Resumen rápido
- Una opción sintética es una combinación de posiciones que intenta replicar el perfil de pérdidas y ganancias de otra inversión.
- La estructura más conocida es la acción larga sintética: comprar una call y vender una put con el mismo strike y vencimiento.
- También pueden crearse posiciones equivalentes a estar corto en una acción, comprar una call o comprar una put.
- Su lógica parte de la paridad put-call.
- No son necesariamente más baratas ni más seguras que comprar directamente el activo.
- Una pata vendida puede implicar margen, asignación y pérdidas muy superiores a la prima inicialmente pagada.
- Para un principiante, no serían nuestra primera opción.
¿Qué son exactamente las opciones sintéticas?
Una posición sintética utiliza dos o más instrumentos para conseguir un comportamiento económico parecido al de otra posición.
Por ejemplo, imagina que quieres tener una exposición alcista sobre una acción. La forma evidente sería comprar las acciones. Sin embargo, también puedes combinar:
Compra de una call + venta de una put con el mismo precio de ejercicio y vencimiento.
El resultado al vencimiento se parece al de mantener una posición larga en la acción. El Options Industry Council describe precisamente esta estructura como synthetic long stock: la call comprada y la put vendida reproducen un perfil de riesgo y recompensa comparable al de estar largo en el subyacente.
Esto resulta especialmente fácil de entender cuando hablamos de opciones sobre acciones, aunque el principio de replicación puede aplicarse a otros subyacentes.
No confundas una posición sintética con un “índice sintético” o con un producto financiero denominado sintético. Aquí hablamos de construir una exposición mediante una combinación de instrumentos.
Cómo se construyen las principales posiciones sintéticas
Las equivalencias más utilizadas pueden resumirse así:
| Exposición que quieres replicar | Posición sintética |
|---|---|
| Posición larga en una acción | Comprar call + vender put |
| Posición corta en una acción | Vender call + comprar put |
| Call comprada | Comprar el subyacente + comprar put |
| Put comprada | Vender el subyacente + comprar call |
En las dos primeras estructuras, la call y la put deben compartir el mismo precio de ejercicio o strike y la misma fecha de vencimiento para obtener la equivalencia básica.
Estas relaciones proceden de la relación put-call. Bajo los supuestos habituales de la paridad para opciones europeas sin dividendos:
Call + valor presente del strike = Put + subyacente
En una versión simplificada, suponiendo tipos de interés y dividendos iguales a cero:
Subyacente = Call − Put
El Options Industry Council explica la paridad put-call y recoge estas equivalencias entre acciones, calls y puts. También advierte de que los dividendos, los tipos de interés y los costes de transacción afectan a la relación.
Matiz importante: decir que una call comprada más una put vendida “es lo mismo que comprar la acción” resulta útil para entender el gráfico de pérdidas y ganancias, pero no significa que ambas posiciones sean idénticas en todo.
Con la posición sintética no eres propietario de las acciones mientras no exista ejercicio o asignación, no tienes derechos políticos ni recibes dividendos como accionista. Además, entran en juego vencimiento, margen, liquidez y costes operativos.
Ejemplo práctico de una acción larga sintética
Supongamos, como ejemplo puramente ilustrativo, que una acción cotiza alrededor de 50 € y encuentras estas dos opciones con el mismo vencimiento y strike de 50 €:
- Compras una call de strike 50 € pagando 2,40 € por acción.
- Vendes una put de strike 50 € y recibes 2,10 € por acción.
- El coste neto inicial sería 0,30 € por acción.
- Para simplificar el ejemplo, suponemos un contrato que representa 100 acciones.
El desembolso neto inicial sería:
0,30 € × 100 = 30 €
Veamos qué ocurriría al vencimiento:
| Precio final de la acción | Call comprada | Put vendida | Resultado aproximado de la estrategia |
| 60 € | +1.000 € | 0 € | +970 € |
| 50 € | 0 € | 0 € | -30 € |
| 40 € | 0 € | -1.000 € | -1.030 € |
El ejemplo no incluye comisiones, spread, fiscalidad ni otros costes.
Lo importante está en la última fila. Haber desembolsado solo 30 € al abrir la posición no significa estar arriesgando únicamente 30 €. La put vendida genera una obligación y, si el precio cae, la pérdida crece de forma parecida a la de mantener las acciones.
Ese es uno de los errores más peligrosos con las opciones sintéticas: confundir poco desembolso inicial con poco riesgo.
¿Cuándo puede tener sentido utilizar una posición sintética?
Una estrategia sintética puede tener utilidad cuando existe una razón concreta para utilizarla. No porque parezca más sofisticada.
Puede tener sentido, por ejemplo, para replicar temporalmente una exposición sin comprar directamente el activo, siempre que hayas comparado previamente los costes, el margen y las condiciones de ambos caminos.
También puede utilizarse para transformar una posición existente. Un inversor que ya tiene acciones puede añadir una put para cambiar su perfil de riesgo; alguien que mantiene otra combinación puede reorganizarla utilizando las equivalencias de la paridad put-call.
Otro uso es comparar precios. Si dos posiciones económicamente equivalentes muestran costes muy diferentes, entender estas relaciones ayuda a identificar de dónde procede la diferencia. Eso no significa que el pequeño inversor vaya a encontrar arbitrajes fáciles: spreads, comisiones, financiación, dividendos y restricciones operativas pueden eliminar rápidamente una aparente ventaja.
