¿Qué es un futuro de tipos de interés y cómo funciona?

Un futuro de tipos de interés es un contrato derivado que permite tomar una posición sobre cómo evolucionarán los tipos de interés o sobre instrumentos de renta fija ligados a ellos. Se utiliza principalmente para cubrir el riesgo de cambios en los tipos o para operar sobre esas expectativas.

La idea parece más complicada de lo que es: no compras un tipo de interés. Compras o vendes un contrato cuyo precio cambia según lo que el mercado espera que ocurra con los tipos. Y, como otros futuros financieros, puede implicar apalancamiento, garantías y pérdidas importantes. La CNMV explica los derivados como productos cuyo valor depende de otro activo o variable financiera y advierte del riesgo asociado al apalancamiento.

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Qué es un futuro de tipos de interés
Qué es un futuro de tipos de interés

Resumen rápido

  • Un futuro de tipos de interés es un derivado financiero estandarizado ligado a un tipo de referencia o a un instrumento de renta fija.
  • Puede utilizarse para cubrirse frente a movimientos de tipos o para especular sobre su evolución.
  • En contratos monetarios como los futuros sobre Euribor, la cotización se expresa como 100 menos el tipo de interés implícito.
  • Si sube el tipo implícito, baja el precio de esos futuros; si baja el tipo implícito, ocurre lo contrario.
  • No todos funcionan igual: un futuro sobre Euribor o €STR no debe interpretarse exactamente igual que un futuro sobre bonos.
  • Son productos apalancados. El margen que depositas no representa todo el dinero que puedes ganar o perder.

¿Qué es exactamente un futuro de tipos de interés?

Es una modalidad de derivado financiero negociado mediante un contrato con unas condiciones previamente definidas: referencia o activo subyacente, tamaño, vencimiento, fluctuación mínima de precio y forma de liquidación.

Dentro de los tipos de futuros financieros hay dos grupos especialmente importantes cuando hablamos de tipos de interés:

Futuros sobre tipos a corto plazo. Pueden estar ligados a referencias monetarias como el Euribor o el €STR. Su precio refleja las expectativas del mercado sobre el nivel que tendrá ese tipo durante un periodo determinado. ICE, por ejemplo, define su futuro sobre Euribor a tres meses como un contrato liquidado en efectivo cuya cotización es 100 menos el tipo Euribor correspondiente.

Futuros sobre renta fija. Aquí el contrato se referencia a bonos, como ocurre con el Euro-Bund. Como el precio de los bonos y sus rentabilidades suelen moverse en sentido contrario, una subida de las rentabilidades tiende a perjudicar el precio de una posición larga en futuros sobre bonos.

La distinción importa porque no es correcto afirmar que todos los futuros de tipos de interés reaccionan exactamente de la misma manera.

Tipo de futuroEjemploQué representaSi suben los tipos o rentabilidades
Futuro monetarioEuribor a 3 mesesExpectativas sobre un tipo monetarioSu precio suele bajar
Futuro monetario€STR a 3 meses€STR compuesto durante tres mesesSu precio suele bajar
Futuro sobre bonosEuro-BundPrecio de deuda pública alemanaSuele bajar si aumenta la rentabilidad exigida

Si has llegado hasta aquí buscando tipos de futuros, ejemplos de futuros o quieres entender primero qué es un futuro financiero de forma general, conviene separar ambas dudas. En nuestra guía sobre futuros financieros explicamos también contratos sobre índices, acciones, materias primas y otros subyacentes. Aquí nos centramos únicamente en los relacionados con los tipos de interés.

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¿Cómo funciona? Un ejemplo sencillo con Euribor

Supongamos, como ejemplo ilustrativo, que un futuro sobre Euribor a tres meses cotiza siguiendo esta fórmula:

Precio del futuro = 100 − tipo de interés implícito

Si el mercado espera un Euribor del 2,50 %, la cotización sería aproximadamente:

100 − 2,50 = 97,50

Ahora imagina que cambian las expectativas y el mercado pasa a descontar un Euribor del 2,75 %. El futuro pasaría aproximadamente a:

100 − 2,75 = 97,25

El tipo esperado ha subido y el precio del futuro ha bajado. Una posición compradora se vería perjudicada por ese movimiento, mientras que una posición vendedora se beneficiaría, antes de considerar comisiones y otros costes.

¿Cuánto dinero se ganaría o perdería en este ejemplo?

Aquí es donde un ejemplo de futuros resulta mucho más útil que quedarse únicamente con la fórmula.

