Resumen rápido
- Sí, SumUp dispone de soluciones compatibles con VeriFactu. SumUp Facturas incorpora funciones como el QR y SumUp ofrece opciones de fiscalización para su ecosistema de cobros y TPV.
- Cobrar con SumUp y facturar con SumUp no son lo mismo. Si cobras con SumUp pero emites las facturas con otro software, también tendrás que revisar ese programa.
- La normativa afecta a los sistemas informáticos utilizados para expedir facturas, incluidas las facturas simplificadas, cuando el empresario o profesional entra en el ámbito del RRSIF.
- VERI*FACTU no es la única modalidad permitida: también existe la modalidad NO VERI*FACTU, con requisitos técnicos adicionales y sin envío inmediato de los registros a la AEAT.
- El texto legal mantiene como referencia el 1 de enero de 2027 para contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades y el 1 de julio de 2027 para el resto de obligados, aunque Hacienda ha anunciado su intención de trasladar obligaciones pendientes a octubre de 2028. Esa ampliación anunciada no debe tratarse como definitiva hasta que se materialice normativamente.
- Antes de cambiar de datáfono o contratar otro software, comprueba qué herramienta emite realmente tus facturas. En muchos casos, adaptarse no implica cambiar el terminal de cobro.
¿SumUp es compatible con VeriFactu?
Sí, SumUp ofrece soluciones que declara adaptadas a VeriFactu. La compañía indica que SumUp Facturas permite generar facturas con los elementos necesarios para este sistema y también relaciona sus soluciones TPV con su sistema de fiscalización.
En SumUp Facturas puedes emitir facturas completas y gestionar presupuestos, rectificaciones y otros documentos. La página oficial del producto señala específicamente compatibilidad con VeriFactu y TicketBAI e incorpora funciones relacionadas con QR y trazabilidad de los registros.
También existe integración de fiscalización en productos del ecosistema TPV y de cobros. El centro de ayuda de SumUp muestra la opción de conectar el perfil con VeriFactu o TicketBAI en soluciones como Solo, Air, Terminal y TPV.
La parte importante es entender qué significa esto en la práctica: SumUp puede darte las herramientas técnicas, pero tú sigues teniendo que utilizar y configurar correctamente el sistema que corresponde a tu negocio.
La propia documentación de SumUp recuerda que el comerciante mantiene la responsabilidad sobre sus obligaciones tributarias y que un informe de pagos no debe confundirse con un documento fiscal.
¿Significa que SumUp está “homologado por Hacienda”?
Conviene evitar esa expresión.
La AEAT no funciona con una lista general de programas a los que concede un sello de “software homologado”. La normativa exige que el productor del sistema emita una declaración responsable para acreditar que el producto y su versión cumplen las especificaciones correspondientes.
Por eso, antes de confiar únicamente en un mensaje comercial del proveedor, interesa saber qué software y qué versión estás utilizando y cuál es su declaración responsable.
Cobrar con SumUp no significa necesariamente facturar con SumUp
Esta es probablemente la distinción más importante de toda la guía.
El Real Decreto 1007/2023 regula los sistemas informáticos de facturación, es decir, aquellos utilizados para expedir facturas. La AEAT incluye dentro de ese concepto tanto las facturas completas como las facturas simplificadas.
Un datáfono, por sí mismo, sirve para procesar un pago. El problema cambia cuando el mismo ecosistema también registra la venta y genera el documento que tiene la consideración fiscal de factura.
| Tu situación | Qué deberías revisar |
|---|---|
| Cobras con SumUp y haces las facturas con otro programa | Principalmente el software con el que emites las facturas |
| Utilizas SumUp para registrar ventas y emitir facturas simplificadas | La configuración fiscal de SumUp pasa a ser relevante |
| Utilizas SumUp Facturas | Debes comprobar la configuración y versión del programa |
| Cobras con SumUp pero tu gestor emite las facturas desde su software | Debes coordinar cómo se expiden realmente las facturas |
| Solo consultas el historial de pagos de SumUp | No debes tratar ese informe como si fuese automáticamente una factura fiscal |
Ejemplo práctico: imagina a una fisioterapeuta que cobra 50 € con un SumUp Solo, pero después crea la factura en otro programa. El pago ha pasado por SumUp, pero el sistema informático que está generando la factura es el otro software. Tener el datáfono preparado no convierte automáticamente al segundo programa en compatible.
En cambio, una tienda que utiliza un sistema de SumUp para comercios para registrar productos, cerrar ventas y emitir facturas simplificadas tiene que prestar mucha más atención a la configuración fiscal de ese ecosistema.
¿Quién tiene que adaptar su sistema a VeriFactu?
No todo negocio que acepta una tarjeta con SumUp entra automáticamente en el RRSIF.