Para la mayoría de inversores que construyen una cartera sencilla a largo plazo, no necesitas posiciones sintéticas para invertir bien. Son más útiles cuando tienes un objetivo táctico concreto y comprendes exactamente la exposición que estás creando.
Riesgos y costes de las opciones sintéticas que no debes pasar por alto
El principal peligro es mirar solo la opción comprada y olvidarse de la vendida.
La CNMV recuerda en su explicación sobre productos derivados que estos instrumentos pueden estar sujetos a apalancamiento, de forma que una inversión inicial reducida permite obtener una exposición mucho mayor y puede amplificar tanto resultados positivos como negativos. En determinados casos, la venta de opciones también exige garantías.
En una sintética deberías controlar especialmente:
- Asignación. Si has vendido una opción, puedes terminar obligado a comprar o entregar el subyacente según las condiciones del contrato.
- Margen. El broker puede exigir garantías para mantener una pata vendida. Una caída del margen disponible puede obligarte a aportar más fondos o reducir posiciones.
- Liquidez. Estás operando varias patas. Un spread elevado en cada una puede convertir una estructura aparentemente barata en una operación costosa.
- Vencimiento. Una posición sintética tiene una duración determinada. No equivale a poseer indefinidamente una acción.
- Costes por contrato. Dos operaciones implican más costes que una. Compara siempre el coste total y no únicamente la prima neta.
- Divisa. Si las opciones cotizan en una moneda diferente del euro, también debes tener presente el efecto del tipo de cambio.
- Ejercicio anticipado. Cuando el contrato permite ejercer antes del vencimiento, una opción vendida puede generar una asignación anticipada.
Aunque call y put pueden compensar parte de algunos efectos, conviene entender cómo influyen la volatilidad implícita y las griegas de las opciones antes de abrir estructuras de varias patas.
Consejo Finantres: antes de ejecutar una sintética, dibuja o calcula el resultado con el subyacente un 20 % por encima, sin cambios y un 20 % por debajo. Después añade el peor escenario razonable y pregúntate qué ocurriría si te asignasen la pata vendida. Si no puedes responderlo con números, todavía no tienes controlada la operación.
Cómo utilizar opciones sintéticas desde España sin operar a ciegas
Una posición sintética debería empezar en una hoja de cálculo o simulador, no en el botón de comprar.
El proceso más sensato es este:
- Define la exposición que quieres conseguir. Alcista, bajista o equivalente a una opción determinada.
- Escoge correctamente las patas. Para una acción larga sintética, call comprada y put vendida deben compartir strike y vencimiento.
- Calcula el resultado completo. Incluye prima pagada, prima recibida, multiplicador, comisiones y posible impacto de la asignación.
- Compara con la alternativa directa. ¿Qué ocurriría simplemente comprando las acciones? ¿Realmente mejora algo la sintética después de costes y margen?
- Comprueba las condiciones del contrato y del broker. Mercado, vencimiento, liquidación, ejercicio, asignación y garantías.
- Dimensiona la posición por el riesgo real, no por la prima inicial. Una estructura que exige poco efectivo al abrirse puede representar una exposición mucho mayor.
En España también conviene pensar en la documentación fiscal desde el principio. Una estrategia de varias patas puede producir cierres, ejercicios o asignaciones diferentes, así que guarda el detalle de cada operación y no presupongas que por llamarla “acción sintética” su tratamiento será idéntico al de comprar una acción. Puedes ampliar este punto en nuestra guía sobre fiscalidad de las opciones.
Y después está la elección de plataforma. Si ya tienes experiencia con derivados, puedes comparar primero los mejores brokers para operar con opciones.
Para este caso concreto, nuestra mejor opción práctica para valorar desde España es DEGIRO si ya sabes trabajar con opciones cotizadas y buscas una plataforma europea. No lo recomendamos porque haga una posición sintética más segura —ningún broker puede hacer eso—, sino porque permite operar opciones bajo requisitos específicos para productos complejos.
DEGIRO indica que para acceder a opciones necesitas un perfil Active o Trader y superar los correspondientes tests de conveniencia y condiciones adicionales. También recuerda expresamente que las opciones son productos complejos y que pueden generar pérdidas superiores a la inversión inicial. Puedes comprobar estas condiciones en la documentación oficial de DEGIRO sobre opciones.
Además, FLATEXDEGIRO BANK SE figura en los registros de la CNMV como entidad de crédito comunitaria que presta servicios de inversión en España en régimen de libre prestación de servicios, con número de registro 516. La regulación es un filtro de seguridad del intermediario, no una protección frente a las pérdidas de la estrategia.
Antes de abrir una operación, revisa qué contratos concretos ofrece la plataforma y sus tarifas vigentes, porque una sintética implica al menos dos patas y los costes pueden cambiar el resultado.
Conclusión
Las opciones sintéticas permiten recrear el comportamiento de otra posición combinando calls, puts y, en determinados casos, el activo subyacente. La acción larga sintética —comprar una call y vender una put con el mismo strike y vencimiento— es el ejemplo más claro.
Su utilidad está en la flexibilidad, no en eliminar riesgo. Si replicas una posición alcista, sigues teniendo exposición a una caída; si construyes una posición corta sintética mediante una call vendida, el riesgo puede llegar a ser teóricamente ilimitado.
Por eso nuestra recomendación es sencilla: utiliza una sintética solo cuando puedas explicar qué aporta frente a la posición tradicional y calcular de antemano qué ocurre en un escenario adverso. Si la única ventaja que ves es que necesitas menos efectivo al abrirla, todavía falta analizar una parte importante del riesgo.











