Resumen rápido
- MyInvestor, Bankinter y Openbank sí ofrecen servicios identificados expresamente como roboadvisor o carteras automatizadas.
- CaixaBank Smart Money funciona, en la práctica, como un gestor automatizado, mediante un servicio de gestión discrecional de carteras.
- Santander ofrece gestión delegada con ajustes automáticos mediante Mi Cartera Selección, aunque su producto no se comercializa simplemente como “Santander Roboadvisor”.
- BBVA, ING, ABANCA y Kutxabank tienen soluciones de inversión gestionada o fondos perfilados, pero no conviene llamarlas roboadvisor sin matices.
- Si buscas “EVO roboadvisor”, la referencia relevante pasa por Bankinter Roboadvisor tras la integración de los productos de EVO en Bankinter.
- Que el servicio sea de un banco conocido no significa que sea automáticamente más barato o adecuado para ti. Hay que comparar costes totales, fondos utilizados, automatización, riesgo y fiscalidad.
Si todavía tienes dudas con el concepto, primero puedes ver qué es un roboadvisor y cómo funciona. Y si lo que quieres es comparar opciones concretas, nuestra comparativa de mejores roboadvisors cubre esa intención con más detalle.
¿Qué bancos tienen roboadvisor en España?
Esta es la distinción que consideramos más útil antes de comparar productos:
| Entidad | ¿Tiene un roboadvisor? | Servicio relevante | Mínimo publicado |
|---|---|---|---|
| MyInvestor | Sí | Carteras Automatizadas | 150 € |
| Bankinter | Sí | Bankinter Roboadvisor | 1.000 € |
| Openbank | Sí | Invertimos por ti / Roboadvisor | 500 € |
| CaixaBank | Sí, como gestión automatizada | Smart Money | 500 € |
| Santander | Servicio equivalente con gestión delegada | Mi Cartera Selección | 1.000 € |
| BBVA | No hemos identificado un roboadvisor minorista equivalente | BBVA Invest y carteras gestionadas | Depende del servicio |
| ING | No como servicio de gestión discrecional automatizada | Fondos Cartera NARANJA | — |
| ABANCA | No como roboadvisor clásico | Carteras de gestión discrecional / Alpha360 | Depende de la cartera |
| Kutxabank | No como roboadvisor clásico | Carteras Delegadas | Depende del servicio |
| EVO | No como oferta independiente | Acceso a Bankinter Roboadvisor tras la integración | — |
Esta tabla no es un ranking. Que una entidad aparezca como roboadvisor no significa que sea mejor que otra que utilice un modelo distinto de gestión.
También conviene revisar los mínimos y condiciones justo antes de contratar, porque las entidades pueden modificarlos.
Qué debe tener un servicio para que lo consideremos un roboadvisor
No basta con que una app te haga unas preguntas y te recomiende un fondo.
En un roboadvisor propiamente dicho, lo habitual es que completes un test de idoneidad, se determine qué nivel de riesgo puedes asumir y delegues la gestión de una cartera. A partir de ahí, el servicio toma decisiones dentro del mandato acordado y realiza los ajustes necesarios sin pedirte autorización para cada operación.
La CNMV explica que, en un servicio de gestión de carteras, el cliente confía a la entidad la selección de productos, la toma de decisiones y la ejecución de las operaciones. También debe evaluarse si el servicio es adecuado a sus conocimientos, situación financiera, objetivos y capacidad para asumir pérdidas.
Por eso hay una diferencia importante entre:
- elegir tú un fondo perfilado;
- recibir una recomendación y decidir si la aceptas;
- y delegar realmente la gestión de una cartera que se reajusta por ti.
Ese último modelo es el que más se aproxima al roboadvisor.
El cuestionario tampoco es un trámite sin importancia. Tu tolerancia al riesgo condiciona cuánto puede oscilar tu cartera y qué combinación de renta fija y renta variable tiene sentido para ti. Y aunque una cartera esté muy diversificada, eso reduce determinados riesgos, pero no elimina la posibilidad de perder dinero.
