Resumen rápido
- La CyberTarjeta es una tarjeta virtual y de prepago para compras por internet; no recibes una tarjeta física.
- La emisión y el mantenimiento cuestan 0 €.
- Cada recarga tiene una comisión del 1,5 % del importe, con un mínimo de 1,50 €.
- Solo puedes gastar el saldo que hayas cargado previamente.
- Si pasan 365 días sin compras ni recargas, puede aplicarse una comisión de inoperancia de 12 € anuales.
- Nos parece más interesante para compras online puntuales que para hacer muchas recargas pequeñas.
- No debe confundirse con añadir una tarjeta normal de CaixaBank a Apple Pay, Google Pay u otro wallet.
- Si necesitas una tarjeta para un menor, CyberTarjeta no es la opción específica: CaixaBank dispone de Imagin Prepago para jóvenes de 12 a 17 años.
¿Qué es la CyberTarjeta de CaixaBank y cómo funciona?
La CyberTarjeta MoneyToPay es una tarjeta prepago virtual de CaixaBank. No existe como tarjeta de plástico: dispones del número de tarjeta, la fecha de caducidad y el código de verificación necesarios para pagar en comercios online.
Su funcionamiento es bastante sencillo. Primero cargas dinero y después puedes gastar hasta el saldo disponible. Si tienes 100 € cargados, por ejemplo, no podrás realizar una compra de 150 € salvo que añadas más saldo.
Esto la diferencia de una tarjeta de crédito y también de una tarjeta de débito convencional. No utiliza directamente el saldo de tu cuenta cada vez que compras ni pone a tu disposición una línea de crédito.
Si quieres entender cómo encaja dentro del resto de productos del banco, merece la pena comparar las tarjetas de CaixaBank antes de elegir una modalidad concreta.
Ejemplo práctico: imagina que quieres comprar unas zapatillas de 85 € en una tienda online que no conoces demasiado. Puedes cargar una cantidad próxima a la compra en la CyberTarjeta y utilizarla para pagar. Aunque alguien consiguiera posteriormente los datos de esa tarjeta, no tendría acceso directo a todo el dinero de tu cuenta corriente.
Eso reduce la cantidad de dinero expuesta, pero no elimina el riesgo de fraude. Si tú mismo autorizas una compra falsa, entregas un código a un estafador o introduces tus datos en una web de phishing, utilizar una tarjeta prepago no garantiza que recuperes el dinero.
La tarjeta es emitida por Global Payments MoneyToPay, EDE, S.L., mientras que CaixaBank actúa como agente. Global Payments MoneyToPay figura como entidad de dinero electrónico con código 6702 en los registros del Banco de España. Los fondos de los usuarios se protegen mediante su depósito en una cuenta separada abierta en CaixaBank.
¿Cuánto cuesta la CyberTarjeta CaixaBank?
Este es el punto que más conviene revisar antes de contratarla.
Que CaixaBank anuncie emisión y mantenimiento gratuitos no significa que utilizar la CyberTarjeta no tenga ningún coste.
| Concepto | Coste |
|---|---|
| Emisión | 0 € |
| Mantenimiento | 0 € |
| Recarga | 1,5 %, mínimo 1,50 € |
| Inoperancia tras 365 días sin compras ni recargas | 12 € anuales |
| Recuperar el saldo tras caducidad si no se renueva | 0 €, según las condiciones publicadas |
| Gestión y custodia de saldo no recuperado | 12 € anuales, transcurridos 12 meses desde la caducidad |
Estas son las condiciones publicadas específicamente para CyberTarjeta por CaixaBank.
Si utilizas otros productos del banco, puedes consultar también nuestro análisis de las comisiones de CaixaBank para tener una visión más amplia de sus costes.
¿La CyberTarjeta CaixaBank es gratis?
No del todo. Es más correcto decir que no tiene coste de emisión ni de mantenimiento.
El coste que más puede afectar a un usuario normal es la recarga. CaixaBank aplica un 1,5 %, pero con un mínimo de 1,50 € por recarga.
Ese mínimo cambia bastante las cuentas cuando recargas cantidades pequeñas:
| Cantidad recargada | Comisión | Coste efectivo |
|---|---|---|
| 20 € | 1,50 € | 7,5 % |
| 50 € | 1,50 € | 3 % |
| 100 € | 1,50 € | 1,5 % |
| 500 € | 7,50 € | 1,5 % |
Los porcentajes de la última columna son un ejemplo matemático, no una comisión adicional.
