Rentabilidad anualizada
Calculadora de CAGR
Calcula la tasa de crecimiento anual compuesta entre un valor inicial y uno final durante un periodo determinado.
CAGR anual
Tasa anual compuesta equivalente
Introduce los valores y calcula el crecimiento anual compuesto.
Cómo se calcula
Fórmula: CAGR = (valor final / valor inicial)^(1 / años) − 1.
El CAGR expresa una tasa anual constante equivalente. No significa que el crecimiento real haya sido idéntico cada año.
Resumen rápido
- El CAGR expresa el crecimiento o caída anual compuesta equivalente entre dos valores.
- La fórmula es: CAGR = (valor final / valor inicial)^(1 / años) − 1.
- La calculadora también muestra la variación porcentual total, el cambio absoluto en euros y el multiplicador del valor.
- Un CAGR del 8% no significa que la inversión haya ganado un 8% cada año. Es una tasa constante teórica que llevaría al mismo resultado final.
- No tiene en cuenta por separado volatilidad, aportaciones, retiradas, dividendos, comisiones, impuestos ni inflación.
- Necesitas un valor inicial superior a 0, un valor final superior a 0 y un periodo superior a 0 años.
Si quieres hacer otros cálculos de inversión, puedes consultar también nuestras calculadoras financieras.
Cómo usar la calculadora de CAGR
El cálculo necesita únicamente tres datos:
- Valor inicial (€): cuánto valía la inversión, cartera, empresa o activo al principio.
- Valor final (€): cuánto vale al terminar el periodo.
- Número de años: tiempo transcurrido entre ambos valores.
Puedes introducir años decimales. Por ejemplo, 2,5 años equivalen a dos años y medio. Si prefieres comparar periodos habituales, la herramienta incluye accesos rápidos para 3, 5 y 10 años.
Después de introducir los datos, obtendrás como resultado principal la tasa de crecimiento anual compuesta, expresada en porcentaje.
Si lo que quieres es analizar de forma más amplia cuánto has ganado o perdido en una inversión, incluyendo otros indicadores, puede resultarte más útil la calculadora de rentabilidad de inversión.
¿Qué resultados muestra la calculadora?
Además del CAGR, la herramienta te da tres cifras que ayudan a poner el resultado en contexto.
| Resultado | Qué te dice |
|---|---|
| CAGR | La tasa anual constante teórica que habría llevado del valor inicial al final |
| Variación porcentual total | Cuánto ha aumentado o disminuido el valor durante todo el periodo |
| Cambio absoluto | Cuántos euros se han ganado o perdido entre ambos valores |
| Multiplicador | Cuántas veces representa el valor final respecto al inicial |
La diferencia entre estas cifras es importante. Una inversión puede haber subido un 80% en total, pero eso no significa que haya crecido un 80% anual.
El CAGR convierte ese crecimiento acumulado en una tasa anual comparable.
Ejemplo práctico
Supongamos este caso hipotético:
- Valor inicial: 1.000 €
- Valor final: 1.800 €
- Periodo: 5 años
Los resultados serían aproximadamente:
- CAGR: 12,47%
- Variación total: +80%
- Cambio absoluto: +800 €
- Multiplicador: 1,80×
La interpretación correcta sería:
Pasar de 1.000 € a 1.800 € en cinco años equivale a un crecimiento anual compuesto del 12,47%.
Eso no significa que el valor aumentase exactamente un 12,47% en cada uno de los cinco años. Puede haber subido mucho un año, caído otro y terminado igualmente en 1.800 €.
Fórmula del CAGR: cómo se calcula
La fórmula utilizada es:
CAGR = (valor final / valor inicial)^(1 / número de años) − 1
Para expresarlo como porcentaje, el resultado se multiplica por 100.
Siguiendo el ejemplo anterior:
CAGR = (1.800 / 1.000)^(1/5) − 1
El resultado es aproximadamente 0,1247, es decir, 12,47% anual compuesto.
La lógica es la misma que hay detrás del interés compuesto: buscamos qué tasa constante aplicada de forma compuesta permitiría transformar el valor inicial en el valor final durante ese plazo.
La diferencia es que aquí no estás proyectando cuánto tendrás en el futuro. Estás haciendo el camino inverso: ya conoces el inicio y el final y quieres descubrir la tasa anual equivalente.
Si quieres realizar el cálculo en Excel, Microsoft dispone de la función RRI, que devuelve una tasa equivalente a partir del número de periodos, el valor inicial y el valor final.
