Mejores tarjetas para empresas: 5 opciones para controlar gastos y pagar mejor

Elegir una tarjeta para empresa parece sencillo hasta que empiezas a comparar. Algunas funcionan como tarjetas de crédito tradicionales, otras están pensadas para controlar el gasto de los empleados, otras destacan en pagos internacionales y algunas permiten crear cientos de tarjetas virtuales para publicidad, software o proveedores. El problema no es encontrar opciones: es saber cuál encaja de verdad con la operativa de tu empresa.

Cinco alternativas de mejor a peor opción global, teniendo en cuenta que una pyme que busca crédito y relación bancaria no necesita lo mismo que una empresa con 80 empleados o un negocio digital que paga servicios en varias divisas. Por eso comparamos Bankinter Empresas, Qonto, Revolut Business, Payhawk y Wallester por costes, tipo de tarjeta, control de gastos, escalabilidad y facilidad de gestión. La recomendación debe depender del perfil y no de una supuesta solución perfecta para todo el mundo.

Tarjetas empresariales para el futuro
Mejores tarjetas para empresas

Mejores tarjetas para empresas

  1. Mejor tarjeta para empresas en conjunto: Bankinter Empresas. Destaca si quieres combinar tarjetas de crédito empresariales, gestión bancaria, tarjetas virtuales y conexión con el ERP.
  2. Mejor para pymes digitales y equipos: Qonto. Muy buena combinación de tarjetas, límites, control de empleados y gestión administrativa desde una misma plataforma.
  3. Mejor para pagos internacionales: Revolut Business. Tiene especial sentido cuando la empresa trabaja con varias divisas, empleados que viajan o proveedores extranjeros.
  4. Mejor para departamentos financieros avanzados: Payhawk. Más enfocada a empresas que necesitan políticas de gasto, aprobaciones, conciliación e integración con ERP.
  5. Mejor para emitir muchas tarjetas virtuales: Wallester. Sobresale por volumen de tarjetas, control individual y un plan de entrada especialmente competitivo.

Nuestro criterio: Bankinter ocupa la primera posición porque ofrece un equilibrio muy sólido para una empresa española que busca crédito, control y operativa bancaria. Qonto y Revolut Business ganan peso cuando el negocio es más digital, mientras que Payhawk y Wallester destacan en casos de uso más específicos.

Comparativa de las top tarjetas para empresas

La diferencia importante no está solo en cuánto cuesta cada tarjeta. También hay que mirar si es de crédito o débito, cuántas puedes emitir, qué control tienes sobre cada empleado, cómo se integra con contabilidad y cuánto te cuesta utilizarla fuera del euro.

ProveedorMejor paraTipo de tarjetaTarjetas virtualesControl de gastosOperativa internacionalCoste destacadoPrincipal limitación
Bankinter EmpresasPymes que quieren crédito + bancaCrédito VisaSí, de un solo uso y recurrentesLímites, ERP y seguimientoCorrecta, con posibles costes fuera de zona euroVisa Business Clásica: 35 €/añoMenos orientada a gestión de equipos masivos
QontoPymes digitales y equiposDébito y opciones de crédito MastercardLímites, roles, recibos y gestión de gastosBuena, según tarjeta y planPlan Basic desde 9 €/mes sin IVA con facturación anualLas funciones avanzadas elevan el coste
Revolut BusinessNegocios internacionalesDébito física y virtualHasta 200 por miembro del equipoLímites, categorías, recibos y aprobacionesMuy fuerte, pagos en más de 130 divisasBasic desde 10 €/mesAlgunas funciones de control requieren planes superiores
PayhawkEmpresas medianas y grandesCrédito y débito VisaMuy avanzado: políticas, aprobaciones y ERPMuy fuertePrecio adaptado a configuración y módulosPuede resultar excesivo para una microempresa
WallesterAlto volumen de tarjetas virtualesTarjetas Visa físicas y virtuales300 incluidas en FreeLímites, permisos, recibos y APIMultidivisaPlan Free: 0 €/mesCambio de divisa: tipo Visa + 2 %

En Bankinter, la Visa Business Clásica tiene una comisión de emisión y mantenimiento de 35 € anuales y límite de crédito de hasta 6.000 €, mientras que la Business Oro cuesta 65 € anuales y llega hasta 9.000 €. Ambas se emiten con pago a fin de mes y pueden conectarse con sistemas de gestión de gastos o ERP.

