Resumen rápido
- Un futuro sobre commodities es un contrato para comprar o vender una cantidad determinada de una materia prima bajo unas condiciones estandarizadas.
- El margen no es el precio del contrato ni la pérdida máxima: es la garantía necesaria para mantener la posición.
- Petróleo, gas, oro, cobre o productos agrícolas pueden reaccionar con mucha fuerza a inventarios, clima, geopolítica, producción y demanda.
- Antes de operar necesitas conocer el tamaño del contrato, valor del tick, vencimiento y forma de liquidación.
- En materias primas también importa la curva de futuros: contango y backwardation pueden afectar al coste de mantener una exposición mediante sucesivos vencimientos.
- Para usuarios de España con experiencia suficiente, nuestra opción preferida para empezar a valorar la operativa con futuros es DEGIRO, siempre comprobando antes que ofrece el contrato concreto que necesitas.
- Como particular residente en España, el resultado de la operativa especulativa con futuros regulados se trata, con carácter general, como ganancia o pérdida patrimonial.
¿Qué son los futuros sobre commodities?
Un futuro de materias primas es un contrato negociado en un mercado organizado que fija de antemano el activo, la cantidad, el vencimiento y otras condiciones de la operación.
Las commodities que pueden servir de subyacente son muy variadas:
| Grupo | Ejemplos | Qué suele mover su precio |
|---|---|---|
| Energía | Petróleo, gas natural | Producción, inventarios, geopolítica, demanda |
| Metales preciosos | Oro, plata | Tipos de interés, dólar, demanda inversora |
| Metales industriales | Cobre, aluminio | Ciclo económico, China, actividad industrial |
| Agrícolas | Trigo, maíz, soja, café | Clima, cosechas, inventarios, exportaciones |
| Ganado | Vacuno, porcino | Oferta, alimentación, demanda y costes |
Para conocer las distintas formas de obtener exposición sin limitarte a derivados, puedes ampliar con nuestra guía sobre cómo invertir en materias primas desde España.
La diferencia importante es que un futuro crea una obligación contractual. No funciona como comprar una acción y mantenerla indefinidamente. Existe un vencimiento y unas reglas de liquidación que debes conocer antes de abrir la posición.
La guía de opciones y futuros de la CNMV explica que estos contratos están estandarizados, se negocian en mercados organizados y requieren garantías por parte de compradores y vendedores.
Cómo funciona un futuro de materias primas en la práctica
Hay cuatro datos que deberías comprobar antes de mirar siquiera el gráfico: tamaño del contrato, cotización, tick y vencimiento.
El tamaño del contrato determina cuánta materia prima controlas. El tick indica el movimiento mínimo permitido y cuánto dinero ganas o pierdes por ese movimiento. El vencimiento marca hasta cuándo existe ese contrato.
Después entra el margen. No desembolsas necesariamente todo el valor nocional de la posición, sino que debes mantener una garantía. Puedes profundizar en nuestra explicación del margen inicial en futuros.
Ejemplo práctico con petróleo
El contrato estándar de futuros sobre WTI negociado en NYMEX representa 1.000 barriles. CME Group establece además una fluctuación mínima de 0,01 dólares por barril, equivalente a 10 dólares por tick. Puedes comprobar las especificaciones oficiales del futuro WTI en CME Group.
Imagina, como ejemplo hipotético, que el contrato cotiza a 75 dólares por barril:
75 $ × 1.000 barriles = 75.000 $ de valor nocional.
Si compras un contrato y el petróleo pasa de 75 a 74 dólares, el movimiento es de 1 dólar por barril:
1 $ × 1.000 = 1.000 $ de pérdida, antes de comisiones y posibles efectos de divisa.
No importa que para abrir la posición el mercado o tu bróker te hayan exigido una garantía muy inferior a 75.000 dólares. Tu exposición sigue estando vinculada al contrato completo.
Ese es el error que más conviene evitar: confundir el dinero necesario para abrir una operación con el dinero que realmente estás poniendo en riesgo.