La Agencia Tributaria resume buena parte del ámbito de aplicación mediante lo que denomina la regla de los cuatro “NO”. A grandes rasgos, afecta a empresarios y profesionales establecidos en España que expiden facturas utilizando un sistema informático cuando:
- no facturan exclusivamente de forma manual;
- no están acogidos al Suministro Inmediato de Información (SII);
- no están sujetos por esa actividad a la normativa foral del País Vasco o Navarra;
- no cuentan con una resolución específica que les excluya del RRSIF.
Hay excepciones y situaciones particulares, por lo que este filtro sirve para orientarse, no para sustituir el análisis fiscal del negocio.
La clave vuelve a ser la misma: la norma gira alrededor de la expedición de facturas mediante un sistema informático, no alrededor del hecho de cobrar con tarjeta.
Si además tienes dudas sobre cómo se relacionan los pagos de la plataforma con tus obligaciones fiscales generales, nuestra guía sobre SumUp y Hacienda desarrolla esa parte por separado.
¿Cuándo será obligatorio adaptarse?
Aquí hay que tener especial cuidado porque conviven una norma publicada y un cambio anunciado.
El texto consolidado del Real Decreto 1007/2023 establece estas fechas:
| Tipo de obligado | Fecha que recoge el texto legal |
|---|---|
| Contribuyentes del Impuesto sobre Sociedades | Sistemas adaptados antes del 1 de enero de 2027 |
| Resto de obligados incluidos en el artículo 3.1 | Sistemas operativos antes del 1 de julio de 2027 |
Sin embargo, el Ministerio de Hacienda ha comunicado una previsión de aplazamiento de las obligaciones pendientes hasta octubre de 2028, con el objetivo de aproximar el calendario del RRSIF al de la factura electrónica.
La palabra importante es previsión. Mientras esa modificación no sustituya jurídicamente los plazos del Real Decreto, no es prudente actuar como si octubre de 2028 fuese ya la fecha legal definitiva. El BOE sigue siendo la referencia que debe mandar al tomar una decisión de cumplimiento.
Consejo práctico: no esperes a la última semana para averiguar cómo factura tu negocio. Aunque finalmente dispongas de más margen, identificar ahora qué software genera tus facturas evita tener que cambiar procesos con prisas.
VeriFactu no significa necesariamente que todos tengan que enviar cada factura a Hacienda
Otra confusión habitual es pensar que RRSIF y VERI*FACTU significan exactamente lo mismo.
La normativa permite dos modalidades:
VERI*FACTU envía los registros de facturación a la Agencia Tributaria de forma inmediata y continuada. Esa remisión permite reducir parte de las exigencias técnicas de conservación y protección que recaen sobre el propio sistema.
NO VERI*FACTU no realiza ese envío inmediato, pero el software debe cumplir requisitos adicionales, como firma de registros, conservación, registro de eventos y otras medidas que garanticen la integridad de la información.
Por tanto, decir que “todos los autónomos tendrán que enviar automáticamente cada factura a Hacienda” simplifica demasiado la norma.
En el caso de SumUp, la compañía está orientando su solución española hacia la conexión con VeriFactu y ofrece mecanismos de fiscalización desde su ecosistema. La cuestión para el usuario no es elegir a ciegas una modalidad, sino comprobar qué funcionamiento ofrece la solución concreta de SumUp que está utilizando.
Cómo adaptar SumUp a VeriFactu
Si ya utilizas SumUp, no empezaría comprando un nuevo terminal. Primero revisaría la configuración de tu negocio.
1. Identifica con qué herramienta emites las facturas
Hazte una pregunta muy concreta:
¿Dónde se genera el documento que entrego al cliente como factura o factura simplificada?
Puede ser:
- SumUp Facturas;
- SumUp TPV;
- otro programa de facturación;
- un ERP;
- el software de tu asesor;
- o, en determinados casos, un sistema manual.
Hasta que no respondas esto, no sabes qué herramienta tienes que adaptar.
2. Comprueba tus datos fiscales
Revisa que el NIF, razón social o nombre, domicilio y demás información fiscal asociada a tu negocio sean correctos.
Un sistema técnicamente compatible no sirve de mucho si está generando documentos con datos fiscales equivocados.
3. Revisa la opción de VeriFactu o TicketBAI en tu perfil
SumUp incorpora en su documentación de ayuda una opción específica para conectar el perfil con VeriFactu o TicketBAI, dependiendo del régimen aplicable.
La ruta concreta puede cambiar según el producto y las actualizaciones de la plataforma, así que es preferible seguir las instrucciones que muestre tu propio perfil antes que un tutorial antiguo.
4. Comprueba una operación real o de prueba
Después de configurar el sistema, revisa al menos:
- que los datos fiscales son correctos;
- que la numeración de las facturas mantiene coherencia;
- que aparece el QR correspondiente cuando procede;
- que una devolución o rectificación se registra correctamente;
- que puedes recuperar los informes y registros fiscales necesarios.