Qonto parte de 9 €/mes sin IVA con facturación anual en su plan Basic, que incluye una tarjeta física y dos virtuales. Sus tarjetas admiten límites personalizables y la oferta llega hasta tarjetas con límites de pago de 200.000 €, aunque las características dependen del modelo y del plan contratado.

Revolut Business ofrece tarjetas físicas y virtuales de débito, hasta 200 tarjetas virtuales por miembro del equipo y pagos en más de 130 divisas. Sus planes para empresas parten de 10 €/mes, mientras que los sistemas personalizados de gasto y aprobaciones se incluyen a partir de Grow.

Payhawk permite emitir tarjetas Visa físicas o virtuales tanto de crédito como de débito, aplicar controles muy detallados y conectar los datos con el ERP. Wallester, por su parte, incluye 300 tarjetas virtuales en su plan gratuito y una API abierta, aunque aplica el tipo de cambio de Visa más un 2 % cuando hay conversión de divisa.

1. Bankinter Empresas: la mejor tarjeta para empresas en conjunto

Bankinter encabeza nuestro ranking porque plantea una solución más bancaria que fintech: tarjetas de crédito corporativas con pago a fin de mes, límites definidos, tarjetas virtuales e integración de movimientos con herramientas de gestión empresarial.

Si quieres conocer el banco con más detalle, puedes consultar nuestras opiniones de Bankinter y el análisis específico de Bankinter Empresas.

La Visa Business Clásica permite disponer de hasta 6.000 € de crédito y cuesta 35 € anuales. La Business Oro eleva ese límite hasta 9.000 € y tiene una comisión anual de 65 €. El gasto se carga conjuntamente a principios del mes siguiente, aunque Bankinter permite cambiar la modalidad de pago.

Uno de sus puntos más interesantes es que las tarjetas pueden sincronizar los movimientos con plataformas de gestión de gastos y ERP, evitando parte del trabajo manual de descargar operaciones y trasladarlas a contabilidad. Bankinter también permite generar gratuitamente tantas tarjetas virtuales asociadas como necesite la empresa, tanto para un único pago como para gastos recurrentes.

Lo mejor de Bankinter Empresas

  • Crédito empresarial real, frente a muchas alternativas fintech que funcionan principalmente con débito.
  • Pago agrupado a fin de mes, útil para ordenar la tesorería.
  • Tarjetas virtuales de un solo uso para compras online.
  • Tarjetas virtuales recurrentes para suscripciones o proveedores.
  • Integración de movimientos con sistemas de gestión empresarial.
  • Respaldo de una relación bancaria tradicional para empresas.

Lo que vigilaríamos

No la elegiríamos pensando principalmente en operaciones internacionales. Bankinter indica que las compras y retiradas fuera de la zona euro pueden incorporar una comisión por el uso de redes internacionales. Además, retirar efectivo a crédito tiene un coste del 4 % con un mínimo de 3 €.

También conviene distinguir entre pago a fin de mes y pago aplazado revolving. El primero permite diferir el cargo hasta el siguiente mes; el segundo puede implicar intereses y merece revisar detenidamente el TIN, la TAE y el coste total antes de activarlo.

¿Para quién la recomendamos? Para una pyme que trabaja principalmente en España, quiere disponer de crédito corporativo y valora tener tarjetas, banco y control financiero dentro de un entorno más tradicional.