Banco por banco: qué ofrece realmente cada entidad
MyInvestor: un banco con roboadvisor propiamente dicho
MyInvestor no ofrece simplemente una selección de fondos: comercializa Carteras Automatizadas y denomina expresamente roboadvisor a su servicio.
Tras realizar los test correspondientes, se asigna una cartera acorde con el perfil del inversor. Hay carteras indexadas y otras alternativas de gestión, y el propio servicio se ocupa de los rebalanceos necesarios para mantener la distribución de la cartera dentro de sus parámetros.
El mínimo publicado para comenzar es de 150 €. En sus carteras indexadas utiliza fondos de gestoras internacionales y aplica una comisión de gestión y otra de custodia, a las que hay que sumar los costes internos de los fondos utilizados.
Nuestro matiz: MyInvestor es un buen ejemplo de por qué “banco” y “roboadvisor” no son categorías opuestas. Una entidad bancaria puede ofrecer un servicio de gestión automatizada muy parecido al de una plataforma especializada.
Si te atrae este modelo porque quieres una cartera fundamentalmente indexada, conviene entender antes cómo funcionan los fondos indexados.
Bankinter Roboadvisor: uno de los casos más claros
Aquí no existe demasiada ambigüedad: el producto se llama Bankinter Roboadvisor y funciona como un servicio digital de gestión delegada.
Bankinter permite comenzar desde 1.000 € y realizar aportaciones adicionales desde 50 €. Su oferta incluye carteras de fondos indexados, fondos de gestión activa y fondos sostenibles, además de soluciones vinculadas a planes de pensiones.
En las carteras indexadas, Bankinter publica una comisión por el servicio de gestión y, además, existen los costes internos de los fondos que forman la cartera. Este detalle es importante: comparar roboadvisors mirando únicamente la comisión que aparece en grande puede llevarte a una conclusión equivocada.
Lo que interesa es cuánto sale de tu patrimonio en total por gestión, custodia, fondos subyacentes y cualquier otro coste aplicable.
Openbank Roboadvisor: “Invertimos por ti”
Openbank ofrece su roboadvisor dentro del servicio Invertimos por ti. El proceso parte del perfil de riesgo del cliente, se selecciona una estrategia y un comité de inversión decide la composición de la cartera. Los reajustes posteriores se ejecutan automáticamente.
Se puede comenzar desde 500 € y las carteras utilizan fondos de inversión de gestión activa e indexada.
Aquí hay un detalle que merece atención: la comisión de gestión depende del patrimonio invertido. Por eso no deberías quedarte con una tarifa anunciada “desde” determinado porcentaje sin comprobar qué tramo te corresponde realmente.
Para un inversor con 5.000 € o 10.000 €, importa la comisión que se le aplicará a ese patrimonio, no la tarifa reservada a carteras de importes muy superiores.
CaixaBank Roboadvisor: Smart Money es la referencia
Si buscas “CaixaBank roboadvisor” o incluso “La Caixa roboadvisor”, el servicio que más encaja con esa intención es Smart Money.
CaixaBank lo define como un servicio de gestión discrecional de carteras con un sistema automatizado. Invierte mediante sus Fondos Smart y se puede contratar desde 500 €. La entidad publica una comisión fija anual del servicio, a la que hay que añadir los costes y gastos propios de los fondos que forman la cartera.
Por tanto, sí consideramos razonable incluir Smart Money entre los roboadvisors bancarios, aunque CaixaBank utilice sobre todo la expresión gestión discrecional automatizada.
Un punto que revisaríamos especialmente antes de elegirlo es la arquitectura de producto: no solo importa cuánto cuesta la gestión, sino qué fondos puede seleccionar el servicio y hasta qué punto depende de productos de la propia entidad.
¿Banco Santander tiene roboadvisor?
Santander ofrece Mi Cartera Selección, un servicio de gestión delegada en el que el cliente realiza un test de idoneidad y delega las decisiones de inversión. La cartera está formada por fondos y sus ajustes se realizan automáticamente según el perfil asignado y las decisiones de gestión.
