Resumen rápido
- No existe un plazo estándar para toda la financiación de comercio exterior. Depende de la operación, la entidad y el riesgo asumido.
- En importación y exportación a corto plazo, seis meses o 180 días son referencias habituales en determinados productos bancarios, pero no una regla general.
- La prefinanciación de exportaciones cubre las necesidades anteriores al envío; la postfinanciación cubre el periodo hasta que cobra el exportador.
- En operaciones de bienes de equipo, grandes contratos o proyectos internacionales pueden utilizarse estructuras a medio y largo plazo.
- El plazo correcto debería cubrir tu ciclo de caja real y dejar un margen razonable para retrasos, sin alargar la deuda sin necesidad.
- Para empresas con operativa internacional recurrente, Bankinter Empresas es una de las opciones que recomendamos comparar, especialmente por sus soluciones específicas de financiación de importación y exportación.
¿Qué plazos son habituales en la financiación de comercio exterior?
La primera distinción importante es saber qué estás financiando. No necesita el mismo plazo una empresa que importa mercancía para venderla durante los siguientes meses que otra que exporta maquinaria y concede varios años de financiación a su comprador.
| Tipo de operación | Plazo que suele tener sentido | Qué intenta cubrir |
|---|---|---|
| Financiación de una importación | Corto plazo; algunos productos llegan hasta 180 días | Desde el pago al proveedor hasta la venta y cobro de la mercancía |
| Exportación con pago aplazado | Normalmente ligado al vencimiento de la factura | Desde la expedición o facturación hasta el cobro del cliente extranjero |
| Prefinanciación de exportaciones | Según el periodo de producción | Compras, fabricación y preparación anteriores a la exportación |
| Postfinanciación de exportaciones | Según el plazo concedido al comprador | El periodo entre la exportación y el cobro |
| Bienes de equipo y grandes proyectos | Medio o largo plazo | Contratos cuya recuperación económica necesita varios años |
Como referencia de mercado, Bankinter publica financiación de importaciones y exportaciones de hasta seis meses dentro de sus soluciones de negocio internacional. Puedes consultar las condiciones generales en su área oficial de financiación internacional. BBVA, por su parte, establece un máximo de 180 días en su producto de financiación de importaciones. Financiación internacional de BBVA
Son referencias útiles, pero no significan que todas las operaciones deban financiarse durante seis meses. Si necesitas cubrir 75 días, contratar 180 puede no aportar nada. Y si tu ciclo dura cinco meses, una financiación a 90 días puede dejarte con un problema de liquidez antes de recuperar el dinero.
Si tu necesidad es fundamentalmente de circulante, puedes comparar también las opciones de financiación a corto plazo para empresas.
Cómo calcular el plazo que realmente necesita tu empresa
La forma más práctica de hacerlo es seguir el movimiento del dinero.
En una importación, calcula cuántos días pasan desde que debes pagar al proveedor hasta que cobras por la venta de esa mercancía. Ahí está el desfase que necesitas financiar.
Imagina un caso hipotético:
- Pagas 50.000 € al proveedor extranjero.
- La mercancía tarda 35 días en llegar y estar disponible.
- Necesitas otros 45 días para venderla.
- Tus clientes pagan 60 días después.
El dinero puede tardar aproximadamente 140 días en volver a tu caja. Una financiación a 90 días vencería demasiado pronto. En cambio, un vencimiento cercano a 150 o 180 días podría adaptarse mejor, siempre que la entidad lo apruebe y el coste tenga sentido.
Esta cuenta debe integrarse dentro de una buena gestión de tesorería empresarial. El plazo de la financiación debería seguir al negocio, y no obligar al negocio a correr para devolver la financiación.
En una exportación, el razonamiento es parecido. Si emites una factura de 40.000 € con pago a 120 días y necesitas el dinero antes, la postfinanciación puede cubrir ese desfase. Si además necesitas liquidez antes de fabricar el pedido, ya entra en juego la prefinanciación.
¿Qué cambia entre financiar una importación y una exportación?
En una importación, el problema suele aparecer porque tienes que pagar al proveedor antes de haber vendido o cobrado la mercancía. Cuanto más largo sea el transporte, el almacenamiento, la rotación del producto y el plazo que das a tus propios clientes, mayor puede ser el desfase financiero.