Aquí está uno de los detalles que más fácilmente pueden pasar desapercibidos. Si quieres utilizar la CyberTarjeta para ir cargando 20 € cada vez que vas a hacer una pequeña compra, pagar 1,50 € por cada recarga supone un coste proporcional elevado.
Error común: pensar que hacer muchas recargas pequeñas siempre es la mejor forma de minimizar riesgos. Limita el saldo disponible, sí, pero el mínimo por operación puede encarecer bastante el uso.
Tampoco recomendamos irse al extremo contrario y acumular mucho dinero simplemente para pagar menos veces la comisión. Lo razonable es buscar un equilibrio entre coste, frecuencia de uso y saldo que quieres mantener en una tarjeta destinada a compras online.
Cómo contratar la CyberTarjeta CaixaBank paso a paso
CaixaBank permite solicitarla a través de sus canales digitales y también contempla la operativa mediante cajeros y oficinas.
El proceso general es:
- Accede a la web o app de CaixaBank. Dentro del apartado de contratación de tarjetas, busca las tarjetas prepago y selecciona CyberTarjeta.
- Revisa la información precontractual. No te quedes solo con el reclamo comercial: mira precios, condiciones y operativa.
- Confirma la contratación. Necesitarás poder autorizar la operación mediante los medios habilitados por CaixaBank.
- Obtén los datos de la tarjeta virtual. No tienes que esperar a recibir un plástico porque CyberTarjeta no tiene soporte físico.
- Carga saldo antes de comprar. La tarjeta funciona únicamente con el dinero que hayas añadido previamente.
CaixaBank indica específicamente para CyberTarjeta que debes ser mayor de edad y disponer de banca digital CaixaBank en modo operativo o de una tarjeta convencional de crédito o débito. Su información general sobre tarjetas prepago añade que para contratar una prepago es necesario ser cliente y tener una cuenta bancaria.
Aquí hay un matiz importante: “sin vinculación a una cuenta” no significa necesariamente “puedo contratarla sin ser cliente de CaixaBank”.
Lo que significa es que, una vez emitida, la CyberTarjeta funciona con su propio saldo prepago y no carga cada compra directamente contra tu cuenta o tu tarjeta habitual.
Si no eres cliente y estás valorando contratarla expresamente por este producto, revisa ese requisito durante el proceso de contratación antes de abrir nada.
Cómo recargar y gestionar la CyberTarjeta
Una vez contratada, necesitas añadir saldo antes de utilizarla.
CaixaBank permite efectuar recargas desde sus canales digitales y cajeros. La entidad señala además que puedes recargar la CyberTarjeta tantas veces como quieras; tu límite de gasto en una compra viene marcado por el saldo disponible.
Eso hace que funcione de una forma parecida a un monedero prepago: añades dinero y vas consumiendo ese saldo. Sin embargo, no conviene confundirla con una cuenta bancaria independiente.
Por ejemplo, si cargas 150 € y gastas 62 €, te quedará saldo disponible para posteriores compras. Si quieres gastar más de lo que queda, tendrás que realizar otra recarga.
CaixaBank también indica que un cliente puede disponer de hasta cinco CyberTarjetas. Puede tener sentido si quieres separar diferentes usos, aunque no vemos demasiada utilidad en acumular tarjetas si vas a pagar costes de recarga para todas ellas.
¿Es segura la CyberTarjeta de CaixaBank?
La principal ventaja de seguridad de CyberTarjeta es sencilla de entender: te permite comprar online sin utilizar directamente los datos de tu tarjeta habitual y limita el gasto al dinero previamente cargado.
Por ejemplo, si mantienes 60 € de saldo, un tercero que obtuviese los datos de la tarjeta no tendría acceso directo a los 3.000 € que pudieras tener en una cuenta corriente vinculada a otra tarjeta.
CaixaBank también permite bloquear o desactivar tarjetas y ofrece mecanismos para comunicar operaciones que no reconoces. Si sospechas que alguien conoce los datos de tu CyberTarjeta, no esperes a comprobar si intenta utilizarla: actúa cuanto antes.
