Resumen rápido
- Un butterfly spread largo suele construirse con tres strikes y cuatro contratos en proporción 1-2-1.
- Funciona mejor si esperas que el subyacente termine cerca del strike central, no si anticipas un movimiento fuerte.
- En una mariposa larga simétrica abierta por débito, la pérdida máxima suele limitarse a la prima neta pagada; el beneficio también está limitado.
- El punto débil es la precisión: cuanto más se aleje el precio del strike central, menor será el resultado potencial al vencimiento.
¿Qué es exactamente un butterfly spread?
La versión más conocida es la long call butterfly. Combina una call comprada en un strike bajo, dos calls vendidas en un strike intermedio y otra call comprada en un strike alto. Las cuatro opciones comparten subyacente y vencimiento, y en la versión estándar los precios de ejercicio están separados por la misma distancia.
La estructura crea una curva de beneficio con forma de “tienda de campaña”: el mejor resultado se alcanza si el subyacente termina justo en el strike central. Cboe y CME describen la call butterfly precisamente como una estrategia de riesgo limitado orientada a movimientos pequeños alrededor del strike central.
También puede construirse con puts. La lógica económica al vencimiento es muy parecida, aunque la operativa concreta, el ejercicio y la asignación pueden cambiar según el contrato.
Cómo se construye un butterfly spread
Imagina tres strikes: 95 €, 100 € y 105 €. Para montar una long call butterfly comprarías una call 95 €, venderías dos calls 100 € y comprarías una call 105 €, todas con el mismo vencimiento.
La clave no es mirar cada prima por separado, sino la prima neta de la estrategia. Si el conjunto se abre pagando un débito de 1,20 € por unidad, ese débito es la referencia para calcular el riesgo máximo teórico de la posición al vencimiento. La fecha de vencimiento también es crítica porque el paso del tiempo afecta al valor de las cuatro patas.
La explicación educativa de CME Group sobre la mariposa de opciones utiliza la misma estructura 1-2-1 con tres strikes equidistantes.
Ejemplo práctico: beneficio máximo, pérdida y puntos de equilibrio
Este ejemplo es hipotético y asume, solo para simplificar, un multiplicador de 100 unidades por contrato. Debes comprobar el multiplicador real de las opciones que operes.
Supón una butterfly 95/100/105 abierta por un débito neto de 1,20 € por unidad.
| Concepto | Cálculo | Resultado hipotético |
|---|---|---|
| Coste y pérdida máxima al vencimiento | 1,20 € × 100 | 120 € |
| Anchura de cada ala | 100 € − 95 € | 5 € |
| Beneficio máximo bruto | (5 € − 1,20 €) × 100 | 380 € |
| Punto de equilibrio inferior | 95 € + 1,20 € | 96,20 € |
| Punto de equilibrio superior | 105 € − 1,20 € | 103,80 € |
Si el subyacente termina en 100 €, la call 95 € tendría 5 € de valor intrínseco, mientras que las opciones con strikes 100 € y 105 € no aportarían valor intrínseco adicional. El spread valdría 5 € por unidad; restando el débito de 1,20 €, quedarían 3,80 € por unidad, o 380 € con el multiplicador hipotético de 100.
Si termina en 95 € o menos, todas las calls vencen sin valor y se pierde el débito pagado. Si termina en 105 € o más, los valores intrínsecos de las patas se compensan y la pérdida vuelve a ser el débito inicial. Comisiones, cánones, horquillas y posibles costes de divisa reducirían esos resultados. Cboe muestra este mismo patrón de pérdida limitada y máximo beneficio en el strike central.
Cuándo tiene sentido usarlo y cuándo no
Un butterfly spread tiene sentido cuando tu tesis no es simplemente “subirá” o “bajará”, sino algo más exigente: “creo que terminará cerca de este nivel”. Esa diferencia explica por qué puede requerir relativamente poco capital y, a la vez, ser difícil de ejecutar con éxito: acertar la dirección no basta si el precio termina demasiado lejos del cuerpo de la mariposa.