En el contrato de Euribor a tres meses de ICE, la fluctuación mínima estándar es de 0,005 puntos y equivale a 12,50 € por contrato. Por tanto, pasar de 97,50 a 97,25 supone un movimiento de 0,25 puntos:

  • 0,25 ÷ 0,005 = 50 movimientos mínimos
  • 50 × 12,50 € = 625 €

En este ejemplo, quien estuviese comprado perdería aproximadamente 625 € por contrato, mientras que quien estuviese vendido tendría un resultado bruto positivo equivalente, antes de comisiones y otros costes.

Este cálculo ayuda a entender uno de los errores más habituales al ver futuros y ejemplos de cotización: que el precio pase de 97,50 a 97,25 no significa perder 0,25 €. El efecto monetario depende del multiplicador y del tamaño definido por cada contrato. Para entenderlo mejor, puedes consultar qué es el tick en futuros.

¿Para qué sirven los futuros de tipos de interés?

Su utilidad principal es gestionar exposición a los tipos.

Una empresa que sabe que tendrá que financiarse dentro de unos meses puede querer reducir el impacto de una subida de tipos. Una entidad financiera puede utilizarlos para ajustar el riesgo de su cartera. Y un trader puede tomar una posición porque considera que el mercado está descontando demasiadas o muy pocas bajadas de tipos.

Por tanto, tienen dos grandes usos:

  • Cobertura: intentar compensar el impacto económico de un movimiento adverso de los tipos.
  • Trading o especulación: intentar beneficiarse de un cambio en las expectativas del mercado.

Un caso sencillo de cobertura sería el de una empresa que espera pedir financiación dentro de seis meses y teme que los tipos suban antes de entonces. Podría utilizar derivados sobre tipos para intentar compensar parte del mayor coste financiero que sufriría si ese escenario se produce. La cobertura no pretende adivinar el mercado, sino reducir una exposición que ya existe.

El segundo uso es bastante más delicado. Acertar con la dirección general de los tipos no garantiza que una operación con futuros salga bien: también importan el vencimiento elegido, el momento de entrada, cuánto había descontado ya el mercado y el tamaño de la posición.

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Tipos de futuros de interés: Euribor, €STR y bonos

Dentro de los mercados de futuros europeos, tres ejemplos ayudan especialmente a entender cómo funciona este producto.

Futuros sobre Euribor

Los futuros sobre Euribor a tres meses permiten negociar las expectativas sobre este tipo de referencia. Su cotización utiliza la lógica 100 menos el tipo de interés, de modo que una expectativa de tipos más altos implica una cotización menor.

Esto significa que comprar un futuro sobre Euribor y pensar simplemente “creo que subirán los tipos” puede llevar justo a la posición contraria de la que imaginabas. En estos contratos, esperar tipos más altos suele implicar esperar un precio del futuro más bajo.

Futuros sobre €STR

El €STR es otro tipo de referencia del mercado monetario del euro. Eurex ofrece futuros sobre €STR a tres meses, basados en el €STR compuesto durante un periodo de tres meses y liquidados en efectivo.

También utilizan una cotización basada en 100 menos el tipo negociado, aunque las especificaciones del contrato —tamaño, tick, vencimiento o liquidación— deben comprobarse siempre en la bolsa correspondiente.

Futuros sobre bonos

El Euro-Bund es uno de los futuros financieros más conocidos sobre renta fija europea. Aquí no estás operando directamente un Euribor o un €STR, sino un contrato vinculado a deuda pública alemana.

La lógica básica es distinta, aunque el riesgo de tipos sigue detrás del movimiento: si aumentan las rentabilidades exigidas a los bonos, sus precios suelen caer; si bajan las rentabilidades, los precios suelen subir.

Estos son buenos ejemplos de mercados de futuros porque muestran por qué no basta con aprender una única regla y aplicarla a todos los contratos.

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¿Qué futuros de tipos puedes encontrarte desde España?

En euros, Euribor y €STR son dos referencias especialmente útiles para entender este mercado.

Los futuros sobre Euribor permiten negociar expectativas sobre tipos monetarios europeos. Por su parte, Eurex ofrece futuros sobre €STR a tres meses, contratos cotizados, compensados centralmente y liquidados en efectivo basados en el €STR compuesto durante tres meses.

También existen futuros sobre deuda pública, como el Euro-Bund alemán. Aunque están ligados a bonos y no directamente a un índice de tipos, se utilizan habitualmente para gestionar o tomar exposición al riesgo de tipos de interés.

No necesitas memorizar todos los contratos. Lo importante es comprobar qué referencia utiliza el futuro, cómo se calcula su precio, cuánto vale cada tick, qué vencimiento estás negociando y qué representa económicamente cada movimiento antes de operar.

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¿Qué riesgos tienen?

