Impuestos en las inversiones en España: qué pagas y cuándo

Invertir tiene una parte que conviene entender desde el principio: no importa solo cuánto ganas, sino cuándo nace la obligación de tributar y cómo se calcula.

Para un residente fiscal en España, las ganancias obtenidas al vender inversiones y muchos de los rendimientos que generan suelen terminar en la base del ahorro del IRPF. Pero no tributan igual unas acciones, un ETF, un fondo de inversión o un dividendo, y utilizar un broker extranjero puede añadir obligaciones informativas.

Aquí tienes el mapa necesario para entenderlo sin entrar en el detalle que corresponde a cada producto. Si estás dando tus primeros pasos, también puedes consultar nuestra guía para invertir con criterio.
Guía de impuestos e inversiones en España
Guía de impuestos e inversiones en España

Resumen rápido

  • Comprar una inversión no suele generar IRPF. La tributación aparece normalmente cuando vendes con beneficio o recibes rentas como dividendos.
  • Si una acción sube pero no la vendes, esa revalorización por sí sola no supone una ganancia patrimonial realizada.
  • Las ganancias de la base del ahorro se gravan de forma progresiva, con tipos que van del 19 % al 30 % en el régimen común.
  • Los fondos de inversión que cumplen los requisitos pueden traspasarse a otro fondo sin tributar en ese momento. Los ETFs no disfrutan, con carácter general, de ese diferimiento.
  • Las pérdidas de unas inversiones pueden servir para compensar determinadas ganancias, respetando los límites establecidos.
  • Tener inversiones en el extranjero no significa pagar un tipo de IRPF diferente, pero puede implicar retenciones en origen y obligaciones informativas como el Modelo 720.
  • Algunas compras de acciones españolas pueden quedar sujetas al Impuesto sobre las Transacciones Financieras del 0,2 %.

¿Qué impuestos pagas cuando inviertes?

Para la mayoría de pequeños inversores, el impuesto que más importa es el IRPF.

La clave está en diferenciar entre tener una inversión y obtener una renta o materializar una ganancia.

SituaciónConsecuencia fiscal general
Compras una acción o ETFNo genera una ganancia en el IRPF
Tu inversión sube, pero no vendesNo has materializado la plusvalía
Vendes por más de lo que te costóPuede surgir una ganancia patrimonial
Vendes con pérdidasPuede generarse una pérdida compensable
Cobras un dividendoEs rendimiento del capital mobiliario
Traspasas determinados fondos cumpliendo los requisitosPuede aplicarse diferimiento fiscal

En el caso de las acciones, puedes ampliar esta parte en nuestra guía sobre fiscalidad de las acciones.

Hay una excepción que merece la pena conocer al comprar. El Impuesto sobre las Transacciones Financieras grava determinadas adquisiciones de acciones de sociedades españolas que cumplen los requisitos legales, entre ellos una capitalización bursátil superior a 1.000 millones de euros. El tipo es del 0,2 %. La Agencia Tributaria explica el ámbito de este impuesto.

Error común: pensar que Hacienda cobra impuestos sobre todo el dinero que recuperas al vender. No es así. Lo relevante es, en términos generales, la ganancia obtenida, calculada teniendo en cuenta los valores de adquisición y transmisión conforme a las reglas fiscales aplicables.

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¿Cuánto se paga por las ganancias de una inversión?

En el régimen común, la base liquidable del ahorro utiliza una escala progresiva. Sumando los tramos estatal y autonómico previstos en la Ley del IRPF, los tipos son los siguientes:

Base del ahorroTipo
Hasta 6.000 €19 %
De 6.000 € a 50.000 €21 %
De 50.000 € a 200.000 €23 %
De 200.000 € a 300.000 €27 %
Más de 300.000 €30 %

Son tipos marginales. Superar un tramo no hace que toda tu ganancia pase a tributar al porcentaje superior. Puedes consultar la regulación consolidada en la Ley del IRPF publicada en el BOE.

