Resumen rápido
- El método de ahorro chino debe entenderse como un conjunto de hábitos, no como una regla financiera oficial.
- Su principio más útil es sencillo: no esperar a final de mes para ahorrar.
- Separa el dinero destinado a gastos esenciales, ahorro y gastos opcionales.
- No necesitas ahorrar un porcentaje extremo. Una cantidad pequeña pero sostenible tiene más sentido que un objetivo que abandonarás en dos meses.
- Para llevar el sistema al móvil, nuestra opción preferida es bunq, porque permite separar el dinero por objetivos y automatizar parte del ahorro.
- Si quieres comparar este sistema con otras alternativas, tienes nuestra guía de mejores métodos de ahorro.
¿En qué consiste realmente el método de ahorro chino?
La versión útil del método puede resumirse en cuatro principios:
- El ahorro se decide antes que el gasto.
- Las necesidades tienen prioridad sobre los caprichos.
- Cada euro debería tener una función.
- La constancia importa más que perseguir un porcentaje espectacular.
No es muy diferente de algunos principios que se utilizan en otras estrategias de cómo ahorrar dinero. La diferencia está principalmente en el énfasis que se pone en la austeridad consciente y en evitar que el nivel de gasto crezca automáticamente cuando aumentan los ingresos.
Esto no significa vivir mal ni sentir culpa cada vez que gastas. Significa preguntarte antes de una compra: ¿esto me aporta suficiente valor como para renunciar a una parte de mi objetivo de ahorro?
Ese pequeño cambio de enfoque es bastante más útil que memorizar una regla.
Cómo aplicar el método de ahorro chino paso a paso
1. Calcula cuánto puedes ahorrar de verdad
Empieza por conocer tus números. Anota tus ingresos netos y separa tus gastos entre:
- gastos imprescindibles;
- gastos variables necesarios;
- gastos opcionales;
- ahorro.
Puedes hacerlo siguiendo una plantilla sencilla para crear tu presupuesto.
El objetivo no es encontrar gastos que eliminar a cualquier precio. Es descubrir cuánto margen tienes de verdad.
Finanzas Para Todos, iniciativa del Plan de Educación Financiera, también recomienda incorporar el ahorro dentro del presupuesto y apartar una cantidad antes de destinar el dinero a gastos variables menos necesarios. Puedes consultar su explicación sobre presupuestos personales.
2. Aparta el ahorro en cuanto recibas tus ingresos
Esta es probablemente la parte más importante.
En vez de pensar:
Ingresos − gastos = ahorro
dale la vuelta:
Ingresos − ahorro = dinero disponible para gastar
Imagina que ingresas 1.800 € netos al mes y decides que puedes guardar 200 € sin poner en riesgo tus gastos esenciales.
Un ejemplo hipotético quedaría así:
| Concepto | Importe |
|---|---|
| Ingresos netos | 1.800 € |
| Ahorro apartado al cobrar | 200 € |
| Gastos esenciales | 1.250 € |
| Dinero flexible restante | 350 € |
No hay nada especial en los 200 €. Podrían ser 50 €, 100 € o 400 €. La cantidad correcta es la que puedas mantener de forma realista.
Si depender de acordarte cada mes no te funciona, lo más eficaz suele ser automatizar el ahorro para que la separación se produzca sola.
3. Separa físicamente o digitalmente el dinero
Mezclar el dinero del alquiler, ocio, compras y ahorro en el mismo saldo hace más difícil saber cuánto puedes gastar.
La solución tradicional serían sobres o recipientes diferentes. Puedes profundizar en esta idea con el método de ahorro con sobres.
La versión digital consiste en hacer exactamente lo mismo dentro de una app: crear espacios distintos para cada objetivo.
Aquí nuestra recomendación es bunq, especialmente si quieres aplicar el método sin sobres físicos. Permite organizar el dinero mediante Espacios separados y dispone de funciones de redondeo automático que pueden enviar pequeñas cantidades al ahorro. Su web para España detalla estas herramientas de presupuesto y ahorro.
No necesitas bunq para que el método funcione, pero nos parece la opción más práctica para trasladar esta filosofía de separación y automatización al móvil.
Antes de contratar cualquier plan, revisa sus condiciones y costes. En cuanto a seguridad, bunq cuenta con licencia bancaria de De Nederlandsche Bank y los depósitos elegibles están cubiertos hasta 100.000 € por persona por el sistema neerlandés de garantía de depósitos. Puedes comprobarlo en la información oficial de bunq.
4. Diferencia una necesidad de un deseo
Aquí es donde el método deja de ser simplemente un presupuesto.