Ejemplo práctico: una consultora con ocho empleados puede mantener tarjetas corporativas para dirección y responsables de equipo, crear tarjetas virtuales específicas para software y centralizar los cargos antes de pasarlos a su sistema de gestión. Ahí Bankinter resulta más completo que limitarse a entregar una tarjeta bancaria a cada empleado.

2. Qonto: la mejor para pymes digitales y gestión de equipos

Qonto ocupa la segunda posición porque no trata la tarjeta como un producto aislado. La combina con cuenta empresarial, facturación, tarjetas físicas y virtuales, gestión de recibos, roles, límites y herramientas de control.

Puedes ampliar nuestro análisis en Qonto opiniones, consultar específicamente las tarjetas de Qonto o ver cómo funciona su gestión de gastos empresariales.

Su plan Basic parte de 9 €/mes sin IVA con facturación anual e incluye una tarjeta física y dos virtuales. A medida que subes de plan aumentan las tarjetas, usuarios y funciones de administración. Qonto dispone además de tarjetas Mastercard físicas y virtuales, con límites que varían según el producto y pueden llegar a cifras bastante elevadas para empresas con mayor volumen de gasto.

Lo mejor de Qonto

  • Experiencia muy digital y sencilla.
  • Tarjetas físicas y virtuales.
  • Límites de gasto configurables.
  • Gestión de recibos y gastos del equipo.
  • Buen encaje entre tarjeta, facturación y operativa diaria.
  • Escala desde pequeños negocios hasta equipos más grandes.
  • Dispone también de opciones de crédito sujetas a las condiciones y elegibilidad correspondientes.

Qonto aparece tan arriba porque resuelve bien un problema habitual: evitar que cada empleado pague con su dinero, envíe después un recibo y espere un reembolso. Dar una tarjeta con un presupuesto concreto suele ser mucho más ordenado.

Sus limitaciones

El coste deja de ser únicamente el de una tarjeta. Estás contratando una plataforma empresarial y, si necesitas más usuarios, tarjetas o funciones avanzadas, tendrás que revisar qué plan necesitas realmente.

Tampoco conviene confundir Qonto con un banco tradicional. Qonto opera como entidad de pago y las características de sus servicios, custodia de fondos y productos de financiación deben valorarse según el producto concreto contratado.

¿Para quién la recomendamos? Para autónomos con estructura empresarial, startups y pymes que quieran administrar pagos, tarjetas y documentación desde un entorno digital y reducir tareas manuales.

3. Revolut Business: la mejor para pagos internacionales y divisas

Revolut Business entra en tercera posición y sería nuestra primera alternativa para determinadas empresas internacionales. Su punto fuerte es combinar tarjetas corporativas, gestión de gastos y una infraestructura especialmente cómoda para trabajar con diferentes monedas.

Puedes profundizar en nuestra review de Revolut Business, revisar las tarjetas de Revolut Business o comparar directamente Revolut Business frente a Qonto.

La plataforma permite emitir tarjetas de débito físicas y virtuales. Cada miembro del equipo puede disponer de hasta tres tarjetas físicas y hasta 200 virtuales; la primera tarjeta física de cada empleado no tiene comisión de tarjeta, aunque pueden existir gastos de envío o costes por tarjetas adicionales.

También permite definir categorías, cuentas, divisas y periodos de gasto, asociar recibos a las operaciones y sincronizar la información con software contable. Los procesos personalizados de gasto y aprobación están disponibles en Grow, Scale y Enterprise.

Lo mejor de Revolut Business

  • Muy buena operativa para empresas internacionales.
  • Pagos con tarjeta en más de 130 divisas.
  • Hasta 200 tarjetas virtuales por miembro del equipo.
  • Controles específicos por empleado o equipo.
  • Recogida y asociación de recibos.
  • Integraciones contables.
  • Escala bien conforme crece el negocio.

El plan Basic parte de 10 €/mes, Grow de 35 €/mes y Scale de 125 €/mes. Esto importa porque algunas de las herramientas que hacen especialmente interesante Revolut Business están reservadas para planes superiores.

