Resumen rápido
- Raisin no cobra comisión de apertura, mantenimiento ni gestión al cliente.
- La Cuenta Raisin permite contratar depósitos y cuentas de ahorro sin domiciliar nómina ni recibos.
- Los depósitos y cuentas contratados a través de Raisin también suelen ser gratuitos para el ahorrador.
- Raisin cobra a los bancos colaboradores, no directamente al usuario.
- El coste importante no suele estar en la comisión, sino en plazo, cancelación, fiscalidad, retenciones o Modelo 720.
- Antes de contratar, revisa el Fondo de Garantía de Depósitos aplicable y el país del banco.
Qué comisiones cobra Raisin realmente
Raisin indica en su propia información para clientes que sus servicios son gratuitos para el ahorrador. Esto incluye la apertura y el mantenimiento de la Cuenta Raisin, la gestión de transferencias bancarias internacionales en euros, la confirmación de saldo, el envío de extractos y la atención al cliente en español. También señala que la apertura y el mantenimiento de depósitos y cuentas de ahorro en sus bancos colaboradores son gratuitos.
La clave está en cómo gana dinero la plataforma. Según explica Raisin, recibe una comisión por los ahorros intermediados de los bancos colaboradores, y una parte de esa comisión se paga a Raisin Bank. Es decir, el coste no se carga como una comisión visible al cliente, sino que forma parte del acuerdo entre Raisin y las entidades que ofrecen sus productos.
Por eso, si estás comparando Raisin con otros bancos o plataformas, no basta con preguntar “¿cobra comisión?”. La pregunta útil es: ¿qué condiciones tiene el producto que voy a contratar y qué pasa si necesito recuperar el dinero antes de tiempo?
Si quieres una visión más amplia de la plataforma antes de decidir, puedes revisar nuestra guía de Raisin opiniones, donde analizamos cómo funciona, para quién puede encajar y qué puntos conviene mirar con calma.

Costes incluidos en la Cuenta Raisin
La Cuenta Raisin funciona como cuenta puente para mover el dinero hacia los depósitos o cuentas de ahorro que contrates dentro de la plataforma. No está pensada como una cuenta corriente para el día a día, sino como una herramienta para gestionar productos de ahorro.
En la práctica, los costes que Raisin presenta como incluidos o gratuitos son:
- Apertura de la Cuenta Raisin.
- Mantenimiento de la Cuenta Raisin.
- Gestión de depósitos y cuentas de ahorro contratados desde la plataforma.
- Transferencias bancarias internacionales en euros gestionadas por Raisin.
- Confirmación de saldo y envío de extractos.
- Atención al cliente en español.
- Apertura y mantenimiento de productos en bancos colaboradores.
Esto es importante porque muchas cuentas bancarias tradicionales pueden parecer gratuitas, pero luego exigen nómina, recibos, uso de tarjeta o saldo mínimo. En Raisin, el punto fuerte es que no necesitas convertirla en tu banco principal. Puedes mantener tu cuenta habitual y usar Raisin solo para contratar productos de ahorro.
Si todavía no tienes claro el proceso, en la guía sobre cómo abrir una cuenta en Raisin explicamos los pasos básicos y qué debes tener preparado antes de registrarte.
Gastos que sí conviene vigilar
Aunque Raisin no cobre comisión directa por sus servicios, hay varios costes o efectos económicos que pueden aparecer alrededor del producto. No son siempre “comisiones de Raisin”, pero sí pueden afectar a lo que realmente te compensa.
El primero es tu banco de origen. Si envías dinero desde una cuenta española hacia Raisin mediante transferencia SEPA en euros, lo normal en muchas cuentas online es que no haya coste, pero depende de las condiciones de tu banco. Si tu entidad cobra por transferencias, por operativa internacional o por ciertos canales, ese coste no lo estaría aplicando Raisin, sino tu propio banco.
El segundo punto es la liquidez. Un depósito puede no cobrar comisión de mantenimiento, pero si no permite cancelación anticipada o penaliza los intereses por retirar antes del vencimiento, el coste real aparece cuando necesitas el dinero antes de tiempo. Por eso, antes de contratar un plazo fijo, conviene revisar bien si puedes cancelarlo, cuándo recuperas el dinero y qué ocurre con los intereses.
Ejemplo práctico: si metes 10.000 € en un depósito a 12 meses y a los 4 meses necesitas ese dinero para una urgencia, el problema no será una comisión mensual, sino la posible falta de disponibilidad. En productos de ahorro, la flexibilidad puede valer tanto como unas décimas más de TAE.
Para comparar mejor este punto, te puede ayudar nuestra guía sobre si puedes retirar un depósito a plazo fijo antes del vencimiento.