La contratación parte de 1.000 € y existen diferentes carteras según el nivel de riesgo.
¿Lo llamaríamos “roboadvisor Santander”? Funcionalmente comparte bastantes características con uno, pero preferimos utilizar el nombre real del servicio y explicar qué hace.
Esto evita otro error frecuente. Si buscas las comisiones del roboadvisor de Santander, no conviene reutilizar sin más cifras asociadas a otros nombres o versiones anteriores del servicio. En Mi Cartera Selección existen costes propios de la gestión y de los productos utilizados, por lo que deberías revisar la información precontractual correspondiente a la cartera que vayas a contratar.
¿BBVA tiene roboadvisor?
BBVA explica qué son los roboadvisors dentro de su contenido sobre gestión de carteras, pero eso no significa que cualquier solución de inversión digital de BBVA sea un roboadvisor.
BBVA Invest ayuda al usuario a encontrar fondos después de responder una serie de preguntas, pero el cliente acepta la recomendación y contrata el producto. Por otro lado, BBVA dispone de servicios de carteras gestionadas y otras soluciones de gestión patrimonial con mínimos de entrada considerablemente superiores a los habituales en un roboadvisor minorista.
Por eso, ante la pregunta “¿BBVA tiene roboadvisor?”, nuestra respuesta sería: no hemos encontrado en su oferta minorista un servicio equivalente a MyInvestor, Bankinter Roboadvisor u Openbank que debamos presentar como tal.
Puede haber automatización, asesoramiento digital y gestión profesional sin que estemos ante el mismo servicio.
¿ING tiene roboadvisor?
ING publica información educativa sobre roboadvisors y cuenta con la gama Fondos Cartera NARANJA, formada por fondos con distintos niveles de riesgo y exposición a renta fija y renta variable.
Algunas de estas carteras invierten mediante fondos indexados y ETF, pero jurídicamente estamos hablando de fondos de inversión que el cliente contrata, no de una cuenta de gestión discrecional personalizada en la que ING construya y rebalancee una cartera individual mediante un mandato de roboadvisor.
Por tanto, ING no debería aparecer sin matices como un banco con roboadvisor.
Esto también cambia cómo interpretar una búsqueda como “Indexa Capital vs ING”. Indexa y un Fondo Cartera NARANJA no son exactamente el mismo tipo de servicio. Antes de comparar rentabilidad o comisiones hay que asegurarse de que estás comparando productos equivalentes.
ABANCA roboadvisor: tecnología sí, pero no es lo mismo
ABANCA dispone de diferentes servicios de gestión discrecional de carteras. También utiliza Alpha360, un modelo de inversión que combina profesionales con herramientas cuantitativas e inteligencia artificial.
Eso puede sonar parecido a un roboadvisor, pero la utilización de algoritmos o inteligencia artificial no convierte automáticamente una cartera gestionada en un roboadvisor minorista. ABANCA describe estos servicios como gestión discrecional profesional, con características y mínimos propios.
Si has llegado buscando “ABANCA roboadvisor”, nuestra recomendación es comparar el servicio concreto de carteras de ABANCA con un roboadvisor, en lugar de asumir que son productos idénticos.
Kutxabank roboadvisor: tiene carteras delegadas, pero hay que distinguir
Kutxabank ofrece Carteras Delegadas, un servicio de gestión discrecional en el que la entidad gestiona el patrimonio del cliente y cobra por dicha gestión.
Eso resuelve parte de la misma necesidad —delegar las decisiones de inversión—, pero no hemos encontrado una oferta minorista comercializada como roboadvisor comparable a las carteras automatizadas de MyInvestor, Bankinter u Openbank.
La diferencia no es puramente semántica. Puede cambiar el modelo de gestión, los costes, los mínimos de acceso, los fondos disponibles y el grado de automatización.
EVO roboadvisor: la referencia pasa por Bankinter
Si estabas buscando un roboadvisor de EVO, hay que tener en cuenta la integración de sus productos en Bankinter.