Ejemplo práctico: imagina que compras unas acciones por 10.000 € y las vendes por 12.000 €. Simplificando el ejemplo y sin considerar otros gastos ni otras rentas del ahorro, la ganancia sería de 2.000 €. Si queda íntegramente en el primer tramo, la cuota correspondiente a esa ganancia sería de 380 €, no el 19 % de los 12.000 € recibidos.

¿Cómo tributan acciones, ETFs, fondos, dividendos y criptomonedas?

No conviene aplicar una única regla a todas tus inversiones.

Acciones. Cuando vendes acciones, la diferencia fiscal entre el valor de transmisión y el de adquisición puede generar una ganancia o una pérdida patrimonial. Si además cobras dividendos, estos siguen su propio tratamiento como rendimientos del capital mobiliario.

ETFs. La venta puede generar una ganancia o pérdida patrimonial. A diferencia de determinados fondos de inversión, los ETFs no pueden utilizar con carácter general el régimen fiscal de diferimiento mediante traspasos. Tienes el detalle en nuestra guía de fiscalidad de los ETFs.

Fondos de inversión. Si se cumplen las condiciones legales, es posible pasar de un fondo a otro sin integrar inmediatamente la ganancia o pérdida. La tributación se difiere hasta un reembolso posterior que sí produzca un hecho imponible. Puedes ampliar esta ventaja y sus requisitos en fiscalidad de los fondos de inversión.

Dividendos. Tributan como rendimientos del capital mobiliario dentro de la base del ahorro. Una retención practicada al cobrarlos es un pago a cuenta: no debes confundir la retención con el impuesto final que resulta de tu declaración.

Criptomonedas. Las operaciones que generan una alteración patrimonial pueden producir ganancias o pérdidas que deben calcularse y declararse. Como este producto tiene particularidades propias, es mejor consultar por separado la fiscalidad de las criptomonedas en lugar de aplicar sin más las reglas de una acción o un fondo.

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¿Qué ocurre si pierdes dinero con una inversión?

Una pérdida no siempre desaparece fiscalmente.

Las ganancias y pérdidas patrimoniales de la base del ahorro se compensan primero entre sí. Si queda un saldo negativo, la normativa permite determinadas compensaciones cruzadas con rendimientos positivos del capital mobiliario, con un límite del 25 %. Las cantidades que sigan pendientes pueden compensarse durante los cuatro ejercicios siguientes.

Por ejemplo, si obtienes una ganancia patrimonial de 3.000 € en unas acciones y una pérdida computable de 1.000 € en otra inversión, la compensación entre ambas dejaría, simplificando, un saldo positivo de 2.000 € en ese bloque.

Puedes consultar las reglas con más detalle en nuestra guía sobre cómo compensar pérdidas en bolsa y en la explicación de integración y compensación de rentas de la Agencia Tributaria.

Consejo práctico: no vendas y recompres automáticamente una inversión solo para generar una minusvalía fiscal. Existen reglas específicas para valores homogéneos que pueden impedir que esa pérdida se utilice inmediatamente.

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¿Qué cambia si inviertes con un broker extranjero?

Utilizar una plataforma extranjera no hace desaparecer tus obligaciones fiscales en España si eres residente fiscal aquí.

Lo que sí puede cambiar es la comodidad. Un intermediario extranjero puede no trasladar a Hacienda la información exactamente de la misma forma que una entidad española, y puedes encontrarte con retenciones practicadas en otro país o con obligaciones informativas adicionales.

Tres puntos merecen especial atención:

  • El Modelo 720 es una declaración informativa sobre determinados bienes y derechos situados en el extranjero. No es un impuesto. El umbral de 50.000 € se analiza conforme a los distintos bloques y reglas del modelo, por lo que tener un broker extranjero no implica automáticamente estar obligado a presentarlo.
  • Si inviertes en valores estadounidenses, conviene entender para qué sirve el Modelo W-8BEN y cómo puede afectar la aplicación del convenio correspondiente sobre determinadas rentas.
  • Cuando recibes rentas del extranjero, puede existir una retención en el país de origen además de la tributación española. En nuestra guía sobre cómo declarar dividendos extranjeros explicamos este punto con más detalle.