Sus limitaciones

No asumiríamos que “Revolut = cambiar divisa gratis”. Los límites y comisiones dependen del plan y de la operación, así que una empresa que mueva cantidades importantes en otras monedas debería calcular el coste real según su volumen mensual.

Además, si tu empresa cobra, paga y compra casi todo en euros, parte de la ventaja competitiva de Revolut Business pierde importancia frente a Bankinter o Qonto.

¿Para quién la recomendamos? Para empresas que pagan SaaS internacional, publicidad, viajes, proveedores extranjeros o equipos distribuidos entre distintos países.

4. Payhawk: la mejor para departamentos financieros avanzados

Payhawk juega en una categoría algo diferente. Es menos una “tarjeta para la empresa” y más una plataforma de gestión del gasto construida alrededor de tarjetas corporativas, políticas, aprobaciones, recibos y conciliación.

Por eso está cuarta en el ranking general, pero podría quedar primera para una compañía con varias entidades, un equipo financiero profesional o necesidades complejas. También encaja especialmente bien con lo que analizamos en nuestra guía de mejores tarjetas para gastos empresariales.

Payhawk permite emitir tarjetas Visa de crédito y débito, tanto físicas como virtuales, y establecer reglas por comercio, país, horario, empleado, proyecto o tipo de gasto. Incluso permite bloquear automáticamente determinadas tarjetas cuando falta la documentación exigida por la política de gastos de la empresa.

El otro gran argumento es la integración. Puede transferir información automáticamente entre Payhawk y el ERP o software contable, además de centralizar los gastos de diferentes entidades empresariales.

Lo mejor de Payhawk

  • Tarjetas Visa de crédito y débito.
  • Tarjetas físicas y virtuales.
  • Controles de gasto muy detallados.
  • Flujos de aprobación personalizados.
  • Automatización de recibos y conciliación.
  • Integración profunda con ERP y contabilidad.
  • Muy adecuada para varias entidades, departamentos o países.

Sus limitaciones

Su mayor problema para una pequeña empresa es precisamente su mayor virtud: puede ofrecer mucho más de lo que necesitas.

Si eres un autónomo o tienes tres empleados y solo quieres separar gastos, asignar una tarjeta y controlar suscripciones, Qonto, Revolut Business o incluso Bankinter pueden resultar más fáciles de justificar.

Además, Payhawk configura su precio en función de la solución y los módulos contratados, por lo que no podemos reducir la comparación a una cuota pública sencilla como hacemos con Qonto, Revolut Business o Wallester. Su propio modelo está diseñado para añadir entidades, integraciones y módulos conforme crece la empresa.

¿Para quién la recomendamos? Para empresas medianas o grandes donde el verdadero problema ya no es “tener tarjetas”, sino controlar quién gasta, cuánto, en qué, con qué autorización y cómo llega después ese gasto a contabilidad.

5. Wallester: la mejor si necesitas muchas tarjetas virtuales

Wallester cierra el top 5, pero tiene una ventaja difícil de ignorar en un caso de uso concreto: emitir muchas tarjetas virtuales sin que el coste inicial se dispare.

Puedes conocer la plataforma con más detalle en nuestras opiniones de Wallester.

Su plan Free cuesta 0 €/mes e incluye 300 tarjetas virtuales, emisión ilimitada de tarjetas físicas, usuarios ilimitados y API abierta. Los planes superiores amplían el volumen hasta 3.000 y 18.000 tarjetas virtuales respectivamente.

Esto puede tener mucho sentido para empresas de marketing, ecommerce, afiliación o software que quieran separar campañas, suscripciones y proveedores mediante números de tarjeta diferentes.

Lo mejor de Wallester

  • 300 tarjetas virtuales incluidas en el plan Free.
  • Emisión ilimitada de tarjetas físicas.
  • Número ilimitado de usuarios.
  • Límites individuales.
  • Gestión y categorización de gastos.
  • Recordatorios para adjuntar recibos.
  • API abierta.
  • Posibilidad de trabajar con cuentas en varias divisas.

