Resumen rápido
- El arbitraje con futuros busca una ineficiencia de precio, no acertar si el mercado subirá o bajará.
- La estrategia clásica es el cash & carry: comprar el activo al contado y vender el futuro cuando este está suficientemente caro.
- Si el futuro está demasiado barato puede plantearse la operación inversa, siempre que puedas vender el activo al contado en corto.
- El diferencial solo importa después de restar financiación, comisiones, spread, deslizamiento, costes de préstamo y garantías.
Qué es el arbitraje con futuros
Un futuro no tiene por qué cotizar al mismo precio que el activo al contado. Hasta el vencimiento influyen la financiación, los ingresos del subyacente —como dividendos— y, en algunos activos, costes de almacenamiento o seguro.
Por eso, que un activo cotice a 100 € y su futuro a 101 € puede ser completamente normal. El arbitraje aparece cuando el futuro se separa de su valor razonable más de lo que justifican esos costes e ingresos.
El Instituto BME explica la relación entre contado y futuros a partir del principio de no arbitraje: si dos posiciones llevan al mismo resultado económico futuro, sus precios deben guardar una relación coherente.
Cómo detectar una oportunidad de arbitraje
Una aproximación sencilla al precio teórico es:
Precio teórico del futuro ≈ precio spot + costes de mantener la posición − ingresos del activo
Para un activo sin dividendos ni otros ingresos, usando interés simple solo para entender la lógica:
F teórico ≈ S × (1 + r × T)
Aquí, S es el precio al contado, r el coste anual de financiación y T el tiempo hasta vencimiento expresado en años. En acciones, índices o materias primas hay que ajustar el cálculo por dividendos, almacenamiento u otros costes relevantes.
También se habla de base. En esta guía usamos:
Base = precio del futuro − precio spot
Otras fuentes emplean la convención contraria. Lo importante es saber qué definición estás utilizando.
Ejemplo práctico
Supón este caso hipotético y simplificado:
- Precio spot: 100 €.
- Futuro a tres meses: 102 €.
- Coste anual de financiación: 4 %.
- Sin dividendos ni costes de almacenamiento.
- Contrato equivalente a 100 unidades.
Financiar 100 € durante tres meses al 4 % anual supone aproximadamente 1 €. El futuro teórico sería 101 € por unidad.
Si compras 100 unidades por 10.000 € y vendes simultáneamente el futuro a 102 €, fijas una venta futura por 10.200 €. El coste financiero del ejemplo sería unos 100 €, así que quedarían 100 € de margen teórico antes de comisiones, spread, deslizamiento, impuestos y otros costes.
Si esos costes suman 120 €, la oportunidad desaparece. Esta es la diferencia entre ver un diferencial y tener un arbitraje ejecutable.
Qué tipos de arbitraje con futuros importan de verdad
Para esta operativa conviene distinguir tres estructuras:
- Cash & carry: compras el activo al contado y vendes el futuro cuando este está por encima de su valor razonable. La mecánica completa está en nuestra guía sobre operaciones cash & carry.
- Reverse cash & carry: vendes el activo al contado en corto y compras el futuro cuando está suficientemente barato. Añade el coste y la disponibilidad del préstamo del activo.
- Arbitraje entre vencimientos: compara futuros del mismo subyacente con fechas distintas y busca incoherencias en la curva temporal.
Si la operación depende simplemente de que “el spread ya volverá a la normalidad”, pero no has neutralizado las exposiciones relevantes, ya no estás ante un arbitraje puro: sigues asumiendo riesgo de mercado o de base.
Cómo ejecutar la operación sin engañarte con el diferencial
Antes de abrir nada, revisa estos puntos:
- Mismo riesgo económico: subyacente, tamaño de contrato, vencimiento, divisa y forma de liquidación.
- Precio teórico: financiación, dividendos, almacenamiento o cualquier coste de carry aplicable.
- Margen neto: resta comisiones, spread, deslizamiento, préstamo de valores y costes de mercado.
- Liquidez real: comprueba que hay volumen suficiente en las dos patas al precio que necesitas.
- Ejecución casi simultánea: si una pata entra y la otra no, quedas expuesto al movimiento del mercado.
- Capital para garantías: una estrategia cubierta puede sufrir liquidaciones diarias desfavorables antes del vencimiento.
Si vas a operarlo, entiende bien el margen inicial en futuros y no confundas esta operativa con otras estrategias de trading con futuros.
Riesgos y costes que pueden borrar el arbitraje
El arbitraje puro intenta reducir al mínimo el riesgo direccional, pero para un minorista no debe tratarse como beneficio garantizado.
Los fallos más habituales son el deslizamiento al ejecutar, una horquilla demasiado amplia, cambios en el coste de financiación, falta de liquidez, dificultades para mantener una venta en corto, errores con el multiplicador del contrato y falta de efectivo para cubrir garantías.
La CNMV explica que los futuros son productos derivados y que, en MEFF, existe liquidación diaria de pérdidas y ganancias. Esa liquidación diaria importa mucho: aunque las dos patas estén bien planteadas, puedes necesitar liquidez adicional antes de que llegue la convergencia.
Antes de usar capital real, repasa los riesgos específicos de los futuros. Una oportunidad teórica deja de ser útil si una exigencia de margen te obliga a cerrar antes de tiempo.
¿Tiene sentido hacer arbitraje con futuros desde España?
Puede tener sentido para alguien con experiencia que entienda valoración, margen y ejecución. No lo consideramos una buena estrategia para empezar en trading, porque incluso un diferencial aparentemente atractivo puede desaparecer al sumar todos los costes.
También necesitas un broker que ofrezca el contrato exacto y, según la estrategia, acceso al activo al contado o a la venta en corto. Para situar alternativas puedes consultar los mejores brokers de futuros y las plataformas para trading con futuros.
Para un usuario en España que ya tiene experiencia con derivados y busca operar futuros listados, nuestra recomendación principal para este caso es DEGIRO. La plataforma ofrece acceso a futuros en distintas bolsas de derivados y exige habilitar un perfil Active o Trader, junto con las comprobaciones de conveniencia correspondientes. Puedes revisar primero cómo funciona la operativa de futuros en DEGIRO y, si los mercados y condiciones encajan con tu estrategia, consultar DEGIRO desde Finantres.
No significa que DEGIRO sea la mejor opción para cualquier arbitraje. Debes confirmar que están disponibles las dos patas de la operación, el contrato concreto, la liquidez necesaria y unos costes que no se coman el diferencial. Finantres puede recibir una compensación si contratas mediante algunos enlaces, sin que eso cambie el criterio editorial.
En la parte fiscal, la Agencia Tributaria señala que las operaciones en mercados regulados de futuros y opciones generan, en general, ganancias o pérdidas patrimoniales cuando no cubren una operación principal de una actividad económica, y que se imputan cuando se liquida la posición o se extingue el contrato. Si la operación cubre una actividad económica, el tratamiento puede cambiar. Para ampliar esta parte tienes nuestra guía de fiscalidad de los futuros.
Conclusión
El arbitraje con futuros no consiste en encontrar precios diferentes, sino en detectar una desviación respecto al valor teórico que siga dejando margen después de costes y que puedas ejecutar sin mantener riesgos relevantes abiertos.
Para un particular, la cuenta importante es sencilla: precio teórico, coste de carry, liquidez, garantías y coste total de las dos patas. Si alguno de esos elementos no está claro, todavía no tienes una oportunidad de arbitraje; solo tienes una diferencia de precio.




