Para aterrizar cuánto supone cada movimiento en otros contratos, consulta también cómo funciona el tick en futuros.
Lo que hace especialmente delicados a los futuros de commodities
En acciones puedes centrarte principalmente en la empresa y su valoración. Una materia prima tiene otra lógica.
Un futuro sobre trigo puede reaccionar a una sequía. El gas natural puede cambiar con las previsiones meteorológicas y los inventarios. El petróleo puede sufrir movimientos bruscos tras una decisión de productores o una crisis geopolítica.
Pero hay dos cuestiones especialmente importantes.
La primera es el vencimiento. Algunos contratos admiten entrega física. Eso no significa que un inversor minorista vaya a acabar automáticamente con 1.000 barriles de petróleo en casa, pero tampoco deberías confiar en que todas las plataformas gestionarán el vencimiento de la misma manera.
Comprueba siempre las normas del contrato y las políticas del intermediario. Nuestra guía sobre el vencimiento de los futuros explica qué significa cerrar, liquidar o trasladar una posición al siguiente contrato.
La segunda es la estructura temporal de precios. El futuro que vence dentro de un mes no tiene por qué cotizar al mismo precio que el contrato de dentro de seis meses.
Cuando los contratos más lejanos tienen precios superiores a los cercanos hablamos de contango. Cuando ocurre lo contrario hablamos de backwardation.
Esto importa especialmente si haces rollover. Cerrar un vencimiento y abrir el siguiente no es simplemente “seguir con la misma operación”: estás cambiando de contrato y puede existir una diferencia de precio relevante entre ambos.
Riesgos que no debes infravalorar
El riesgo principal no es que el petróleo, el oro o el trigo sean volátiles. Es combinar esa volatilidad con apalancamiento.
Una cuenta puede soportar perfectamente una previsión equivocada sobre una acción y esperar. En un futuro, una pérdida reduce tu saldo disponible y puede acercarte al nivel en el que necesitas aportar más garantías o cerrar la posición.
La CNMV advierte del efecto multiplicador del apalancamiento en derivados, y ESMA señala que los productos derivados apalancados requieren especial atención por su complejidad, riesgo y exigencias de idoneidad para clientes minoristas.
Los riesgos que más vigilaríamos son:
- Apalancamiento: puedes perder más que el margen utilizado para abrir la posición.
- Aumento de garantías: el margen exigido puede cambiar cuando aumenta el riesgo del mercado.
- Vencimiento: mantener el contrato demasiado tiempo puede obligarte a tomar decisiones que no habías previsto.
- Entrega física: algunos futuros de commodities son entregables.
- Liquidez: no todos los vencimientos tienen el mismo volumen ni el mismo spread.
- Riesgo divisa: buena parte de los grandes mercados de commodities cotizan en dólares.
- Saltos de precio: noticias, clima o geopolítica pueden provocar movimientos bruscos cuando el mercado reabre.
Nuestra guía de gestión del riesgo en futuros profundiza en esta parte. Si el tamaño de una pérdida razonable para el contrato ya supera lo que estás dispuesto a asumir, la solución no es poner un stop más cerca: probablemente el contrato sea demasiado grande para tu cuenta.
¿Cuándo tienen sentido los futuros sobre materias primas?
Pueden tener sentido si tienes experiencia con derivados y buscas una exposición muy concreta, sabes calcular el riesgo por contrato y puedes vigilar activamente la posición.
También son herramientas habituales de cobertura. Un productor puede querer protegerse frente a una caída de precios, mientras que una empresa que consume una materia prima puede intentar protegerse frente a una subida.
Para un inversor particular, la decisión suele ser más sencilla:
Pueden encajar si:
- entiendes margen, liquidación y apalancamiento;
- necesitas exposición directa a un mercado de futuros;
- tienes un plan claro de entrada, salida y riesgo;
- sabes qué harás antes del vencimiento.
No los elegiríamos si:
- estás empezando a invertir;
- quieres comprar y olvidarte durante años;
- no puedes seguir la posición con frecuencia;
- una llamada de margen pondría en peligro una parte importante de tu patrimonio;
- todavía confundes el margen con la pérdida máxima.
