Forward flexible de divisas: qué es y cómo funciona

Un forward flexible de divisas permite a una empresa fijar con antelación el tipo de cambio de futuros cobros o pagos en moneda extranjera, pero sin obligarla a utilizar todo el importe en un único día. La clave está en poder disponer total o parcialmente de la divisa durante un periodo previamente acordado.

Para una pyme española que importa, exporta o paga proveedores en dólares, libras u otras monedas, puede ser una herramienta útil para proteger márgenes y dar más previsibilidad a la tesorería. No sirve para conseguir siempre el mejor cambio: sirve para reducir la incertidumbre y saber de antemano qué impacto puede tener la divisa en tu negocio.

Forward flexible de divisas
Forward flexible de divisas

Resumen rápido

  • Un forward flexible permite fijar un tipo de cambio para un periodo, en lugar de depender del cambio disponible el día de cada pago.
  • Puedes disponer del importe contratado de una vez o, según las condiciones pactadas, utilizarlo parcialmente en varias operaciones.
  • Tiene sentido sobre todo para empresas con cobros o pagos internacionales previsibles, pero cuyas fechas exactas pueden variar.
  • Es una cobertura: si el mercado evoluciona a tu favor, puedes acabar utilizando un cambio menos atractivo que el disponible al contado.
  • Si buscas una entidad que integre banca para empresas y gestión de divisas, Bankinter es nuestra opción recomendada para valorar, especialmente por su operativa específica de compraventa de divisas a plazo flexible.

¿Qué es un forward flexible de divisas?

Un forward flexible es un contrato de cambio a plazo mediante el que una empresa acuerda unas condiciones para comprar o vender una divisa en el futuro. La diferencia importante está en la palabra flexible.

En un forward convencional puedes pactar, por ejemplo, la compra de 100.000 USD dentro de tres meses. En uno flexible, el contrato puede permitir utilizar esos 100.000 USD en distintos momentos dentro de una ventana determinada.

Esto encaja especialmente bien con empresas que saben que tendrán actividad internacional, pero no controlan exactamente cuándo llegarán las facturas o cuándo cobrarán de sus clientes.

Es, por tanto, una herramienta estrechamente relacionada con una buena gestión de tesorería empresarial: convierte un coste futuro incierto por el movimiento de las divisas en una variable mucho más previsible.

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¿Cómo funciona un forward flexible?

El funcionamiento básico puede resumirse en cuatro pasos.

1. La empresa identifica su exposición a una divisa.

Imagina que sabes que durante los próximos tres meses tendrás que pagar aproximadamente 100.000 USD a proveedores estadounidenses.

2. Acuerdas el forward con la entidad financiera.

Se establece el importe, las divisas, el periodo durante el que podrás utilizar la cobertura y las condiciones de cambio.

3. Vas utilizando la cobertura cuando aparecen los pagos.

En lugar de cambiar los 100.000 USD en una fecha fija, podrías utilizar una parte para una factura y el resto más adelante, siempre dentro de las condiciones contratadas.

4. Debes cumplir el contrato.

Que el forward sea flexible no significa que puedas olvidarte de él si deja de interesarte. Sigue existiendo un compromiso contractual y debes comprobar qué ocurre con cualquier importe que no utilices.

Para empresas con bastante operativa exterior, este tipo de decisiones debería formar parte de una estrategia más amplia de banca y negocio internacional, no gestionarse operación por operación sin planificación.

Ejemplo práctico de un forward flexible

Supongamos, como ejemplo puramente ilustrativo, que una empresa española compra componentes a un proveedor de Estados Unidos.

Espera pagar 100.000 USD durante los siguientes tres meses, pero todavía no conoce la fecha exacta de cada factura. La empresa contrata un forward flexible con un tipo pactado equivalente, por simplificar el ejemplo, a 0,92 € por dólar. Durante el periodo utiliza:

  • 20.000 USD para una primera factura: 18.400 €.
  • 30.000 USD para una segunda: 27.600 €.
  • 50.000 USD para la última: 46.000 €.

En total, habría reservado 92.000 € para cubrir los 100.000 USD. La ventaja es clara: la empresa puede calcular su coste en euros sin depender del EUR/USD de cada fecha de pago.

Pero también existe una contrapartida. Si cuando llega la factura pudiera comprar cada dólar por 0,88 €, el mercado al contado sería mejor que el cambio contratado. La cobertura protege frente a un movimiento negativo, pero puede impedirte aprovechar uno positivo.

Esto importa especialmente para una empresa importadora. Si es tu caso, también conviene revisar qué ofrecen las cuentas para empresas importadoras y cómo vas a organizar los pagos en moneda extranjera.

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Forward flexible vs. forward tradicional

CaracterísticaForward tradicionalForward flexible
Tipo de cambioSe establece al contratarSe establece según las condiciones contratadas
Momento de utilizaciónFecha concretaDentro de un periodo acordado
Uso parcialMás limitadoPuede permitir varias disposiciones
Ideal paraPago o cobro con fecha conocidaFlujos con fechas menos previsibles
Compromiso contractualSíSí
Flexibilidad operativaMenorMayor

El forward flexible no es mejor por definición.

Si conoces perfectamente el importe y la fecha del pago, posiblemente no necesites pagar, asumir o gestionar una estructura más flexible. Su ventaja aparece cuando tu exposición es conocida, pero el calendario de cobros o pagos no lo es tanto.

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¿Para qué empresas puede tener sentido?