¿Qué significa un CAGR positivo, cero o negativo?
Un CAGR no tiene por qué ser positivo.
CAGR positivo: el valor final es superior al inicial. Indica una tasa anual compuesta equivalente de crecimiento.
CAGR del 0%: el valor inicial y el final son iguales. No ha existido crecimiento neto entre los dos extremos del periodo.
CAGR negativo: el valor final es inferior al inicial. La tasa representa una caída anual compuesta equivalente.
Por ejemplo, si un valor pasa de 10.000 € a 7.500 € en tres años, la variación total es del -25%, pero su CAGR es aproximadamente del -9,14% anual.
Eso tampoco significa que perdiese un 9,14% exactamente cada año. Solo indica que una caída constante de ese porcentaje produciría aproximadamente el mismo resultado final.
La calculadora admite este tipo de CAGR negativo porque los dos valores siguen siendo positivos. Lo que no admite son valores iniciales o finales iguales o inferiores a cero.
CAGR, rentabilidad total, ROI y TIR: no miden lo mismo
Es fácil confundir estas métricas porque todas hablan de crecimiento o rentabilidad, pero responden a preguntas diferentes.
| Métrica | Pregunta que responde | Tiene en cuenta el tiempo |
| CAGR | ¿Qué tasa anual compuesta conecta el valor inicial y el final? | Sí |
| Rentabilidad total | ¿Cuánto ha cambiado el valor durante todo el periodo? | No anualiza |
| ROI | ¿Qué retorno ha generado una inversión respecto al capital empleado? | No necesariamente |
| TIR | ¿Qué rentabilidad implícita tienen una serie de flujos de caja? | Sí |
El retorno de la inversión o ROI es útil para medir la ganancia o pérdida relativa respecto a una inversión, pero por sí solo no convierte el resultado en una tasa anual equivalente.
La TIR, en cambio, cobra especial importancia cuando existen entradas y salidas de dinero durante el periodo. Si has realizado aportaciones o retiradas intermedias, dos simples valores inicial y final pueden ocultar demasiada información. En esos casos, prueba nuestra calculadora TIR.
El CAGR no es la rentabilidad que obtuviste cada año
Este es el error más importante que debes evitar.
El CAGR suaviza todo el recorrido de la inversión y lo reduce a una única tasa anual teórica.
Imagina dos inversiones que empiezan en 10.000 € y terminan en 15.000 € después de cinco años. Las dos tendrán el mismo CAGR, aproximadamente 8,45%, aunque su trayectoria haya sido completamente distinta.
Una podría haber evolucionado de forma relativamente estable.
La otra podría haber subido un 40%, desplomarse después y recuperarse antes de terminar en esos mismos 15.000 €.
El CAGR no distingue entre ambas.
Por eso, cuando analices una inversión real, no deberías mirar esta cifra aislada. Una misma tasa de crecimiento puede esconder niveles de riesgo y volatilidad muy diferentes.
La CNMV también recuerda que las rentabilidades obtenidas en el pasado no aseguran una evolución similar en el futuro.
Qué no tiene en cuenta esta calculadora de CAGR
La simplicidad del CAGR es precisamente lo que lo hace útil, pero también lo que limita su alcance.
Esta calculadora no incorpora por separado:
- La evolución del valor entre el inicio y el final.
- La volatilidad sufrida durante el periodo.
- Aportaciones adicionales.
- Retiradas de capital.
- Dividendos o distribuciones.
- Comisiones.
- Impuestos.
- Inflación.
Esto significa que no debes interpretar automáticamente el resultado como tu rentabilidad real y neta.
Por ejemplo, si una inversión pasa de 10.000 € a 15.000 €, la calculadora puede obtener su CAGR a partir de esos dos valores. Pero si durante esos años aportaste otros 3.000 €, el resultado ya no representa correctamente la rentabilidad de tu capital.
Lo mismo ocurre con los dividendos. La herramienta no los suma ni los reinvierte por separado. Si quieres medir una rentabilidad total que incluya dividendos, tendrás que utilizar valores que ya reflejen correctamente esos cobros o recurrir a una metodología que incorpore los flujos de caja.
Con las comisiones y los impuestos sucede algo parecido: un CAGR bruto y un CAGR calculado sobre valores netos pueden contar historias distintas.
Y si lo que quieres saber es cuánto ha aumentado realmente tu poder adquisitivo, también debes considerar la inflación. Para entender esa diferencia puedes consultar nuestra guía sobre tasa de rendimiento real.