Puedes consultar nuestro paso a paso para bloquear una tarjeta CaixaBank y, si ya aparece un cargo que no reconoces, revisar cómo reclamar un pago con tarjeta a CaixaBank.
Ahora bien, utilizar una tarjeta virtual no convierte cualquier página web en segura.
Un comercio falso puede cobrarte igualmente. Un estafador puede intentar que autorices tú mismo una operación. Y un SMS que suplanta a CaixaBank puede llevarte a una página falsa diseñada para robar tus credenciales.
Si recibes un mensaje inesperado pidiéndote claves, códigos o que “verifiques urgentemente” una operación, revisa antes las señales habituales de fraudes que suplantan a CaixaBank.
Consejo Finantres: una tarjeta prepago puede limitar la exposición del dinero, pero la primera defensa sigue siendo comprobar dónde estás comprando y no compartir códigos de autorización con terceros.
CyberTarjeta, tarjeta prepago y tarjeta virtual: no son exactamente lo mismo
Aquí suele aparecer bastante confusión porque “tarjeta virtual”, “prepago” y “wallet” se utilizan muchas veces como si fueran sinónimos.
No lo son.
| Producto o concepto | Qué es | Uso principal |
|---|---|---|
| CyberTarjeta | Tarjeta prepago 100 % virtual | Comprar por internet |
| Tarjeta Money | Otra modalidad prepago de CaixaBank | Gastos cotidianos y control del saldo |
| Imagin Prepago | Prepago destinada a menores | Gastos controlados de jóvenes de 12 a 17 años |
| Tarjeta en un wallet | Versión digital/tokenizada de una tarjeta existente | Pagar con móvil o dispositivo compatible |
CaixaBank incluye CyberTarjeta, Tarjeta Money, Imagin Prepago y MoneyToTravel dentro de su catálogo de tarjetas prepago y define específicamente CyberTarjeta como una tarjeta virtual y recargable sin soporte físico.
¿Una tarjeta en Apple Pay o Google Pay es una CyberTarjeta?
No.
Cuando añades una tarjeta convencional a un wallet, estás habilitando esa tarjeta para pagar mediante tu móvil o dispositivo compatible. El producto financiero de origen sigue siendo la tarjeta que hayas añadido.
CyberTarjeta, en cambio, es el producto en sí mismo: una tarjeta independiente de prepago, sin plástico y pensada para comprar por internet.
Si lo que quieres es dejar la cartera en casa y pagar en establecimientos con tu teléfono, nuestro contenido sobre pago móvil con CaixaBank encaja mejor con esa necesidad.
¿Puede utilizar la CyberTarjeta un menor o un joven?
No es la tarjeta específica que CaixaBank dirige a menores.
CyberTarjeta exige ser mayor de edad según la información del producto. Para jóvenes de 12 a 17 años, CaixaBank ofrece Imagin Prepago, que permite al padre, madre o tutor gestionar las recargas y controlar los movimientos desde la app.
Por tanto, si has llegado buscando una “tarjeta prepago de La Caixa para jóvenes”, conviene no contratar CyberTarjeta pensando que es el mismo producto.
Puedes revisar las condiciones de la cuenta joven de CaixaBank e imagin para entender mejor las opciones destinadas a usuarios jóvenes.
¿Se puede usar la CyberTarjeta en tiendas físicas?
No es su función.
CaixaBank define CyberTarjeta como una tarjeta exclusiva para compras por internet. No existe tarjeta de plástico, banda magnética ni soporte físico que puedas introducir en un terminal de pago.
Esto es importante porque “tarjeta virtual” puede hacer pensar que necesariamente podrás incorporarla al móvil y utilizarla como cualquier otra tarjeta digital.
No deberías contratar CyberTarjeta con ese objetivo sin comprobar antes la compatibilidad y condiciones concretas. Si necesitas pagar habitualmente en establecimientos, probablemente te interese más otra tarjeta de CaixaBank.
Lo mismo ocurre si buscas una tarjeta principalmente para viajar. Para ese uso pesan factores diferentes, como las compras presenciales, las retiradas de efectivo y los costes de cambio de moneda. Puedes ampliar esta parte en nuestra guía sobre pagar con una tarjeta CaixaBank en el extranjero.
