Diccionario financiero > Diccionario de economía

¿Qué es la Ley de la utilidad decreciente?

Escrito por Xavier Tarrasó y revisado por Javier Borja

Definición

La Ley de la Utilidad Decreciente es un principio fundamental en la teoría económica que establece que, a medida que una persona consume más unidades de un bien o servicio en un período de tiempo dado, la utilidad adicional que obtiene de cada unidad adicional disminuye gradualmente. En otras palabras, cuanto más consume una persona de un bien o servicio específico, menor es la satisfacción adicional que obtiene de cada unidad adicional consumida. Este concepto refleja el hecho de que los individuos tienden a priorizar la satisfacción de sus necesidades más urgentes y, a medida que estas se satisfacen, asignan unidades adicionales de recursos a necesidades menos prioritarias. La Ley de la Utilidad Decreciente es fundamental para comprender el comportamiento de los consumidores y las decisiones de producción de las empresas, ya que influye en la demanda de bienes y servicios, así como en la asignación de recursos en una economía.
Alejandro Borja

Encargado de la Educación Financiera en Finantres

En Finantres escribimos nuestros contenidos por y para ti. Por eso nuestro diccionario es diferente a cualquiera que te vayas a encontrar en internet.

En todos nuestros términos tendrás siempre:

  • Una definición inicial.
  • Una explicación detallada.
  • Una explicación como si se lo estuviésemos explicando a un niño de 10 años.
  • Y una explicación final como si se lo estuviésemos explicando a un profesional del sector.

¿Qué es la ley de la utilidad decreciente?

Según muchos economistas, como el Dr. Marshall, la ley de la utilidad marginal decreciente afirma que la utilidad adicional que un individuo obtiene de un determinado aumento de su stock de algo disminuye a medida que aumenta el stock que ya posee. La ley establece que cuanto más posees de un bien, menos lo deseas, porque la utilidad derivada de cada unidad exitosa del bien disminuye cuanto más consumes.

Juan, por ejemplo, tiene hambre y lleva tiempo sin comer. Cuando por fin empieza a comer, ya está muy satisfecho con el primer trozo. Si sigue haciendo más comidas, su hambre disminuirá hasta el punto de que no querrá comer más.

Tradiciones de la Ley:

  • Las unidades del producto consumido deben ser idénticas u homogéneas, es decir, idénticas en todos los aspectos.
  • Las unidades deben consumirse en rápida sucesión, con pausas mínimas entre ellas.
  • Las unidades deben tener un tamaño estándar, es decir, ni demasiado grandes ni demasiado pequeñas.
  • El gusto de los consumidores debe ser uniforme.
  • El precio de los bienes sustitutivos no debe variar. Si cambian los precios de los bienes sustitutivos, puede resultar difícil hacerse una idea de la utilidad que el consumidor podría obtener del bien principal.
  • La utilidad es medible.
  • Los consumidores son racionales en sus decisiones de consumo.

Relación entre la utilidad marginal y la utilidad total:

  • Cuando la utilidad marginal disminuye pero es positiva, la utilidad total aumenta de forma decreciente.
  • Cuando la utilidad marginal es cero, la utilidad total es máxima.
  • Si la utilidad marginal es negativa, la utilidad total disminuye.

Los límites de la ley de la utilidad marginal decreciente:

La ley no funciona en los siguientes casos:

  • Unidades muy pequeñas: Si las unidades de mercancía son muy pequeñas, la ley no funciona.
  • Unidades separadas: La unidad debe ser similar en tamaño, calidad, etc. La ley de la utilidad marginal decreciente no funciona si las unidades consumidas no son similares en tamaño y calidad.
  • Un periodo de tiempo muy largo: La ley tampoco funciona si las unidades se consumen a intervalos largos.
  • Personas mentalmente inestables: Las personas como los borrachos o los drogadictos obtendrán más satisfacción con cada dosis adicional de alcohol. Por tanto, la ley no funciona en estos casos.
  • Colecciones raras: Son aficiones. Por ejemplo, cuando la gente colecciona monedas y sellos raros, la satisfacción de la persona aumenta con cada adición a su reserva o colección. Por tanto, la ley no puede funcionar.
  • No se aplica al dinero: el dinero es una mercancía muy valorada tanto por ricos como por pobres. Hay un dicho que dice que cuanto más dinero tienes, más quieres, así que la ley no puede funcionar en el caso del dinero.