En una exportación, ocurre lo contrario: ya has vendido, pero tu comprador extranjero puede pagar dentro de 60, 90, 120 días o en otro vencimiento pactado. La financiación permite anticipar ese cobro para que la empresa no tenga que esperar.
Por eso conviene revisar también el instrumento de pago. Una transferencia, una remesa o un crédito documentario no aportan el mismo nivel de seguridad. Puedes profundizar en los métodos de cobro internacional para empresas y comparar los mejores bancos para créditos documentarios.
Consejo práctico: antes de cerrar el plazo financiero, revisa también cuándo puedes presentar la documentación, cuándo se considera cumplida la entrega y cuál es el vencimiento comercial real. Nuestra guía sobre documentación necesaria para importar y exportar te ayuda a identificar esos puntos.
¿Puede la financiación de comercio exterior durar varios años?
Sí, pero aquí ya hablamos de operaciones distintas a la financiación ordinaria de una factura o de una compra de mercancía.
En exportaciones de bienes de equipo, infraestructuras o contratos de gran tamaño pueden utilizarse créditos estructurados a medio y largo plazo. El FIEM, gestionado por la Secretaría de Estado de Comercio, contempla financiación para operaciones de exportación e internacionalización con plazos de amortización de hasta 15 años con carácter general, y superiores en determinados sectores. Información oficial del FIEM
No conviene mezclar ambos escenarios. Financiar durante cuatro meses una factura de exportación y financiar durante diez años la compra de un bien de equipo son problemas financieros diferentes, aunque ambos formen parte del comercio exterior.
Si tu empresa trabaja habitualmente fuera de España, tiene más sentido comparar soluciones dentro de los mejores bancos para empresas con negocio internacional que limitarse a buscar la financiación empresarial más barata.
Bankinter Empresas: una opción recomendada para comercio exterior
Para una empresa que importe o exporte con frecuencia, Bankinter Empresas es una opción que recomendamos incluir en la comparativa.
La entidad dispone de soluciones específicas para importadores y exportadores. En sus productos de corto plazo publica financiación de hasta seis meses, permite operar en euros o divisas y, en exportación, contempla tanto prefinanciación como postfinanciación. Las condiciones concretas se negocian individualmente y la operación está sujeta a aprobación.
Puedes consultar nuestro análisis de Bankinter para empresas internacionales y la guía sobre financiación de Bankinter Empresas para valorar si encaja con tu operativa.
Si quieres estudiar directamente sus soluciones para empresas, puedes revisar Bankinter Empresas como opción recomendada. La ventaja no está simplemente en conseguir el plazo más largo: lo importante es que el vencimiento, la divisa y la estructura de financiación encajen con tus cobros y pagos internacionales.
Errores que debes evitar al elegir el plazo
Pedir un plazo demasiado corto para reducir el coste. Pagar menos intereses sirve de poco si tienes que devolver el dinero antes de haber cobrado la operación.
Confiar en que siempre podrás prorrogarlo. Una ampliación del vencimiento puede requerir nueva aprobación y no deberías basar tu planificación de tesorería en que el banco vaya a concederla.
Ignorar la divisa. Si la deuda y el cobro futuro están denominados en monedas distintas, una variación del tipo de cambio puede alterar el coste efectivo de la operación.
Mirar solamente el tipo de interés. Revisa el coste total, las condiciones de disposición, posibles comisiones, amortización anticipada y qué ocurre si el cliente paga tarde.
En exportaciones con riesgo de impago, también puede tener sentido estudiar los seguros de crédito a la exportación antes de decidir cómo financiar la operación.
Conclusión
El plazo adecuado de financiación de comercio exterior es el que cubre el desfase real entre tus pagos y tus cobros sin mantener deuda más tiempo del necesario.
Para operaciones ordinarias de importación o exportación, seis meses o 180 días son límites que aparecen con frecuencia en productos bancarios de corto plazo, pero no constituyen una regla universal. En operaciones de mayor tamaño y bienes de equipo, los plazos pueden extenderse durante años.
Antes de firmar, calcula tu ciclo de caja, deja un margen razonable para posibles retrasos y compara plazo, coste, divisa y condiciones de amortización. Si tu actividad internacional es recurrente, Bankinter Empresas merece estar entre las opciones que compares, pero la decisión final debería depender de las condiciones concretas que ofrezca para tu empresa.

















