Resumen rápido
- Un futuro de tipos de interés es un derivado financiero estandarizado ligado a un tipo de referencia o a un instrumento de renta fija.
- Puede utilizarse para cubrirse frente a movimientos de tipos o para especular sobre su evolución.
- En algunos contratos de tipos a corto plazo, como los ligados al Euribor, la cotización se expresa como 100 menos el tipo de interés implícito.
- No todos funcionan igual: un futuro sobre Euribor no debe interpretarse exactamente igual que un futuro sobre bonos.
- Son productos apalancados. El margen que depositas no representa todo el dinero que puedes perder.
¿Qué es exactamente un futuro de tipos de interés?
Es una modalidad de derivado financiero negociado mediante un contrato con unas condiciones previamente definidas: activo o referencia, tamaño, vencimiento y forma de liquidación.
Dentro de los diferentes tipos de futuros hay dos grupos especialmente importantes cuando hablamos de tipos de interés:
Futuros sobre tipos a corto plazo. Pueden estar ligados a referencias monetarias como el Euribor o el €STR. Su precio refleja las expectativas del mercado sobre el nivel que tendrá ese tipo durante un periodo determinado. ICE, por ejemplo, define su futuro sobre Euribor a tres meses como un contrato liquidado en efectivo cuya cotización es 100 menos el tipo Euribor correspondiente.
Futuros sobre renta fija. Aquí el contrato se referencia a bonos, como ocurre con el Euro-Bund. Como el precio de los bonos y sus rentabilidades suelen moverse en sentido contrario, una subida de las rentabilidades tiende a perjudicar el precio de una posición larga en futuros sobre bonos.
La distinción importa porque no es correcto afirmar que todos los futuros de tipos de interés reaccionan exactamente de la misma manera.
¿Cómo funciona? Un ejemplo sencillo con Euribor
Supongamos, como ejemplo ilustrativo, que un futuro sobre Euribor a tres meses cotiza siguiendo esta fórmula:
Precio del futuro = 100 − tipo de interés implícito
Si el mercado espera un Euribor del 2,50 %, la cotización sería aproximadamente:
100 − 2,50 = 97,50
Ahora imagina que cambian las expectativas y el mercado pasa a descontar un Euribor del 2,75 %. El futuro pasaría aproximadamente a:
100 − 2,75 = 97,25
El tipo esperado ha subido y el precio del futuro ha bajado. Una posición compradora se vería perjudicada por ese movimiento, mientras que una posición vendedora se beneficiaría, antes de considerar comisiones y otros costes. Esta forma de cotizar está recogida en las especificaciones oficiales del contrato de ICE.
Error común: pensar que una variación de 0,25 puntos significa ganar o perder 0,25 €. No funciona así. La cantidad monetaria depende del tamaño del contrato y del valor de cada movimiento mínimo. Si quieres aterrizar esta parte, conviene entender primero qué es el tick en futuros.
¿Para qué sirven los futuros de tipos de interés?
Su utilidad principal es gestionar exposición a los tipos.
Una empresa que sabe que tendrá que financiarse dentro de unos meses puede querer reducir el impacto de una subida de tipos. Una entidad financiera puede utilizarlos para ajustar el riesgo de su cartera. Y un trader puede tomar una posición porque considera que el mercado está descontando demasiadas o muy pocas bajadas de tipos.
Por tanto, tienen dos grandes usos:
- Cobertura: intentar compensar el impacto económico de un movimiento adverso de los tipos.
- Trading o especulación: intentar beneficiarse de un cambio en las expectativas del mercado.
El segundo uso es bastante más delicado. Acertar con la dirección general de los tipos no garantiza que una operación con futuros salga bien: también importan el vencimiento elegido, el momento de entrada, cuánto había descontado ya el mercado y el tamaño de la posición.
¿Qué futuros de tipos puedes encontrarte desde España?
En euros, dos referencias especialmente útiles para entender este mercado son Euribor y €STR.
Los futuros sobre Euribor permiten negociar expectativas sobre tipos monetarios europeos. Por su parte, Eurex ofrece futuros sobre €STR a tres meses, contratos cotizados, compensados centralmente y liquidados en efectivo basados en el €STR compuesto durante tres meses.
También existen futuros sobre deuda pública, como el Euro-Bund alemán. Aunque están ligados a bonos y no directamente a un índice de tipos, se utilizan habitualmente para gestionar o tomar exposición al riesgo de tipos de interés.
No necesitas memorizar todos los contratos. Lo importante es comprobar qué referencia utiliza el futuro, cómo se calcula su precio y qué representa cada movimiento antes de operar.
¿Qué riesgos tienen?
El principal problema para un inversor particular es el apalancamiento. Para abrir una posición no pagas necesariamente todo el valor económico representado por el contrato, sino que depositas una garantía.
Ese margen inicial de los futuros no es el coste máximo de la operación ni un límite automático de pérdidas. La CNMV advierte de que el apalancamiento permite asumir una exposición elevada con un desembolso inicial reducido y, por tanto, eleva el riesgo.
También debes revisar el vencimiento del futuro, la forma de liquidación, el tamaño del contrato y cómo se ajustan diariamente pérdidas y ganancias.
Consejo Finantres: no abras una operación porque creas simplemente que “el BCE va a bajar los tipos”. Primero traduce esa opinión al contrato concreto. El mercado puede llevar meses descontando esa bajada y el futuro puede reaccionar de forma muy distinta a lo que esperabas.
Y no confundas un contrato negociado en un mercado organizado con otros derivados ofrecidos por un intermediario. Si tienes dudas, nuestra comparativa de CFDs frente a futuros ayuda a separar ambos productos.
¿Dónde se pueden operar desde España?
Necesitas un broker que dé acceso al mercado y al contrato concreto que quieras negociar. Antes de elegirlo, comprueba qué bolsas ofrece, garantías exigidas, costes por contrato, política de vencimientos y requisitos para habilitar derivados.
Para un usuario en España que ya entiende cómo funcionan los futuros y busca una plataforma europea relativamente sencilla, nuestra opción preferida es DEGIRO. Permite negociar futuros en distintas bolsas de derivados afiliadas y su propia documentación recuerda que estos productos utilizan margen y pueden generar movimientos importantes respecto al capital aportado.
Puedes profundizar en nuestra guía de futuros en DEGIRO o comparar primero los mejores brokers para futuros. Si ya sabes cómo funcionan el margen, el vencimiento y el contrato que quieres negociar, puedes consultar DEGIRO desde aquí.
Eso no convierte a DEGIRO en una plataforma adecuada para aprender derivados con dinero real desde cero. Si todavía no tienes claro cuánto representa un contrato o cuánto puedes perder con un movimiento pequeño, es mejor seguir aprendiendo antes de operar.
Conclusión
Un futuro de tipos de interés es, en esencia, una herramienta para gestionar o negociar expectativas sobre los tipos de interés. En contratos como los futuros sobre Euribor, una subida del tipo implícito hace bajar la cotización calculada como 100 menos el tipo; en los futuros sobre bonos, la mecánica pasa por la relación entre precio del bono y rentabilidad.
La parte difícil no es entender la definición. Es controlar qué contrato estás usando, cuánto dinero representa cada movimiento y cuánto riesgo estás asumiendo mediante el margen.
Si quieres pasar de la teoría a la práctica, primero domina esas tres piezas. Después tiene sentido comparar plataformas y valorar una opción como DEGIRO para acceder a futuros desde España.