Implicaciones en el Comportamiento del Consumidor

La Ley de la Utilidad Decreciente tiene profundas implicaciones en el análisis del comportamiento del consumidor. Ayuda a explicar por qué los individuos diversifican sus consumos en lugar de concentrarse en un solo tipo de bien o servicio. A medida que un individuo consume más de un bien, la satisfacción adicional (utilidad marginal) obtenida de consumir una unidad adicional disminuye. Esto incentiva a los consumidores a expandir su cesta de consumo a otros bienes para maximizar su utilidad total.

Aplicaciones en la Teoría de la Demanda

Este principio es fundamental para la formulación de la curva de demanda, la cual muestra una relación inversa entre el precio y la cantidad demandada de un bien. La utilidad decreciente explica por qué los consumidores están dispuestos a pagar precios más altos por las primeras unidades de un bien, que proporcionan una utilidad marginal más alta, y por qué el precio que están dispuestos a pagar disminuye con unidades adicionales.

Estrategias de Precios y Marketing

La comprensión de la Ley de la Utilidad Decreciente permite a las empresas diseñar estrategias de precios y marketing más efectivas. Por ejemplo, la diferenciación de productos y la creación de nuevas versiones o complementos puede ayudar a mantener o aumentar la utilidad percibida de los productos a lo largo del tiempo. Además, el establecimiento de precios puede ajustarse para reflejar la utilidad marginal percibida por los consumidores, optimizando así las ventas y los ingresos.

Producción y Asignación de Recursos

Desde la perspectiva de la producción, este principio sugiere que la adición de recursos a la producción de un bien aumentará la producción total hasta cierto punto, después del cual la producción adicional comenzará a disminuir. Esto es crucial para la planificación y asignación eficiente de recursos en la producción, asegurando que los recursos se utilicen de manera que maximicen la utilidad total generada.

Política Económica y Bienestar Social

La Ley de la Utilidad Decreciente también tiene implicaciones para la formulación de políticas económicas, especialmente en lo que respecta a la redistribución de ingresos y el bienestar social. El principio subyace en la justificación económica de la redistribución de ingresos de los más ricos a los más pobres, ya que una unidad monetaria adicional tiende a tener una utilidad marginal más alta para una persona con menos recursos.

Desafíos en la Medición de la Utilidad

Uno de los desafíos asociados con la aplicación de la Ley de la Utilidad Decreciente es la dificultad de medir la utilidad de manera objetiva, ya que es inherentemente subjetiva y varía de una persona a otra. Los economistas han desarrollado modelos y enfoques teóricos para estimar la utilidad y la utilidad marginal, aunque estas estimaciones a menudo requieren suposiciones simplificadoras.

Conclusiones

Aunque este artículo no proporciona una definición explícita ni una conclusión formal sobre la Ley de la Utilidad Decreciente, se ha explorado su significado profundo y sus amplias aplicaciones en la economía. Comprender este principio es esencial para analizar el comportamiento del consumidor, diseñar políticas económicas eficaces y tomar decisiones informadas en el ámbito de la producción y el marketing. Su relevancia abarca desde decisiones individuales de consumo hasta complejas estrategias empresariales y políticas gubernamentales, subrayando su papel central en la economía.