Sus limitaciones

El precio de entrada es excelente, pero eso no significa que todo sea gratis. La entrega estándar de una tarjeta física cuesta 5 €, una tarjeta virtual adicional al cupo del plan Free cuesta 0,35 €/mes y el cambio de divisa utiliza el tipo de Visa más un 2 %.

Por eso no sería nuestra primera opción para una empresa cuyo gasto se concentra en monedas extranjeras. Tampoco sustituye necesariamente lo que una empresa puede buscar en una relación bancaria tradicional o en una línea de crédito.

¿Para quién la recomendamos? Para negocios digitales que manejan un volumen alto de pagos online y necesitan separar presupuestos mediante muchas tarjetas virtuales.

¿Qué tarjeta para empresa elegir según tu caso?

Una tabla por perfil ayuda más que intentar encontrar una única ganadora:

Si tu empresa necesita…Nuestra elección
Crédito empresarial + operativa bancariaBankinter Empresas
Control sencillo de tarjetas y empleadosQonto
Pagos y gastos en diferentes divisasRevolut Business
ERP, aprobaciones y políticas de gasto complejasPayhawk
Cientos de tarjetas virtualesWallester
Una pyme con operativa principalmente en EspañaBankinter Empresas / Qonto
Una empresa distribuida internacionalmenteRevolut Business / Payhawk
Campañas online y suscripciones separadasWallester

Error común: elegir por la cuota mensual y olvidarse del coste operativo. Una plataforma de 10 € al mes puede salir más cara que otra de 30 € si después pagas mucho en cambio de divisa, tarjetas adicionales o tareas administrativas que podrían automatizarse.

La comparación útil consiste en calcular cuánto te cuesta gestionar el gasto, no solo cuánto cuesta contratar la tarjeta.

Tarjeta de crédito, débito o virtual para empresas: ¿cuál te conviene?

No son productos equivalentes.

TipoCuándo tiene más sentidoQué debes vigilar
CréditoCuando necesitas margen de tesorería o agrupar pagosIntereses, revolving, límites y comisiones
DébitoPara controlar directamente cuánto puede gastar el equipoNecesitas disponer previamente del saldo
VirtualSoftware, publicidad, proveedores y compras onlineAceptación en determinados pagos presenciales
Virtual de un solo usoCompras puntuales con mayor controlNo sirve para pagos recurrentes
RecurrenteSuscripciones y proveedores habitualesRevisar periódicamente límites y servicios activos

Si la financiación es importante, puedes ampliar opciones en nuestra comparativa de mejores tarjetas de crédito para empresas. Si prefieres que cada pago salga directamente del saldo disponible, consulta las mejores tarjetas de débito para empresas.

Consejo Finantres: no uses crédito revolving como una extensión permanente de la caja sin calcular cuánto cuesta. Una tarjeta corporativa puede ordenar la tesorería, pero una financiación cara puede convertir esa comodidad en un coste innecesario.

Qué revisar antes de contratar una tarjeta de empresa

El logo de la tarjeta es casi lo menos importante. Antes de elegir, revisaríamos estos cinco puntos.

1. Cuántas tarjetas necesitas realmente

No es lo mismo emitir dos tarjetas para los socios que dar acceso a 40 empleados.

Calcula tarjetas físicas, virtuales y recurrentes. Después comprueba cuánto cuesta añadir la número 6, 20 o 100. El precio marginal por tarjeta puede cambiar por completo la comparación.

2. Cómo se controla el gasto

Busca, según tu empresa:

  • Límites diarios o mensuales.
  • Límites por operación.
  • Restricciones por categoría de comercio.
  • Presupuestos por empleado o departamento.
  • Activación y bloqueo inmediato.
  • Flujos de aprobación.
  • Control de recibos y justificantes.

Una tarjeta para empleados sin controles adecuados simplemente traslada el problema de sitio.

3. Cómo llega la operación a contabilidad

Para una empresa pequeña puede bastar con exportar un CSV. Para una organización con cientos o miles de movimientos, no.

