
| 2 | 3.500 € | 3.000,69 € |
| 3 | 3.500 € | 2.778,41 € |
| 4 | 3.500 € | 2.572,60 € |
| Total | 14.000 € | 11.592,44 € |
El resultado sería:
IR = 11.592,44 € ÷ 10.000 € = 1,1592
Y el VAN:
VAN = 11.592,44 € − 10.000 € = 1.592,44 €
El valor neto generado por cada euro invertido es:
IR − 1 = 0,1592
Dicho de forma sencilla, por cada 1 € de inversión inicial, el proyecto genera aproximadamente 1,1592 € de valor presente en flujos futuros. De esa cantidad, unos 0,1592 € representan valor neto por encima del euro inicialmente desembolsado.
Es un ejemplo ilustrativo, no una previsión de rentabilidad real.
Cómo interpretar el resultado del índice de rentabilidad
La lectura básica es sencilla:
| Resultado | Interpretación |
| IR > 1 | Los flujos descontados superan la inversión inicial |
| IR ≈ 1 | El valor presente está aproximadamente en equilibrio con la inversión |
| IR < 1 | Los flujos descontados no compensan la inversión inicial |
Un índice de 1,25, por ejemplo, significa que cada 1 € invertido inicialmente está respaldado por 1,25 € de valor presente de flujos futuros.
Eso no significa que vayas a obtener un 25 % anual ni que el proyecto sea automáticamente una buena inversión. El IR es un criterio de valoración basado en unas hipótesis concretas de flujos y tasa de descuento.
Aquí está uno de los errores más comunes: tratar un IR superior a 1 como una garantía. No lo es. Si los ingresos reales terminan siendo menores, los costes mayores o la tasa utilizada demasiado optimista, el resultado económico puede ser muy distinto.
Índice de rentabilidad, ROI, VAN y TIR: no miden lo mismo
Aunque aparecen juntos con frecuencia, responden a preguntas diferentes.
| Métrica | Qué te dice | ¿Tiene en cuenta cuándo se producen los flujos? |
| Índice de rentabilidad (PI) | Cuánto valor presente obtienes por cada euro inicial invertido | Sí |
| VAN | Cuánto valor neto crea el proyecto en euros | Sí |
| ROI | Ganancia o pérdida relativa respecto al importe invertido | Habitualmente no incorpora por sí mismo el momento de cada flujo |
| TIR | Qué tasa de descuento hace que el VAN sea igual a cero | Sí |
Por eso, esta herramienta no es una calculadora de ROI. Si lo que quieres es medir una ganancia o pérdida porcentual sencilla sobre una inversión, utiliza la calculadora de rentabilidad de inversión y consulta nuestra guía sobre el retorno de la inversión (ROI).
Tampoco calcula la TIR. La TIR busca una tasa implícita en los propios flujos; esta calculadora hace justo lo contrario: tú introduces la tasa de descuento y la herramienta calcula el valor presente, el VAN y el IR. La distinción entre VAN e IRR/TIR también aparece en los materiales de valoración de NYU Stern.
Qué tasa de descuento deberías utilizar
No existe una tasa correcta para todos los proyectos.
La tasa de descuento representa, de forma simplificada, la rentabilidad mínima exigida o el coste de oportunidad asociado a comprometer el dinero en ese proyecto, incorporando los factores que consideres relevantes para el análisis.
Lo importante es mantener la coherencia. Una tasa demasiado baja puede hacer que flujos lejanos parezcan más valiosos de lo razonable. Una demasiado alta puede penalizarlos en exceso.
Una forma práctica de trabajar es calcular varios escenarios. Por ejemplo:
- escenario más favorable con una tasa del 6 %;
- escenario central con un 8 %;
- escenario más exigente con un 10 %.
No porque esos porcentajes sean apropiados para cualquier proyecto, sino para comprobar cuánto depende tu decisión de la tasa utilizada.
También conviene no mezclar conceptos. Una tasa de descuento no es lo mismo que una rentabilidad histórica, una TIR ni una APY. Si necesitas convertir una tasa periódica en una rentabilidad anual efectiva, esa es otra cuestión y puedes utilizar la calculadora APY.
Consejo práctico: si un pequeño cambio en la tasa hace pasar el IR de claramente superior a 1 a claramente inferior a 1, el proyecto tiene poco margen de seguridad bajo tus hipótesis. En ese caso interesa analizar más los flujos antes de tomar una decisión.