Explicación para que lo entienda un niño de 10 años

Imagina que tienes una caja de deliciosas galletas. Al principio, cuando comes la primera galleta, ¡es absolutamente increíble! Te hace sentir muy feliz y satisfecho. Pero, a medida que sigues comiendo más galletas, ¿qué pasa? Bueno, la emoción y la felicidad que sientes cada vez que comes una galleta nueva comienza a disminuir. Aunque las galletas siguen siendo deliciosas, ya no te hacen tan feliz como la primera vez. Esto es lo que llamamos «ley de la utilidad decreciente».
Imagina que tienes un montón de juguetes nuevos para jugar. Al principio, cuando recibes un juguete nuevo, estás emocionado y lo disfrutas mucho. Pero a medida que tienes más y más juguetes, cada nuevo juguete que recibes es un poco menos emocionante que el anterior. Es como si ya tuvieras tantos juguetes que uno nuevo no te hace sentir tan emocionado como antes. Esto es lo que significa la ley de la utilidad decreciente: la satisfacción que obtienes de algo nuevo disminuye a medida que tienes más de ello.
La ley de la utilidad decreciente también se aplica a otras cosas, como ver televisión o jugar videojuegos. Al principio, cuando ves tu programa favorito o juegas a un nuevo videojuego, estás muy emocionado y lo disfrutas mucho. Pero a medida que sigues viendo el mismo programa o jugando el mismo juego una y otra vez, esa emoción comienza a disminuir. Es como si ya no fuera tan divertido como lo era al principio. ¡Y eso, en pocas palabras, es la ley de la utilidad decreciente!

Explicación para un profesional del sector

La ley de la utilidad decreciente es un concepto fundamental en la teoría económica que se refiere a la disminución gradual de la satisfacción o utilidad que una persona obtiene de consumir unidades adicionales de un bien o servicio. Esta ley establece que, a medida que una persona consume más unidades de un bien o servicio en un período de tiempo dado, la utilidad marginal, es decir, la utilidad adicional obtenida de la última unidad consumida, tiende a disminuir.
Para comprender mejor este concepto, es útil recurrir al principio de la escasez y la elección. En un mundo de recursos finitos y necesidades infinitas, las personas están constantemente tomando decisiones sobre cómo asignar sus recursos limitados para satisfacer sus necesidades y deseos. Cuando se enfrentan a opciones de consumo, las personas tienden a buscar la maximización de la utilidad, es decir, intentan obtener la mayor satisfacción posible con los recursos disponibles.
La ley de la utilidad decreciente se deriva de la idea de que las necesidades humanas son diversas y jerárquicas, lo que significa que las personas tienden a asignar sus recursos de manera que satisfagan primero las necesidades más urgentes o importantes. Por ejemplo, una persona que tiene mucha sed encontrará una gran satisfacción al beber el primer vaso de agua, ya que esto aliviará su sed inmediata. Sin embargo, a medida que continúa bebiendo más vasos de agua, la utilidad marginal de cada vaso adicional disminuirá gradualmente, ya que su sed se irá satisfaciendo y la necesidad de agua disminuirá.
Desde una perspectiva más técnica, la ley de la utilidad decreciente se puede expresar matemáticamente utilizando la función de utilidad. Esta función representa la relación entre la cantidad de un bien o servicio consumido y la utilidad total obtenida. La utilidad marginal, que es el cambio en la utilidad total como resultado del consumo adicional de una unidad de un bien o servicio, disminuye a medida que aumenta la cantidad consumida.
En términos de aplicaciones prácticas, la ley de la utilidad decreciente tiene importantes implicaciones para la toma de decisiones de consumo y producción. Por ejemplo, los productores deben tener en cuenta la ley de la utilidad decreciente al determinar la cantidad óptima de un bien que deben producir para maximizar sus beneficios. Del mismo modo, los consumidores pueden usar este principio para optimizar su bienestar al asignar sus recursos de manera que obtengan la máxima satisfacción posible.
En resumen, la ley de la utilidad decreciente es un concepto clave en economía que describe cómo la utilidad o satisfacción que una persona obtiene de consumir unidades adicionales de un bien o servicio tiende a disminuir a medida que aumenta la cantidad consumida. Esta ley se deriva de la naturaleza de las necesidades humanas, la escasez de recursos y los principios de maximización de la utilidad. Al comprender esta ley, los individuos y las empresas pueden tomar decisiones más informadas sobre cómo asignar sus recursos limitados para lograr sus objetivos económicos.
En Finantres, promovemos la utilización de fuentes primarias entre nuestros redactores para respaldar sus trabajos. Estas fuentes incluyen documentos técnicos, datos gubernamentales, informes originales y entrevistas con expertos de la industria. Asimismo, hacemos referencia a investigaciones originales de otros editores reconocidos cuando resulta pertinente. Nuestra política editorial se centra en la producción de contenido preciso e imparcial.
 
Fuentes principales del diccionario de economía: