Resumen rápido
- Qué es: financiación solicitada después de realizar la exportación y mientras el cobro sigue pendiente.
- Para qué sirve: evitar tensiones de tesorería cuando el cliente extranjero paga a plazo.
- Cuándo termina: normalmente al recibir el cobro o al llegar el vencimiento acordado con la entidad financiera.
- Qué debes revisar: intereses, comisiones, plazo, divisa, garantías y qué ocurre si el importador no paga.
- Diferencia clave: la prefinanciación cubre necesidades anteriores al envío; la postfinanciación cubre el periodo posterior al envío y anterior al cobro.
¿Qué es la postfinanciación de exportaciones?
Imagina que tu empresa vende mercancía a un cliente francés y le concede 90 días para pagar. Tú ya has fabricado, enviado y facturado el pedido, pero durante esos tres meses sigues teniendo proveedores, nóminas e impuestos que atender.
La postfinanciación permite obtener liquidez sobre esa exportación ya realizada sin esperar a que venza el plazo concedido al comprador. La financiación queda vinculada a una operación comercial exterior pendiente de cobro.
CESCE también distingue esta modalidad de la prefinanciación: esta última cubre necesidades anteriores a la expedición, mientras que la postfinanciación anticipa liquidez una vez realizada la exportación. Puedes ampliar el concepto en la guía de CESCE sobre financiación de exportaciones.
¿Cómo funciona la postfinanciación?
El proceso habitual puede resumirse en seis pasos:
- La empresa española vende a un cliente extranjero y acuerda un pago aplazado.
- Se entrega la mercancía o se presta el servicio y se emite la factura.
- El exportador solicita la financiación y presenta los documentos exigidos por la entidad. Aquí conviene tener controlada la documentación necesaria para importar y exportar.
- La entidad estudia la operación, el importe, el plazo y los riesgos antes de aprobarla.
- La empresa recibe la liquidez acordada y asume los intereses y comisiones establecidos en el contrato.
- Al vencimiento, el cobro del cliente sirve para cancelar la financiación o la empresa devuelve el importe según las condiciones pactadas.
El funcionamiento concreto también depende del sistema utilizado para recibir el dinero. Si todavía estás definiendo esa parte de la operación, puedes comparar los mejores métodos de cobro internacional para empresas.
Ejemplo práctico de postfinanciación
Supongamos que una pyme española exporta componentes por 50.000 € y concede al comprador un plazo de 90 días.
La mercancía ya se ha enviado, pero la empresa necesita 30.000 € para pagar a proveedores y mantener su actividad durante ese periodo. Puede solicitar postfinanciación por esa cantidad y obtener liquidez antes de que el cliente pague.
Cuando llegue el vencimiento, se liquidará la financiación de acuerdo con lo pactado con la entidad.
Los importes del ejemplo son únicamente ilustrativos. No existe un porcentaje de financiación universal: el importe concedido y su coste dependen del análisis y de las condiciones de cada operación.
Postfinanciación y prefinanciación: cuál es la diferencia
| Modalidad | Momento | Necesidad que cubre |
|---|---|---|
| Prefinanciación | Antes del envío | Materias primas, fabricación y otros gastos previos a la exportación. |
| Postfinanciación | Después del envío | El periodo durante el que la empresa espera el cobro del cliente. |
Una misma exportación puede requerir financiación en ambas fases, pero son necesidades distintas.
Además, si el problema de liquidez se repite de forma continua y no depende solo de unas pocas operaciones internacionales, merece la pena analizar cómo mejorar el capital circulante de una empresa en lugar de limitarse a financiar cada desfase.
Qué costes y riesgos debes revisar
La principal ventaja es evidente: no necesitas esperar al comprador para disponer de liquidez. Pero esa comodidad tiene un coste y no elimina todos los riesgos de la exportación.
Antes de contratar una operación, presta atención a estos puntos:
- Intereses y comisiones. Compara el coste total de la financiación, no solo el tipo de interés anunciado.
- Riesgo de impago. La postfinanciación no significa automáticamente que el banco asuma el riesgo del comprador. Según el contrato, puedes seguir obligado a devolver el dinero aunque tu cliente no pague.
- Riesgo de divisa. Si factura, cobro y financiación utilizan monedas distintas, las fluctuaciones del tipo de cambio pueden afectar al resultado de la operación.
- Plazo. El vencimiento de la financiación debería estar coordinado con una previsión realista del cobro.
- Garantías y documentación. Comprueba qué exige la entidad y qué sucede si el pago se retrasa.
Si te preocupa especialmente el posible incumplimiento del comprador, puede tener sentido estudiar los seguros de crédito a la exportación.
Y si lo que buscas es anticipar de forma recurrente numerosas facturas de clientes internacionales, compara también el factoring para empresas exportadoras. No es exactamente lo mismo y puede encajar mejor en determinadas operativas.
¿Cuándo merece la pena una postfinanciación?
Puede tener sentido cuando tu empresa ya ha realizado la venta y la entrega, pero ha concedido al cliente un plazo de pago que genera una necesidad temporal de tesorería.
Por ejemplo, ofrecer 60 o 90 días puede ayudarte comercialmente a cerrar operaciones internacionales. El problema aparece cuando tus propios proveedores deben cobrar mucho antes. La postfinanciación permite cubrir ese hueco siempre que su coste sea razonable.
No la utilizaríamos como solución permanente para una tesorería desordenada ni para financiar ventas cuyo cobro genera serias dudas. Si la operación utiliza garantías bancarias o documentación específica, también conviene comparar los mejores bancos para créditos documentarios.
Dónde solicitar postfinanciación de exportaciones
Las entidades especializadas en comercio exterior suelen ofrecer financiación específica para empresas exportadoras. Antes de elegir, compara coste total, plazo, divisa, garantías, límites de financiación y experiencia de la entidad en negocio internacional.
Nuestra selección de bancos para empresas con negocio internacional puede servirte como punto de partida.
Entre las opciones recomendadas para valorar está Bankinter Empresas, especialmente para compañías que trabajan habitualmente con clientes internacionales. Su oferta de financiación de exportaciones contempla soluciones de prefinanciación y postfinanciación, además de operativa en euros y divisas. Puedes conocer mejor su enfoque en nuestro análisis de Bankinter para empresas internacionales y, si encaja con las necesidades de tu negocio, Bankinter Empresas es una opción recomendada que merece la pena valorar.
Las condiciones de financiación se negocian de manera individual, por lo que conviene comparar varias propuestas y preguntar expresamente qué ocurre si el comprador se retrasa o no paga.
Para operaciones de internacionalización más complejas, ICEX también dispone de asesoramiento financiero dirigido a empresas que necesitan estructurar financiación, circulante o cobertura de riesgos en proyectos exteriores. Puedes consultar su servicio de asesoramiento financiero para empresas internacionalizadas.
Conclusión
La postfinanciación de exportaciones sirve para convertir temporalmente un cobro internacional pendiente en liquidez disponible. Es especialmente útil cuando ya has entregado el producto o servicio, has concedido un pago aplazado y necesitas atender otros compromisos antes de cobrar.
Antes de contratarla, compara costes, plazo, divisa y riesgo de impago. Y si tu empresa exporta de forma habitual, prioriza entidades con experiencia real en comercio exterior: una buena estructura de financiación no solo debe darte liquidez, también debe encajar con la forma en la que cobras y gestionas tus operaciones internacionales.


