La información que facilita Bankinter a los antiguos clientes de EVO señala que pueden acceder a Bankinter Roboadvisor, además de mantener o migrar diferentes productos de inversión procedentes de EVO.
Por eso no trataríamos EVO como otro roboadvisor independiente dentro de una comparativa. Para evaluar esa opción tiene más sentido analizar directamente Bankinter Roboadvisor.
Roboadvisor de un banco vs roboadvisor independiente: ¿qué cambia?
Tener el roboadvisor dentro de tu banco puede ser cómodo. Ves la inversión junto al resto de tus posiciones, utilizas una plataforma que ya conoces y puedes centralizar buena parte de la operativa.
Pero comodidad y calidad de la inversión no son sinónimos.
Un roboadvisor especializado puede competir con una estructura de costes diferente, mayor peso de la gestión indexada o una selección de fondos distinta. Un banco, por su parte, puede ofrecer una experiencia más integrada, atención adicional o servicios de inversión que van más allá de la cartera automatizada.
Lo que deberías comparar es esto:
| Criterio | Qué revisar |
|---|---|
| Coste total | Gestión + custodia + costes de los fondos |
| Tipo de gestión | Indexada, activa o combinación de ambas |
| Universo de fondos | Productos propios, terceros o arquitectura abierta |
| Automatización | Qué se rebalancea y bajo qué criterios |
| Perfil de riesgo | Cómo se asigna y cuándo se revisa |
| Mínimo | Capital inicial y aportaciones posteriores |
| Fiscalidad | Vehículos utilizados y tratamiento de los traspasos |
| Servicio | App, informes, soporte y facilidad para retirar o trasladar la inversión |
No elijas automáticamente el roboadvisor de tu banco porque ya seas cliente. Compáralo también con gestores independientes y con otras entidades.
Para ampliar esa búsqueda puedes revisar las mejores plataformas para fondos indexados.
Qué mirar antes de contratar un roboadvisor bancario
1. El coste total, no una única comisión
Imagina dos servicios sobre una inversión de 10.000 €.
Si uno tiene un coste total hipotético del 0,50 % anual, serían aproximadamente 50 € durante el primer año sobre un patrimonio constante. Con un coste del 1 %, serían unos 100 €.
La diferencia parece pequeña: 50 €.
Pero los costes se repiten cada año y, además, el dinero que pagas en comisiones deja de estar invertido. En horizontes largos, unas décimas pueden tener un impacto considerable.
Es un ejemplo ilustrativo, no una estimación de rentabilidad ni las tarifas de un roboadvisor concreto.
2. En qué invierte realmente la cartera
Dos roboadvisors con el mismo perfil de riesgo pueden construir carteras muy distintas.
Uno puede utilizar principalmente fondos indexados; otro puede combinar gestión activa e indexada; y un tercero puede dar más peso a productos de la gestora perteneciente al propio grupo bancario.
No hay que asumir que una opción es automáticamente mala por utilizar gestión activa ni buena por utilizar indexación. Lo importante es comprender qué compras, cuánto cuesta y qué papel desempeña cada producto dentro de la cartera.
3. Qué significa realmente “automático”
Automatización no significa necesariamente que un algoritmo tome absolutamente todas las decisiones.
En algunos servicios existe un comité que decide la estrategia y el sistema ejecuta los rebalanceos. En otros hay modelos cuantitativos. En otros, profesionales revisan las carteras modelo y la tecnología replica los cambios entre todos los clientes correspondientes a cada perfil.
Lo relevante para ti es más sencillo: quién decide, qué puede cambiar sin pedirte permiso y bajo qué límites.
4. Si realmente necesitas delegar
Pagar a un roboadvisor puede tener sentido si quieres una cartera diversificada y prefieres no elegir fondos, calcular pesos ni ocuparte de los rebalanceos.
Si disfrutas gestionando tu cartera y tienes disciplina para mantenerla, también puedes valorar cómo invertir en fondos indexados por tu cuenta.