Señal de alerta: no des por hecho que el borrador de la renta contiene todas tus operaciones porque tu broker te haya enviado un informe. Guarda extractos, justificantes de compra y venta, dividendos, comisiones y movimientos en divisas. Los datos del broker son una ayuda, pero la responsabilidad de declarar correctamente sigue siendo del contribuyente.

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Cómo elegir una plataforma teniendo en cuenta la fiscalidad

Un broker no debería elegirse porque prometa “pagar menos impuestos”. La plataforma no cambia por sí sola los tipos de IRPF que te corresponden. Lo que sí puede marcar una diferencia práctica es que puedas descargar con claridad tus operaciones, dividendos, ganancias, pérdidas y movimientos en otras divisas.

Para un inversor general que valora una plataforma sencilla, conocida y con acceso a distintos tipos de activos, en Finantres consideramos eToro nuestra primera opción de partida. No porque te permita evitar impuestos, sino porque combina una experiencia accesible con documentación que puede ayudarte a ordenar tus operaciones.

eToro (Europe) Limited figura en el registro oficial de la CNMV como empresa de servicios de inversión del Espacio Económico Europeo en libre prestación. Además, eToro indica que los miembros de su Club residentes en España pueden generar un informe fiscal basado en su actividad, aunque la propia plataforma aclara que se trata de información de apoyo y no sustituye a una declaración fiscal ni al asesoramiento profesional.

Eso no significa que sea la mejor plataforma para cualquier situación. Antes de operar, revisa qué producto estás comprando, sus costes, el riesgo de divisa y si la operación corresponde al activo real o a un instrumento como un CFD, porque el riesgo y el funcionamiento pueden ser muy diferentes.

Si valoras esta opción, merece la pena leer primero nuestra guía específica sobre eToro y Hacienda para saber qué documentación y cuestiones fiscales debes revisar.

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Conclusión

Los impuestos en las inversiones son bastante más fáciles de entender si separas tres preguntas: qué has ganado o cobrado, cuándo se ha producido el hecho que obliga a tributar y qué tipo de producto utilizas.

No necesitas calcular impuestos cada vez que una acción sube de precio. Lo que debes controlar son las ventas, dividendos y demás operaciones con efectos fiscales, conservar bien la documentación y aprovechar correctamente las pérdidas cuando la normativa lo permite.

Y si utilizas plataformas extranjeras, añade una cuarta pregunta: ¿tengo alguna obligación informativa o retención internacional que deba revisar? Esa comprobación puede ahorrarte más problemas que escoger un broker únicamente por sus comisiones.

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Preguntas frecuentes

¿Tengo que pagar impuestos si mis inversiones suben pero no las vendo?

En general, una subida de valor de una acción, ETF o fondo no genera por sí sola una ganancia patrimonial en el IRPF mientras no se produzca la operación que la materializa. Otra cosa es que el activo reparta dividendos u otras rentas, que sí pueden tributar aunque mantengas la inversión.

¿Cuánto se lleva Hacienda si invierto 10.000 €?

No se calcula el impuesto sobre los 10.000 € invertidos, sino sobre la renta o ganancia fiscal obtenida. Si compras por 10.000 € y vendes por 12.000 €, el punto de partida sería una ganancia de 2.000 €, antes de aplicar las reglas y gastos que correspondan. En un ejemplo simplificado dentro del primer tramo, serían 380 €.

¿Pago más impuestos por invertir con un broker extranjero?

No por el mero hecho de que el broker esté fuera de España. Si eres residente fiscal español, tus inversiones siguen sujetas a las reglas fiscales que te correspondan aquí. Lo que puede cambiar son las retenciones en origen, la información disponible para confeccionar la renta y posibles obligaciones informativas sobre activos en el extranjero.

Este artículo ha sido elaborado por Alejandro Borja

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