SumUp permite descargar exportaciones fiscales desde el TPV y, cuando VeriFactu o TicketBAI están activados, contempla también una exportación de facturas en XML.
5. Avisa a tu gestor de cómo estás facturando
Este punto suele olvidarse.
Si tu asesor cree que facturas desde un programa y tú has empezado a hacerlo desde otro, puedes acabar duplicando procesos o entregándole información incompleta.
Indícale claramente:
- qué herramienta crea las facturas;
- si has activado VeriFactu;
- qué exportaciones puedes generar;
- cómo estás gestionando anulaciones y facturas rectificativas.
¿Tengo que cambiar mi datáfono SumUp?
No necesariamente.
La adaptación a VeriFactu tiene mucho más que ver con el sistema de facturación que con el aspecto físico del lector de tarjetas.
SumUp incluye referencias a su sistema de fiscalización dentro del soporte de varios dispositivos de su gama. Por ejemplo, puedes consultar las características de SumUp Solo Lite, SumUp Terminal o SumUp TPV Lite si no tienes claro qué funciones incorpora cada equipo.
También existe soporte de fiscalización dentro del ecosistema de otros dispositivos como Air.
Eso no significa que debas asumir que cualquier terminal antiguo, cualquier versión de la app o cualquier configuración histórica funcionará de la misma manera. Si tienes un equipo antiguo, conviene comprobar su software y las funciones disponibles en tu perfil antes de decidir que necesitas reemplazarlo.
Error común: comprar un nuevo datáfono pensando que VeriFactu es una característica física del terminal. Muchas veces el punto decisivo no es el lector que acepta la tarjeta, sino el software que registra y factura la operación.
¿Cuánto cuesta adaptar SumUp a VeriFactu?
SumUp presenta la fiscalización asociada a varios de sus productos como una funcionalidad incluida, pero eso no significa que todo el ecosistema de SumUp sea gratuito.
Puedes seguir teniendo costes relacionados con:
- la compra del datáfono o TPV;
- las comisiones por las operaciones;
- determinados planes;
- funciones adicionales de facturación o gestión.
Por eso, “VeriFactu incluido” y “usar SumUp gratis” no significan lo mismo.
Si estás calculando si te compensa centralizar cobros y facturación en la plataforma, revisa nuestros precios y comisiones de SumUp y compara el coste total de tu operativa, no solo el coste de activar la función fiscal.
SumUp Facturas y el TPV de SumUp cumplen funciones diferentes
SumUp ha ido ampliando su ecosistema y eso puede provocar cierta confusión.
SumUp Facturas está enfocado específicamente en la creación y gestión de facturas completas. Puedes crear facturas, enviarlas al cliente y mantener un seguimiento de esos documentos.
Los productos TPV de SumUp, en cambio, están centrados en la operativa del punto de venta: registrar productos, pedidos y cobros, además de generar la documentación correspondiente a esas ventas según la solución utilizada.
Un negocio puede utilizar ambas partes o solo una.
Ejemplo práctico: una pequeña consultora puede cobrar algunas facturas por SumUp pero utilizar principalmente SumUp Facturas para emitirlas. Una cafetería, en cambio, puede concentrar buena parte de su operativa en el TPV y emitir muchas facturas simplificadas asociadas a ventas de mostrador.
No necesitan exactamente la misma configuración, aunque ambas utilicen la misma marca.
¿Qué pasa con los tickets y las facturas simplificadas?
Aquí hay otra trampa frecuente: llamar “ticket” a cualquier justificante que sale de la impresora.
Fiscalmente, lo importante no es cómo lo llamamos de forma coloquial, sino si el documento tiene la consideración de factura simplificada.
La AEAT deja claro que el RRSIF puede afectar tanto a las facturas completas como a las simplificadas cuando se generan mediante un sistema informático de facturación. También señala expresamente que las facturas simplificadas quedan sometidas al reglamento cuando corresponda.
Esto es especialmente importante para bares, restaurantes, tiendas y otros negocios con muchas operaciones pequeñas.
No conviene pensar:
“Yo no hago facturas, solo saco tickets.”
Puede que esos documentos sean precisamente las facturas simplificadas de tu negocio.
¿Qué ocurre si utilizo SumUp y además otro software de facturación?
Se puede utilizar SumUp para procesar pagos mientras otro programa lleva la facturación, pero debes evitar una configuración en la que no esté claro qué sistema está emitiendo cada factura.
Imagina este escenario:
- registras una venta de 100 € en un programa de gestión;
- cobras esos 100 € mediante SumUp;
- el programa de gestión emite la factura;
- SumUp conserva el registro del pago.
En ese caso, no deberías generar una segunda factura por la misma operación simplemente porque SumUp también registra el cobro.