Y si dudas entre construir una cartera de ETF o delegar toda la gestión, nuestra comparativa de ETF frente a roboadvisor explica mejor las diferencias.
Error común: elegir la opción autogestionada únicamente porque parece más barata. Ahorrar unas décimas sirve de poco si después cambias continuamente de estrategia, persigues al mercado o vendes por miedo durante una caída.
Fiscalidad, regulación y riesgos de los roboadvisors bancarios
Que el roboadvisor pertenezca a un banco no protege tu inversión frente a las caídas del mercado.
Si la cartera tiene renta variable, renta fija u otros activos, su valor puede subir y bajar. La regulación establece obligaciones sobre cómo debe prestarse el servicio, pero no garantiza rentabilidad.
En gestión de carteras, la entidad tiene que evaluar la idoneidad del servicio para el cliente. Eso implica analizar cuestiones como sus conocimientos, experiencia, situación financiera, objetivos, horizonte temporal y capacidad para asumir pérdidas.
El detalle fiscal que puede cambiar la comparación
Cuando el roboadvisor utiliza fondos de inversión que cumplen los requisitos del régimen fiscal español, los traspasos entre fondos pueden acogerse al diferimiento de la tributación para determinadas personas físicas: no se tributa por la ganancia en cada traspaso si se cumplen las condiciones legales y el dinero no se pone a disposición del inversor.
La Agencia Tributaria establece, además, diferencias importantes para los ETF, a los que no se aplica con carácter general ese mismo régimen de diferimiento.
Por eso conviene entender la fiscalidad de los roboadvisors en España y la diferencia entre un fondo indexado y un ETF antes de comparar dos carteras únicamente por sus costes.
Consejo práctico: pregunta qué ocurre fiscalmente cuando el gestor sustituye un fondo por otro. Una cartera con muchos movimientos no tiene por qué generar tributación inmediata si los traspasos cumplen los requisitos, pero no debes darlo por supuesto en cualquier producto o estructura.
¿Cuándo puede tener sentido elegir el roboadvisor de tu banco?
Puede encajar especialmente bien si quieres delegar la gestión, valoras mucho tener la inversión integrada en una entidad que ya utilizas y las condiciones son competitivas frente a las alternativas.
También puede resultar útil si sabes que gestionar una cartera por tu cuenta te llevaría a cambiar continuamente de estrategia. Para muchos inversores, automatizar aportaciones y rebalanceos puede ser más valioso que intentar optimizar cada décima de comisión.
En cambio, compararíamos otras alternativas si el servicio de tu banco tiene costes claramente superiores, una selección de fondos que no te convence, un mínimo demasiado alto o un modelo de gestión que no entiendes.
Y si lo que quieres es escoger fondos o ETF por tu cuenta, quizá ni siquiera necesites pagar por gestión delegada. El punto de partida no debería ser “¿qué banco uso?”, sino “¿qué necesito que hagan por mí?”.
Conclusión
Los bancos con roboadvisor existen, pero no todos los productos que parecen automatizados son realmente equivalentes.
MyInvestor, Bankinter y Openbank ofrecen ejemplos claros de roboadvisor. CaixaBank tiene Smart Money, que encaja como servicio automatizado de gestión discrecional. Santander ofrece con Mi Cartera Selección una solución de gestión delegada con ajustes automáticos, aunque conviene analizarla utilizando su denominación y condiciones reales.
BBVA, ING, ABANCA y Kutxabank también permiten invertir con distintos grados de asesoramiento o gestión profesional, pero meter todas esas soluciones bajo la etiqueta “roboadvisor” ocultaría diferencias importantes.
La decisión no debería depender de qué banco conoces más. Compara el coste total, los fondos utilizados, el nivel de automatización, el riesgo, la fiscalidad y lo que realmente recibes a cambio de la comisión. Ese es el criterio que te permitirá distinguir una solución cómoda de una solución que además encaja contigo.






