Si buscas exposición a commodities con una operativa menos exigente, puede tener más sentido estudiar otros vehículos antes de pasar a futuros. Y si estás dudando entre derivados, nuestra comparación de opciones vs futuros ayuda a entender qué riesgo asumes con cada uno.
Cómo operar desde España y qué plataforma elegir
Necesitas un bróker que permita operar futuros, acceso al mercado donde cotice el contrato y permisos suficientes para utilizar derivados.
No elegiríamos una plataforma solo por tener una comisión pequeña. En futuros importan también los mercados disponibles, las garantías, la gestión del vencimiento, los datos de mercado, el cambio de divisa y las herramientas de control de riesgo.
Puedes comparar alternativas en nuestra selección de mejores brokers de futuros.
Para un usuario español que ya entiende el funcionamiento de los futuros y quiere una plataforma europea relativamente sencilla, nuestra primera opción es DEGIRO. El bróker permite operar futuros en diferentes bolsas de derivados, aunque el catálogo concreto debe comprobarse dentro de la plataforma. Para utilizar futuros exige un perfil Active o Trader y las comprobaciones de conveniencia correspondientes.
DEGIRO publica una comisión de 0,75 € por contrato de futuros, pero pueden añadirse costes de conectividad, cambio de divisa, costes externos del producto o spread según la operación. Antes de enviar una orden conviene revisar siempre la tarifa completa del mercado que vayas a utilizar.
Además, flatexDEGIRO Bank SE figura en los registros de la CNMV como entidad de crédito comunitaria operante en España en régimen de libre prestación de servicios y está principalmente supervisada por BaFin.
Por esa combinación de acceso a derivados, estructura de costes clara y encaje para usuarios españoles con cierta experiencia, es nuestra opción preferida para este perfil. Puedes valorar abrir cuenta en DEGIRO o revisar primero nuestras opiniones de DEGIRO en España para conocer también sus limitaciones.
No la elegiríamos solo porque sea nuestra primera recomendación si todavía no dominas el producto. Un buen bróker no convierte un futuro complejo en una inversión sencilla.
Finantres puede recibir una compensación si contratas a través de alguno de nuestros enlaces, sin coste adicional para ti. Esto no cambia los criterios utilizados para valorar la plataforma.
Fiscalidad de los futuros sobre commodities en España
Para un particular residente fiscal en España, la Agencia Tributaria establece que el rendimiento obtenido en operaciones realizadas en mercados regulados de futuros y opciones se considera, con carácter general, ganancia o pérdida patrimonial cuando la operación no cubre una actividad económica.
Cuando el derivado se utiliza para cubrir una operación vinculada a una actividad económica, el tratamiento puede ser diferente. La AEAT también señala que las ganancias o pérdidas de estas operaciones especulativas se imputan al periodo en el que se liquida la posición o se extingue el contrato. Puedes consultar el criterio de la Agencia Tributaria sobre futuros y opciones.
Guarda extractos, liquidaciones, comisiones y conversiones de divisa. Si quieres entrar en detalle sobre la declaración, la compensación de pérdidas y la documentación necesaria, consulta nuestra guía de fiscalidad de los futuros en España.
Conclusión
Los futuros sobre commodities son una forma directa de operar movimientos del petróleo, oro, gas, metales o productos agrícolas, pero directo no significa sencillo.
Antes de abrir una operación necesitas saber cuánto vale realmente el contrato, qué supone cada tick, cuánto margen tienes disponible, cuándo vence y cómo se liquida. En materias primas, además, debes tener controlados el rollover, la curva de futuros y el riesgo de divisa.
Para quien ya domina estos conceptos y quiere operar desde España, DEGIRO es nuestra opción preferida como punto de partida por su acceso a futuros, estructura de costes y entorno europeo. Para un principiante, nuestra recomendación es otra: aprender primero el producto y utilizar dinero real solo cuando el riesgo de cada operación pueda medirse antes de pulsar el botón de compra o venta.


