Comisiones en depósitos y cuentas
En los depósitos contratados a través de Raisin, el foco debe ponerse en las condiciones del banco colaborador. Raisin puede no cobrarte, pero cada producto tiene sus propias reglas: importe mínimo, importe máximo, plazo, pago de intereses, posibilidad de renovación, cancelación anticipada y país del banco.
En las cuentas de ahorro ocurre algo parecido. Raisin indica que las cuentas de ahorro disponibles a través de su plataforma no tienen comisiones, aunque también matiza que algunas cuentas de ahorro pueden incluir costes según sus condiciones. Por eso, antes de contratar una cuenta concreta, revisa la ficha del producto y no te quedes solo con el titular comercial.
Hay una diferencia práctica clara:
- Depósito a plazo fijo: Sueles obtener una rentabilidad pactada durante un plazo concreto, pero normalmente tienes menos flexibilidad.
- Cuenta de ahorro: Suele dar más disponibilidad, aunque la rentabilidad puede cambiar y ser inferior a la de algunos depósitos.
Si tu prioridad es comparar productos disponibles dentro de la plataforma, puedes ampliar con nuestro análisis de depósitos a plazo fijo de Raisin y la guía de la Cuenta Bienvenida de Raisin.


Impuestos y modelos informativos aplicables
Uno de los errores más habituales es pensar que “sin comisiones” significa “sin obligaciones”. No es así. Los intereses que obtengas con depósitos o cuentas de ahorro tributan en España como rendimientos del capital mobiliario dentro de la base del ahorro.
Además, si contratas productos en bancos extranjeros a través de Raisin, puede haber dos puntos a revisar: la posible retención en origen y la obligación de presentar el Modelo 720 si superas ciertos importes en el extranjero. Raisin explica que, como residente fiscal en España, debes declarar los intereses en la declaración anual y que, si tienes más de 50.000 € en el extranjero, también puede tocar presentar el Modelo 720.
Aquí la comisión no existe, pero la obligación fiscal sí. Y si el banco del país de origen aplica retención, puede que tengas que gestionar documentación para evitar doble imposición o compensarla después en España. No es necesariamente complicado, pero conviene saberlo antes de mover cantidades grandes.
Si este punto te afecta, revisa nuestra guía sobre Raisin y el Modelo 720 y la explicación específica sobre cómo declarar Raisin en la renta.

Letra pequeña antes de contratar
La parte más delicada de Raisin no suele estar en una comisión escondida, sino en entender bien dónde está tu dinero y qué garantía lo cubre. Raisin trabaja con bancos europeos y españoles, y los depósitos están protegidos por el Fondo de Garantía de Depósitos del país de la entidad correspondiente, hasta 100.000 € por depositante y banco, según explica la propia plataforma.
El Fondo de Garantía de Depósitos español también recuerda que, en general, la cobertura es de hasta 100.000 € por titular y entidad. Y el Banco de España explica que este tipo de fondos sirve para que los depositantes recuperen su dinero, hasta el límite correspondiente, si el banco no pudiera devolverlo.
Esto tiene una consecuencia práctica: si contratas varios productos en el mismo banco colaborador, la cobertura no se multiplica por producto, sino que se calcula por titular y entidad. En cambio, si repartes el dinero entre bancos distintos, cada entidad puede tener su propia cobertura, siempre dentro de los límites del fondo aplicable.
Consejo experto: si vas a mover importes elevados, no mires solo la TAE. Revisa el banco concreto, el país, el fondo de garantía, la calificación del país si se muestra, el plazo y si el producto permite cancelación anticipada. Un depósito más rentable puede no ser el más cómodo si necesitas liquidez o quieres simplificar la fiscalidad.
Para comparar alternativas dentro y fuera de la plataforma, puedes consultar nuestras guías de mejores depósitos a plazo fijo y mejores cuentas remuneradas.

Cuándo puede merecer la pena
Raisin puede tener sentido si quieres acceder a depósitos y cuentas de ahorro de varios bancos sin abrir una cuenta corriente distinta en cada entidad. También puede encajar si buscas diversificar entre bancos europeos, comparar plazos y aprovechar productos de ahorro sin convertir la plataforma en tu banco principal.
Puede ser menos cómodo si solo quieres una cuenta para nómina, tarjeta, Bizum, recibos o cajeros. Raisin no compite en ese terreno. Su función principal es ayudarte a gestionar ahorro, no sustituir una cuenta corriente para el día a día.
Una forma sencilla de verlo: si tienes 5.000 € o 10.000 € parados y no los necesitas en el corto plazo, Raisin puede servirte para comparar depósitos. Si ese dinero es tu colchón de emergencia y puedes necesitarlo mañana, quizá una cuenta de ahorro flexible tenga más sentido que un depósito cerrado a varios meses.
Si dudas entre Raisin y otras opciones parecidas, también puedes revisar nuestra guía de alternativas a Raisin, especialmente si quieres comparar flexibilidad, fiscalidad, operativa y productos disponibles.
Conclusión sobre las comisiones Raisin
Raisin no cobra las comisiones habituales que muchos usuarios temen: apertura, mantenimiento, gestión de productos, extractos o atención al cliente. Su modelo se basa en recibir una comisión de los bancos colaboradores, no en cargar un coste directo al ahorrador por usar la plataforma.
Aun así, la decisión no debería basarse solo en que “no tiene comisiones”. Antes de contratar, revisa el plazo, la disponibilidad del dinero, la fiscalidad, el país del banco, el Fondo de Garantía de Depósitos aplicable y las condiciones concretas del producto. En Raisin, la letra pequeña importante no suele estar en una tarifa mensual, sino en entender bien qué producto estás contratando y qué ocurre si tus planes cambian.