Cómo introducir flujos de caja negativos
La calculadora admite flujos negativos precisamente porque muchos proyectos no consisten en pagar una vez al principio y cobrar después sin más desembolsos.
Puedes tener, por ejemplo:
- una ampliación de instalaciones en el tercer año;
- una reparación extraordinaria;
- una inversión adicional para mantener el proyecto;
- costes de cierre o desmontaje;
- una renovación importante de equipos.
Si esperas pagar 5.000 € al final del año 4, introduce −5.000 € como flujo del año 4.
La herramienta descontará también ese desembolso. Al estar situado en el futuro, su valor presente será diferente al de pagar esos mismos 5.000 € en el momento inicial.
Error frecuente: sumar todos los desembolsos futuros a la inversión inicial. Eso altera el momento económico de los pagos y, por tanto, el cálculo.
Cuándo es especialmente útil el índice de rentabilidad
El IR es útil cuando quieres saber cuánto valor presente genera un proyecto en relación con el capital que exige inicialmente.
Puede ser especialmente interesante al comparar proyectos cuando el capital disponible es limitado.
Imagina dos alternativas hipotéticas:
| Proyecto | Inversión inicial | IR | VAN |
| A | 10.000 € | 1,30 | 3.000 € |
| B | 100.000 € | 1,10 | 10.000 € |
El proyecto A genera más valor por cada euro inicial invertido, pero el proyecto B genera más valor total en euros.
Por eso no conviene elegir automáticamente el proyecto con el IR más alto. El índice de rentabilidad es muy útil como medida relativa, pero el VAN aporta una perspectiva que el ratio no muestra: la escala absoluta del valor creado.
Si estás evaluando un negocio o una inversión empresarial más amplia, esta diferencia entre ratios y valor absoluto también es importante al estudiar cómo valorar una empresa.
Por qué deberías mirar el VAN además del IR
Dos proyectos pueden tener índices de rentabilidad parecidos y requerir cantidades de capital completamente distintas.
Supón que un proyecto tiene:
- IR de 1,20;
- inversión inicial de 5.000 €.
Su VAN sería:
5.000 € × (1,20 − 1) = 1.000 €
Otro proyecto con IR de 1,10 e inversión de 50.000 € tendría:
50.000 € × (1,10 − 1) = 5.000 €
El primero es más eficiente por euro invertido. El segundo genera más valor absoluto.
Nuestro criterio sería usar IR y VAN juntos, no enfrentarlos. Uno te habla de eficiencia relativa; el otro, de valor económico total.
Cómo influye el momento de los flujos
Con la misma suma total de cobros, un proyecto que recupera dinero antes suele presentar un valor presente superior a otro que concentra los cobros al final, siempre que la tasa de descuento sea positiva.
Por ejemplo, no es equivalente recibir:
- 5.000 € al final del año 1; o
- 5.000 € al final del año 10.
La calculadora refleja esa diferencia automáticamente porque eleva el factor de descuento al número de años correspondiente.
Ese es precisamente uno de los motivos por los que el índice de rentabilidad aporta más información que una simple comparación entre “dinero invertido” y “dinero recibido”.
Qué pasa con la inflación, los impuestos y el riesgo
La herramienta no calcula estos factores por separado.
Esto es importante porque podría parecer que una tasa de descuento introduce automáticamente todos los riesgos o que los flujos ya están expresados después de impuestos. La calculadora no puede saberlo.
Debes decidir cómo construir tus hipótesis.
Por ejemplo, si trabajas con flujos que incluyen el efecto esperado de la inflación, la tasa debería ser coherente con ese planteamiento. Si quieres estudiar el efecto de distintas tasas de inflación en otro tipo de proyección, puedes hacerlo por separado con la calculadora de interés compuesto con inflación.
Lo mismo ocurre con los impuestos. Si un proyecto genera 20.000 € antes de impuestos pero para tu análisis necesitas el flujo disponible después de impuestos, eres tú quien debe introducir el flujo adecuado. Esta calculadora no aplica automáticamente IRPF, Impuesto sobre Sociedades, retenciones ni ninguna otra carga fiscal.