Antes de gastar en algo no esencial, pregúntate:
¿Lo compraría igualmente si tuviera que sacar el dinero de mi objetivo de ahorro?
Muchas compras dejan de parecer tan necesarias cuando haces visible su coste de oportunidad.
Por ejemplo, gastarte 80 € en algo que apenas vas a utilizar no son solo 80 € menos en tu saldo. También son 80 € que no irán al viaje, al colchón para imprevistos o al objetivo para el que estabas ahorrando.
No se trata de eliminar todos los caprichos. Se trata de dejar de malgastar dinero en cosas que ni siquiera te aportan demasiado.
Consejo práctico: para compras opcionales que te cueste controlar, puedes imponerte tu propia regla de espera. Por ejemplo, dejar pasar 48 horas antes de una compra de 50 € o más. Es una regla personal, no una parte obligatoria del método.
5. Revisa el sistema una vez al mes
Un buen método de ahorro no necesita que estés pensando en dinero todos los días.
Una vez al mes comprueba:
- cuánto habías previsto ahorrar;
- cuánto has ahorrado realmente;
- dónde te has pasado de presupuesto;
- qué gasto puedes ajustar;
- si la cantidad que estás apartando sigue siendo razonable.
Si todos los meses necesitas recuperar parte de tus ahorros para pagar gastos normales, tu objetivo de ahorro es demasiado agresivo.
Y si te encuentras gastando de forma recurrente más de lo que ingresas, el problema debe resolverse antes de intentar subir el porcentaje de ahorro. Esta guía sobre cómo no gastar más de lo que ganas profundiza precisamente en ese punto.
¿Qué porcentaje hay que ahorrar con este método?
No existe un porcentaje obligatorio.
Puedes encontrar versiones del método que plantean niveles de ahorro muy elevados, pero no tiene sentido convertirlos en una meta universal. Una persona que destina gran parte de sus ingresos a vivienda y gastos básicos no tiene el mismo margen que otra con unos costes fijos muy bajos.
Como referencia alternativa existe la regla 50/30/20, que divide los ingresos entre necesidades, deseos y ahorro. Tampoco tienes que cumplirla al céntimo.
El criterio que usaríamos en Finantres es más sencillo:
elige una cantidad que puedas apartar todos los meses sin endeudarte ni tener que recuperarla constantemente.
Si puedes empezar con 50 €, empieza con 50 €. Cuando tus ingresos o tus gastos cambien, revisa la cifra.
Ahorrar poco de manera recurrente es mucho más útil que fijarte un objetivo espectacular y abandonar.
Qué errores conviene evitar
El primer error es confundir frugalidad con privación. Si tu sistema hace que cada pequeño gasto te genere culpa, probablemente no sea sostenible.
El segundo es recortar únicamente los gastos pequeños. Un café ocasional puede importar menos que una suscripción olvidada, un servicio que ya no utilizas o una compra recurrente que nunca habías revisado.
El tercero es intentar aplicar cinco métodos distintos al mismo tiempo. Elige uno, mantenlo durante unos meses y comprueba si realmente mejora tus hábitos. Si necesitas otra estructura, puedes comparar después otros retos para ahorrar dinero.
Y el cuarto es complicarlo demasiado. Un sistema con tres apartados que respetas todos los meses gana a una hoja de cálculo perfecta que abandonas a la segunda semana.
Cómo hacerlo todavía más fácil
La mejor versión del método chino para la mayoría de personas sería muy simple:
cobras → separas el ahorro → distribuyes el dinero para gastos → revisas una vez al mes.
Cuantas menos decisiones tengas que tomar después, mejor.
Por eso la automatización tiene tanto sentido. Si prefieres gestionar esta separación desde el móvil, puedes valorar bunq para organizar y automatizar tus objetivos de ahorro en lugar de mover manualmente el dinero todos los meses.
Y si este enfoque no encaja contigo, no pasa nada. El método que mejor funciona no es el que tiene el nombre más llamativo, sino el que te permite ahorrar de manera constante sin destrozar tu presupuesto.
Conclusión
El método de ahorro chino tiene valor cuando quitamos de en medio el mito y nos quedamos con los hábitos.
Ahorra primero, separa el dinero, controla los gastos opcionales y evita aumentar tu nivel de vida automáticamente cada vez que tienes más ingresos.
No necesitas ahorrar cantidades extremas ni cambiar radicalmente tu forma de vivir. Empieza con una cifra asumible, automatízala y revisa el resultado.
Si después quieres explorar alternativas, puedes comparar este sistema con otros métodos para ahorrar. Lo importante no es seguir una receta concreta, sino encontrar una estructura que puedas mantener.





