El objetivo es que cobro, factura y contabilidad se correspondan, no duplicar documentos entre herramientas.
Si estás planteándote usar SumUp como solución principal, nuestra guía sobre cómo funciona SumUp en España ayuda a valorar el ecosistema completo antes de centralizar más procesos en la plataforma.
¿Qué cambia en País Vasco, Navarra y para empresas en el SII?
No todos los negocios españoles siguen exactamente el mismo esquema.
Los contribuyentes sujetos a la normativa foral de los territorios históricos del País Vasco quedan fuera del ámbito general del RRSIF estatal en los términos establecidos por la normativa. Allí entra en juego TicketBAI, que tiene su propio marco.
Navarra también cuenta con normativa foral, por lo que tampoco conviene aplicar automáticamente las reglas generales de territorio común.
Además, los contribuyentes acogidos al Suministro Inmediato de Información (SII) están excluidos del RRSIF respecto de sus propias facturas. La AEAT señala expresamente que SII y RRSIF tienen ámbitos diferentes y excluyentes en este punto.
Si estás en alguno de estos supuestos, no actives configuraciones fiscales simplemente porque aparezcan disponibles en el software. Primero confirma qué régimen te corresponde.
VeriFactu y la factura electrónica no son lo mismo
Aunque están relacionados con la digitalización de la facturación, VeriFactu y la factura electrónica obligatoria entre empresas responden a normas y objetivos diferentes.
VeriFactu forma parte del marco que regula cómo deben funcionar determinados sistemas informáticos de facturación: integridad, trazabilidad, registros, QR y, en su modalidad verificable, remisión a la AEAT.
La factura electrónica B2B regula principalmente la forma en que empresarios y profesionales deberán emitir, enviar y recibir facturas electrónicas estructuradas entre ellos.
Puedes tener que cumplir ambos marcos, pero cumplir VeriFactu no significa automáticamente haber resuelto todas las futuras obligaciones de factura electrónica, ni al revés.
Precisamente por eso Hacienda ha planteado acercar sus calendarios de implantación.
Qué comprobar antes de dar por preparado tu SumUp
Antes de cerrar el tema, revisaría esta lista:
- Qué software emite realmente tus facturas.
- Si tu negocio está dentro del ámbito del RRSIF.
- Si utilizas territorio común, SII o normativa foral.
- Qué versión de SumUp o de tu software estás utilizando.
- Si puedes identificar la declaración responsable del sistema.
- Si la configuración de VeriFactu o TicketBAI está correctamente realizada.
- Si tus datos fiscales son correctos.
- Si las facturas o facturas simplificadas incluyen los elementos que correspondan.
- Cómo se registran las rectificaciones y anulaciones.
- Qué documentación o exportaciones necesita tu asesor.
Consejo Finantres: guarda una factura de prueba y revisa el proceso completo como si fueras el cliente y después como si fueras tu gestor. El objetivo no es simplemente que aparezca un QR, sino comprobar que la venta, el cobro y la factura están bien conectados.
¿Qué hago si VeriFactu no funciona correctamente en SumUp?
Si después de configurarlo ves facturas que no se generan como esperabas, datos fiscales incorrectos, problemas de sincronización o errores en las exportaciones, evita intentar “arreglar” la operación borrando registros sin saber qué efecto tendrá.
Primero comprueba:
- conexión y actualizaciones;
- información fiscal de tu perfil;
- estado de la función de fiscalización;
- documentación disponible sobre la operación afectada.
Si no puedes resolverlo, utiliza los canales de atención al cliente de SumUp y conserva los datos de la incidencia. Para cuestiones sobre cómo debe declararse o rectificarse fiscalmente una operación, el soporte técnico de la plataforma no sustituye a tu asesor.
Conclusión
SumUp puede encajar bien con VeriFactu y ya ofrece herramientas orientadas a adaptar la facturación al nuevo marco, pero el error sería pensar que comprar un datáfono SumUp resuelve automáticamente cualquier obligación.
Lo primero es identificar qué sistema está generando tus facturas. Si facturas con SumUp, revisa su configuración fiscal, los datos del negocio y las funciones de VeriFactu o TicketBAI. Si SumUp solo procesa el pago y las facturas salen de otro programa, ese segundo software también necesita tu atención.
Tampoco cambiaría un terminal que funciona correctamente sin comprobar antes si realmente hace falta. Revisa el modelo, las actualizaciones y la solución de facturación asociada. En muchos negocios la adaptación será principalmente de software y configuración, no de hardware.
Y si todavía estás decidiendo si quieres concentrar cobros, TPV y facturación en la misma plataforma, compara primero funciones y costes. La compatibilidad con VeriFactu es importante, pero no debería ser el único criterio para elegir la herramienta con la que vas a gestionar tu negocio.



