Ahí empiezan a ser importantes las integraciones con ERP, la conciliación automática y la captura de recibos. El ahorro no está necesariamente en la comisión de la tarjeta, sino en evitar horas de administración cada mes.

4. Cuánto gastas fuera del euro

Haz una estimación con números reales.

Si una empresa paga 10.000 € equivalentes al mes en otras divisas, una diferencia hipotética de un 1 % en el coste efectivo de conversión supondría unos 100 € mensuales. Son 1.200 € al año antes de considerar cualquier otra comisión.

Por eso Revolut Business puede ganar posiciones para una empresa internacional mientras que Bankinter puede tener más sentido para una pyme que prácticamente solo opera en euros.

5. Quién presta realmente el servicio

Banco, entidad de pago y entidad de dinero electrónico no significan exactamente lo mismo. Antes de mover cantidades importantes, conviene entender con qué entidad contratas, cómo se protegen los fondos y qué organismo la supervisa.

El registro de entidades del Banco de España permite comprobar qué entidades pueden operar legalmente y para qué actividades.

Ojo con Hacienda: pagar con tarjeta de empresa no hace que un gasto sea deducible

Este es uno de los errores que más merece la pena evitar.

Que una compra se pague con la tarjeta de la empresa no significa automáticamente que puedas deducírtela. Con carácter general, el gasto debe estar vinculado con la actividad, estar convenientemente justificado y registrarse en la contabilidad o en los libros correspondientes. La Agencia Tributaria explica estos requisitos en su información sobre gastos fiscalmente deducibles.

Por eso valoramos especialmente las soluciones que permiten solicitar recibos, asociarlos automáticamente a la operación y exportar después la información a contabilidad. Una buena tarjeta empresarial no debería limitarse a permitir gastar: también debería ayudarte a justificar y ordenar ese gasto.

Conclusión: ¿cuál es la mejor tarjeta para empresas?

Bankinter Empresas es nuestra primera opción global para una pyme que quiere una tarjeta empresarial de crédito, pago a fin de mes, tarjetas virtuales y una relación bancaria más tradicional. Es especialmente interesante si la empresa trabaja principalmente en España y valora integrar los movimientos con su sistema de gestión.

Qonto sería nuestra elección para una pyme digital que prioriza facilidad de uso, empleados, recibos y control de gastos. Revolut Business tiene más sentido si el negocio es internacional, Payhawk si existe un departamento financiero con necesidades avanzadas y Wallester si la prioridad es emitir un volumen muy alto de tarjetas virtuales.

Antes de contratar, haz tres números: cuántas tarjetas necesitas, cuánto gastas fuera del euro y cuánto trabajo administrativo generan tus gastos cada mes. Con esas tres variables es mucho más fácil saber cuál de las cinco merece realmente la pena para tu empresa.

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Preguntas frecuentes

¿Cuál es la mejor tarjeta para empresas en España?

Nuestra primera opción global es Bankinter Empresas, especialmente para pymes que buscan crédito, pago a fin de mes y operativa bancaria. Para una empresa muy digital preferimos Qonto, mientras que Revolut Business gana atractivo cuando hay pagos frecuentes en distintas divisas.

¿Es mejor una tarjeta de crédito o de débito para una empresa?

La tarjeta de crédito puede ser más útil si quieres agrupar pagos y gestionar mejor la tesorería, mientras que el débito facilita limitar el gasto al dinero disponible. Si utilizas pago aplazado o revolving, revisa el coste de financiación: la comodidad no compensa si terminas pagando intereses elevados.

¿Los gastos pagados con una tarjeta de empresa son deducibles?

No por el simple hecho de pagarlos con una tarjeta corporativa. Con carácter general, deben estar relacionados con la actividad, correctamente justificados y registrados. Guardar factura o justificante y mantener una buena conciliación contable sigue siendo fundamental.

Este artículo ha sido elaborado por Alejandro Borja

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