Ventajas y desventajas de la CyberTarjeta CaixaBank
La CyberTarjeta tiene una propuesta bastante concreta. Eso hace que resulte fácil señalar cuándo aporta valor y cuándo hay opciones más adecuadas.
Lo que nos gusta
- No cobra emisión ni mantenimiento.
- El gasto está limitado por el saldo que hayas cargado.
- No necesitas utilizar directamente los datos de tu tarjeta habitual en una compra online.
- Al ser completamente virtual, puedes disponer de ella sin esperar una tarjeta física.
- Puedes separar las compras online del uso cotidiano de tus otras tarjetas.
- El funcionamiento es fácil de entender: primero cargas, después gastas.
Lo que nos convence menos
- La recarga cuesta un 1,5 %, con un mínimo de 1,50 €.
- El mínimo penaliza especialmente las recargas pequeñas.
- No está pensada como tarjeta general para comprar en comercios físicos.
- Puede aplicarse una comisión de inoperancia si la dejas sin utilizar durante 365 días.
- No es el producto específico de CaixaBank para menores.
- Si buscas simplemente pagar con el móvil, probablemente no necesitas contratar una tarjeta prepago solo para eso.
Opiniones de la CyberTarjeta CaixaBank: ¿merece la pena?
Nuestra valoración depende principalmente de cómo vayas a utilizarla.
Nos parece una opción razonable si ya eres cliente de CaixaBank, quieres una tarjeta separada para compras por internet y valoras poder limitar de antemano cuánto dinero tienes disponible.
También puede tener sentido para compras puntuales en comercios online en los que prefieres no utilizar los datos de tu tarjeta principal.
Donde pierde bastante atractivo es en las recargas pequeñas y frecuentes. Con un mínimo de 1,50 €, cargar 20 € supone asumir un coste equivalente al 7,5 % de lo recargado. Para ese patrón de uso, nosotros buscaríamos otra solución.
Tampoco sería nuestra primera elección si necesitas una tarjeta física para el día a día, quieres retirar efectivo, buscas una solución específica para un menor o necesitas una tarjeta orientada principalmente a viajes.
La clave, por tanto, no es preguntarse si CyberTarjeta es “buena” o “mala”. Es preguntarse si necesitas exactamente lo que ofrece.
Si la respuesta es simplemente “quiero pagar por internet”, revisa primero qué tarjeta tienes ya y qué controles ofrece. Contratar un producto adicional solo tiene sentido cuando aporta una ventaja clara.
Y si lo que buscas es una experiencia digital más amplia y estás valorando alternativas fuera del banco, puede ser útil comparar Revolut frente a CaixaBank antes de decidir.
Qué hacer si tienes un problema con la CyberTarjeta
Si la tarjeta no funciona, no reconoces una operación o no puedes recuperar el saldo, empieza por los canales ordinarios de CaixaBank.
La propia entidad facilita asistencia mediante oficinas y atención telefónica para incidencias relacionadas con CyberTarjeta. Si necesitas localizar el canal adecuado, tienes nuestra guía de atención al cliente de CaixaBank.
Si el problema no se resuelve y necesitas formular una queja formal, revisa también el procedimiento para presentar una reclamación a CaixaBank.
Guarda siempre capturas, justificantes, comunicaciones y datos de la operación. Si tienes que reclamar un cargo, disponer de esa documentación puede ahorrarte bastantes problemas.
Conclusión: ¿contrataríamos la CyberTarjeta CaixaBank?
La CyberTarjeta CaixaBank puede tener sentido si buscas una tarjeta independiente para compras online, quieres limitar el saldo disponible y ya utilizas el ecosistema de CaixaBank. Para ese uso concreto, la propuesta es sencilla y fácil de entender.
Su principal punto débil está en la recarga. Aunque emisión y mantenimiento sean gratuitos, el 1,5 % con un mínimo de 1,50 € hace que las recargas pequeñas salgan caras proporcionalmente. Por eso no la elegiríamos para ir añadiendo cantidades pequeñas continuamente.
Antes de contratarla, piensa qué problema quieres resolver. Si es separar tus compras online de tu tarjeta principal y controlar cuánto dinero dejas disponible, CyberTarjeta puede encajar. Si buscas una tarjeta para todo, pagos físicos, menores o viajes, comparar otras opciones probablemente te lleve a una solución más adecuada.
