Y con el riesgo sucede algo parecido: no existe un campo independiente de “riesgo”. Solo quedará reflejado en la medida en que tú lo hayas incorporado razonablemente en los flujos previstos o en la tasa de descuento.
Limitaciones de esta calculadora
Para interpretar bien el resultado, ten presentes estos supuestos:
- Trabaja con periodos anuales regulares.
- Considera que cada flujo se produce al final del año correspondiente.
- Utiliza una única tasa de descuento constante para todos los años.
- Permite un máximo de 30 años.
- No utiliza fechas exactas ni periodos irregulares.
- No calcula TIR.
- No calcula inflación de forma independiente.
- No calcula impuestos.
- No modeliza financiación o deuda.
- No incorpora el riesgo mediante un módulo separado.
- No determina si tus previsiones de flujos son realistas.
Por tanto, no es la herramienta adecuada para un proyecto en el que necesitas valorar cobros el 15 de marzo, otro el 27 de septiembre y otro 17 meses después con precisión diaria.
Tampoco sustituye un modelo financiero completo cuando existen deuda, diferentes tipos de financiación, impuestos complejos o escenarios probabilísticos.
Errores que pueden hacer que el IR resulte engañoso
Usar flujos demasiado optimistas
Si un proyecto solo supera IR = 1 suponiendo ventas perfectas, ausencia de sobrecostes y crecimiento continuo, merece la pena probar un escenario menos favorable.
Una calculadora no elimina la incertidumbre de las previsiones.
Elegir la tasa para conseguir el resultado deseado
Reducir la tasa aumenta el valor presente de los flujos futuros. Subirla lo reduce.
La tasa debería responder a una lógica económica, no elegirse después de ver qué valor hace que el proyecto parezca atractivo.
Confundir ingresos con flujos de caja
Facturar 100.000 € no significa generar un flujo de caja de 100.000 €. Hay costes, inversiones, pagos y otras salidas que pueden reducir el efectivo neto del proyecto.
Ignorar desembolsos posteriores
Si sabes que habrá una inversión adicional en el año 3, inclúyela como flujo negativo. Dejarla fuera puede inflar artificialmente el índice.
Comparar proyectos solo por el IR
El proyecto con el mayor ratio no siempre crea más euros de valor. Comprueba también el VAN y la cantidad de capital necesaria.
Qué calculadora utilizar según lo que quieras medir
El índice de rentabilidad responde a una pregunta muy concreta. Para otras decisiones puede interesarte una herramienta distinta.
| Si quieres… | Herramienta más adecuada |
| Evaluar un proyecto con inversión inicial y flujos anuales descontados | Esta calculadora del índice de rentabilidad |
| Calcular ganancia o pérdida porcentual de una inversión | Calculadora de rentabilidad de inversión |
| Convertir dinero presente en futuro o viceversa | Calculadora del valor del dinero en el tiempo |
| Proyectar el crecimiento acumulado de un capital | Calculadora de interés compuesto |
| Proyectar una inversión teniendo en cuenta una hipótesis de inflación | Calculadora con inflación |
| Simular una inversión en fondos indexados | Calculadora de fondos indexados |
| Analizar una inversión en ETF con una herramienta específica | Calculadora ETF |
La clave es usar la métrica adecuada para la pregunta que quieres responder. Una herramienta de interés compuesto no sustituye un análisis de VAN, igual que un ROI sencillo no sustituye el descuento de varios flujos recibidos en años diferentes.
Conclusión
La calculadora del índice de rentabilidad te ayuda a responder una pregunta muy útil: ¿cuánto valor presente generan los flujos futuros por cada euro que tengo que invertir al principio?
Un IR superior a 1 indica que el proyecto supera el umbral de aceptación de este criterio; un IR cercano a 1 señala equilibrio y un IR inferior a 1 implica destrucción de valor bajo las hipótesis utilizadas.
Pero no conviene quedarse solo con el número. Mira también el VAN, revisa el desglose de cada año y prueba distintos escenarios de flujos y tasa de descuento. Si el proyecto solo parece atractivo bajo unas previsiones muy favorables, ese dato es tan importante como el propio IR.
La mejor forma de utilizar la calculadora es como herramienta de decisión: introduce un escenario razonable, prueba después uno más prudente y comprueba qué tendría que cambiar para que el proyecto dejase de crear valor.