El tiempo tampoco juega siempre igual. CME explica que el decaimiento temporal puede favorecer la posición cuando el subyacente está cerca de los strikes cortos, pero perjudicarla cuando se aproxima a las alas. Por eso conviene revisar las griegas de las opciones y la volatilidad implícita antes de abrirla, no limitarse a mirar el gráfico de beneficio al vencimiento.
No la elegiríamos si esperas un movimiento brusco, si la cadena de opciones tiene poca liquidez o si el coste de ejecutar cuatro contratos se come una parte importante del beneficio potencial. Tampoco tiene sentido utilizarla solo porque “el riesgo está limitado”: riesgo limitado no significa riesgo bajo ni una alta probabilidad de acertar.
Riesgos que suelen subestimarse
El primer error es pensar únicamente en el gráfico al vencimiento. Antes de esa fecha, el valor de la butterfly puede cambiar por el movimiento del subyacente, la volatilidad implícita y el tiempo restante.
El segundo es ignorar la asignación anticipada. Si trabajas con una opción americana, una pata corta puede ser asignada antes del vencimiento. Eso puede romper temporalmente la estructura y generar una exposición o unas necesidades de margen distintas de las que muestra el payoff final. La CNMV confirma que las opciones americanas pueden ejercerse en cualquier momento hasta su vencimiento.
El tercer error es ejecutar las patas una a una. En una estrategia multileg, un movimiento del mercado entre órdenes puede dejarte con una posición incompleta. Si tu broker admite órdenes combinadas, tiene más sentido introducir la butterfly como una sola estrategia y controlar el débito neto que estás dispuesto a pagar.
Y hay otro detalle para quien opera desde España: guarda extractos, primas, comisiones y cierres. La fiscalidad de las opciones puede variar según cómo se cierre, ejerza o asigne la posición y según tu situación concreta. No conviene esperar a la declaración de la renta para intentar reconstruir todas las operaciones.
Dónde operar un butterfly spread desde España
Para ejecutar una butterfly real, el requisito no negociable es que el broker ofrezca opciones vanilla o listadas sobre el subyacente que quieres operar y, preferiblemente, órdenes multileg. También debes revisar liquidez, comisiones por contrato, divisa de la cuenta y reglas de ejercicio y asignación. La CNMV explica la mecánica básica y los tipos de opciones, un buen punto de partida antes de operar con este tipo de derivados.
Aquí conviene separar dos productos que no son equivalentes. En su oferta pública, Axi destaca el trading con CFDs sobre distintos mercados y sus cuentas con MetaTrader, pero no presenta las opciones vanilla listadas como parte de esa oferta, por lo que no utilizaríamos Axi para construir una butterfly de opciones auténtica.
Para trading activo con CFDs, en cambio, Axi es nuestra opción preferida dentro de ese uso concreto si valoras MetaTrader y una plataforma orientada a traders. Puedes revisar Axi y las condiciones de Axi Select antes de decidir. No confundas ambos instrumentos: un CFD no sustituye a una opción y su perfil de riesgo es diferente; aquí puedes ver las diferencias entre CFDs y opciones. La propia web oficial de Axi sobre CFDs detalla su oferta para este tipo de operativa.
Axi Select, además, está sujeto a elegibilidad regional, por lo que conviene comprobar qué entidad contractual y qué servicios te corresponden antes del alta. Axi indica expresamente que la disponibilidad del programa depende de la jurisdicción y del tipo de cuenta.
Conclusión
Un butterfly spread sirve para expresar una idea muy precisa: que el subyacente termine cerca de un precio concreto al vencimiento. Su gran ventaja es que permite definir el riesgo y el beneficio potencial de la estructura; su gran dificultad es que necesita bastante precisión en precio, tiempo y ejecución.
Si todavía dudas con primas, strikes, volatilidad o asignación, no es la estrategia con la que empezar. Primero entiende el contrato, simula el payoff completo y comprueba que tu broker reconoce correctamente la posición multileg antes de poner dinero real.


