Cuándo es útil usar el CAGR
El CAGR funciona especialmente bien cuando quieres comparar crecimientos durante varios años utilizando una medida anual común.
Por ejemplo:
- Comparar la evolución histórica de dos inversiones durante periodos diferentes.
- Medir cómo ha crecido una cartera entre dos fechas.
- Analizar el crecimiento de los ingresos o beneficios de una empresa.
- Comparar la evolución de una métrica empresarial.
- Traducir una subida acumulada a una tasa anual compuesta fácil de interpretar.
También puede ayudarte a evitar comparaciones engañosas.
Una ganancia del 50% en diez años y una ganancia del 50% en tres años tienen la misma variación total, pero no representan el mismo ritmo de crecimiento. El CAGR permite distinguirlas inmediatamente.
Si, por el contrario, lo que quieres es proyectar cuánto podría crecer una cantidad aplicando una tasa determinada, utiliza la calculadora de interés compuesto.
Errores comunes al calcular el CAGR
Confundir años con número de observaciones. Si tienes un valor al comienzo de 2022 y otro al comienzo de 2025, han transcurrido tres años, aunque aparezcan cuatro años en el calendario: 2022, 2023, 2024 y 2025.
Usar una media aritmética de las rentabilidades anuales. El CAGR utiliza crecimiento compuesto. Sumar varios porcentajes anuales y dividirlos entre el número de años puede producir un resultado distinto.
Ignorar aportaciones y retiradas. Si has añadido o retirado dinero, la diferencia entre el saldo inicial y final ya no depende únicamente de la rentabilidad de la inversión.
Comparar únicamente el CAGR. Dos activos pueden tener la misma tasa anual compuesta y riesgos completamente distintos.
Olvidar inflación, costes e impuestos. Una cifra nominal atractiva puede convertirse en un resultado mucho más modesto después de descontar estos factores.
Introducir cero o valores negativos. Esta calculadora requiere valor inicial > 0, valor final > 0 y años > 0. No está diseñada para calcular CAGR cuando alguno de los valores extremos es negativo.
CAGR e interés compuesto: la diferencia práctica
Ambos conceptos están muy relacionados, pero se utilizan normalmente en sentidos distintos.
Con el CAGR, conoces el principio y el final y calculas cuál habría sido la tasa anual constante equivalente.
Con una calculadora de interés compuesto haces normalmente lo contrario: partes de un capital, una tasa y un plazo para estimar un valor futuro.
También puedes usar la calculadora de apreciación si quieres trabajar con valor futuro y tasa anual, o la calculadora del valor del dinero en el tiempo para analizar cómo cambia el valor del dinero según el plazo.
Para una comprobación rápida de cuánto tardaría una inversión en duplicarse con una determinada tasa de crecimiento, tienes además la calculadora de la Regla del 72.
Qué calculadora usar según lo que quieras averiguar
| Si quieres saber… | Herramienta más adecuada |
| Qué crecimiento anual equivalente conecta dos valores | Calculadora de CAGR |
| Cuánto has ganado en total y de forma anualizada | Calculadora de rentabilidad de inversión |
| Cómo puede crecer un capital con el tiempo | Calculadora de interés compuesto |
| Qué rentabilidad producen varios flujos de caja | Calculadora TIR |
| Qué rendimiento anual efectivo corresponde a una tasa con capitalización | Calculadora APY |
| Cuánto tarda aproximadamente un capital en duplicarse | Calculadora de la Regla del 72 |
La clave es no intentar que el CAGR responda preguntas para las que no fue diseñado. Es excelente para resumir el crecimiento entre dos puntos, pero insuficiente para reconstruir todo lo que ocurrió entre ellos.
Conclusión
La calculadora de CAGR es una forma sencilla de transformar el crecimiento acumulado de varios años en una tasa anual compuesta equivalente. Introduciendo únicamente el valor inicial, el valor final y el tiempo transcurrido puedes saber a qué ritmo constante tendría que haber crecido —o disminuido— ese valor para llegar al resultado final.
Úsala sobre todo para comparar periodos y poner en contexto rentabilidades históricas, pero no confundas el resultado con una rentabilidad anual realmente obtenida. Volatilidad, aportaciones, dividendos, comisiones, impuestos e inflación pueden cambiar mucho la lectura de una inversión.
Y si después de analizar una inversión necesitas pasar de los números a la elección de plataforma, puedes comparar nuestros mejores brokers para comprar acciones, revisando siempre seguridad, costes, productos disponibles y encaje con tu forma de invertir.