El principal problema para un inversor particular es el apalancamiento. Para abrir una posición no pagas necesariamente todo el valor económico representado por el contrato, sino que depositas una garantía.

Ese margen inicial de los futuros no es el coste máximo de la operación ni un límite automático de pérdidas. La CNMV advierte de que el apalancamiento permite asumir una exposición elevada con un desembolso inicial reducido y, por tanto, puede amplificar tanto los movimientos favorables como las pérdidas.

También debes revisar el vencimiento del futuro, la forma de liquidación, el tamaño del contrato y cómo se ajustan diariamente pérdidas y ganancias.

Consejo Finantres: no abras una operación porque creas simplemente que “el BCE va a bajar los tipos”. Primero traduce esa opinión al contrato concreto. El mercado puede llevar meses descontando esa bajada y el futuro puede reaccionar de forma muy distinta a lo que esperabas.

Por ejemplo, puedes acertar en que el BCE bajará tipos y aun así perder dinero si el mercado esperaba una bajada mayor, si has elegido un vencimiento que responde de otra manera o si la expectativa ya estaba completamente reflejada en el precio.

Y no confundas un contrato negociado en un mercado organizado con otros derivados ofrecidos por un intermediario. Si tienes dudas, nuestra comparativa de CFDs frente a futuros ayuda a separar ambos productos.

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¿Dónde se pueden operar desde España?

Necesitas un broker que dé acceso al mercado y al contrato concreto que quieras negociar. Antes de elegirlo, comprueba qué bolsas ofrece, garantías exigidas, costes por contrato, política de vencimientos y requisitos para habilitar derivados.

Una de las plataformas que puedes comparar desde España es DEGIRO. Su documentación indica que permite negociar futuros en distintas bolsas de derivados y que para operar con opciones o futuros es necesario disponer de un perfil Active, Trader o Day Trader, además de superar los test de conveniencia correspondientes.

También debes tener en cuenta que operar futuros puede generar distintos costes, entre ellos costes de transacción, conexión a determinados mercados o liquidación según el contrato y la bolsa. Por eso es mejor comprobar la tarifa aplicable al producto concreto que fijarse únicamente en una cifra promocional.

Puedes profundizar en nuestra guía de futuros en DEGIRO o comparar primero los mejores brokers para futuros. Si ya sabes cómo funcionan el margen, el vencimiento y el contrato que quieres negociar, puedes consultar DEGIRO desde aquí.

Eso no convierte a DEGIRO —ni a ningún otro broker— en una plataforma adecuada para aprender derivados con dinero real desde cero. Si todavía no tienes claro cuánto representa un contrato, cuánto vale un tick o cuánto puedes perder con un movimiento pequeño, es mejor seguir aprendiendo antes de operar.

Conclusión

Un futuro de tipos de interés es, en esencia, una herramienta para gestionar o negociar expectativas sobre los tipos de interés. En contratos como los futuros sobre Euribor o €STR, una subida del tipo implícito hace bajar una cotización calculada como 100 menos el tipo; en los futuros sobre bonos, la mecánica pasa por la relación entre precio del bono y rentabilidad.

La parte difícil no es entender la definición. Es controlar qué contrato estás usando, cuánto dinero representa cada movimiento y cuánto riesgo estás asumiendo mediante el margen. El ejemplo del Euribor lo deja claro: un movimiento aparentemente pequeño de 0,25 puntos puede representar cientos de euros por contrato.

Si quieres pasar de la teoría a la práctica, primero domina esas tres piezas. Después tiene sentido comparar plataformas y decidir si los futuros encajan realmente con tu experiencia y tu tolerancia al riesgo.

Preguntas frecuentes

¿Qué pasa con un futuro de tipos de interés si suben los tipos?

Depende del contrato. En futuros monetarios cotizados como 100 menos el tipo implícito, una subida de las expectativas de tipos hace bajar el precio del futuro. En futuros sobre bonos, una subida de las rentabilidades también suele presionar a la baja el precio del bono y, por extensión, del futuro.

¿Qué ejemplos de futuros de tipos de interés existen?

Entre los ejemplos más claros están los futuros sobre Euribor a tres meses, los futuros sobre €STR y los futuros sobre bonos como el Euro-Bund. Los dos primeros reflejan expectativas sobre tipos monetarios; los de bonos reaccionan principalmente a los movimientos del precio y la rentabilidad de la deuda.

¿Un futuro de tipos de interés sirve para predecir lo que hará el BCE?

No exactamente. Su precio muestra qué expectativas está descontando el mercado, no una predicción segura de la próxima decisión del BCE. Además, esas expectativas cambian con los datos económicos, la inflación y las comunicaciones de los bancos centrales.

Este artículo ha sido elaborado por Miguel Cano

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