Tiene especial lógica cuando hay una necesidad comercial real detrás. Por ejemplo:

  • Importadores que compran mercancía en USD, GBP u otras monedas.
  • Exportadores que cobrarán facturas en moneda extranjera.
  • Empresas que realizan varios pagos internacionales durante el mes.
  • Negocios con proveedores extranjeros cuyos vencimientos pueden modificarse.
  • Compañías que quieren presupuestar márgenes sin dejar una parte importante del resultado expuesta a la divisa.

Una empresa que cobra habitualmente fuera de la zona euro puede combinar este tipo de cobertura con una buena estructura de cuentas para cobrar a clientes extranjeros. Si ocurre lo contrario y el grueso de la exposición está en compras, también merece la pena revisar las cuentas para pagar a proveedores extranjeros.

No tiene tanto sentido utilizar un forward simplemente porque creas que una moneda va a subir o bajar. En una empresa, la cobertura debería partir del riesgo comercial que quieres controlar, no de intentar especular con el mercado de divisas.

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Ventajas y riesgos que debes revisar

La principal ventaja del forward flexible es la previsibilidad del flujo de caja.

Si vendes un producto por 50.000 € de margen previsto, pero buena parte de tus costes están denominados en dólares, una variación fuerte del tipo de cambio puede reducir ese margen. Cubrir la divisa permite separar mejor el resultado del negocio del movimiento de las monedas.

También aporta flexibilidad frente a una fecha de vencimiento única.

Sin embargo, hay cuatro riesgos que no deberías pasar por alto.

Puedes perder un movimiento favorable. Si el mercado ofrece después un cambio mejor, seguirás sujeto a las condiciones de tu contrato.

Cubrir de más puede tener coste. Si proteges 100.000 USD y finalmente solo necesitas 70.000 USD, tendrás que comprobar qué sucede con los 30.000 restantes.

Cancelar no equivale a borrar la operación. Una cancelación anticipada puede producir una diferencia positiva o negativa según el valor de mercado del contrato.

La cobertura debe coincidir con el flujo real. Cuanto peor encajen importe, moneda y calendario con tu actividad comercial, menos eficaz será.

Por eso, antes de contratar una cobertura conviene integrar las previsiones de divisa dentro de tu presupuesto de tesorería y, cuando la operativa sea frecuente, valorar una cuenta multidivisa para empresas que simplifique los cobros y pagos.

La CNMV recuerda que los derivados pueden ser productos complejos y con riesgos elevados, aunque una cobertura empresarial no tiene la misma finalidad que una posición especulativa.

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Bankinter Empresas: nuestra opción recomendada para gestionar un forward flexible

Si tu empresa necesita una entidad bancaria desde la que gestionar tanto su operativa diaria como cobros, pagos y riesgo de divisa, Bankinter es la opción que recomendamos valorar primero para este caso de uso.

La razón es bastante concreta: Bankinter ofrece para empresas compraventa de divisas a plazo tanto con vencimiento fijo como mediante periodo flexible. En esta última modalidad permite fijar un cambio durante un periodo pactado y su Bróker Divisa especifica que la operación flexible puede utilizarse total o parcialmente manteniendo un tipo fijado durante el periodo solicitado.

Para nosotros, esto hace especialmente interesante a Bankinter para una empresa que combina operativa internacional con necesidades reales de tesorería. Puedes ampliar primero nuestro análisis sobre Bankinter para empresas internacionales o revisar el análisis completo de Bankinter Empresas.

Si después de comparar las condiciones consideras que encaja con tu negocio, puedes consultar Bankinter Empresas desde aquí.

Eso sí: tener una cuenta no significa que puedas contratar automáticamente cualquier forward. Bankinter indica para su compraventa de divisas a plazo que existe un estudio previo de riesgo y exige, entre otros requisitos, LEI en vigor, cuestionario MiFID vigente y línea de riesgo disponible. También deja claro que el contrato obliga a ambas partes y que una cancelación puede generar diferencias de cambio positivas o negativas.

Ese último punto es importante. La buena recomendación no es “contrata un forward porque tu empresa trabaja en dólares”, sino compara primero la cobertura con el calendario real de facturas y confirma qué ocurre si el pago cambia, se retrasa o desaparece.

Qué debes comprobar antes de firmar

No contrates un forward flexible sin tener claras estas preguntas:

  • ¿Qué importe máximo estás cubriendo?
  • ¿Desde qué fecha puedes empezar a utilizarlo?
  • ¿Hasta cuándo puedes hacer disposiciones?
  • ¿Puedes utilizar el nominal parcialmente?
  • ¿Qué cambio se aplica a cada disposición?
  • ¿Qué ocurre con la parte no utilizada?
  • ¿Cuánto puede costar cancelar o modificar el contrato?
  • ¿Necesitas aportar garantías o disponer de una línea de riesgo?
  • ¿Qué sucede si tu proveedor retrasa la factura?
  • ¿La moneda y el importe cubiertos coinciden realmente con tus flujos previstos?

Si tus pagos internacionales son frecuentes, también merece la pena comparar los bancos para transferencias internacionales de empresas. La cobertura del tipo de cambio resuelve una parte del problema; los costes de enviar y recibir el dinero son otra cuestión distinta.

¿Cómo se regula un forward de divisas para empresas?

Aquí conviene evitar simplificaciones.

Un forward sobre divisas puede entrar dentro del ámbito de los derivados financieros, pero no todos los contratos empresariales de cambio tienen necesariamente la misma consideración jurídica.

El Reglamento Delegado (UE) 2017/565 establece que determinados contratos de divisas pueden quedar fuera de la consideración de instrumento financiero cuando funcionan como medio de pago, se liquidan mediante entrega física, están vinculados al pago de bienes identificables, servicios o inversiones directas y cumplen el resto de condiciones previstas en la norma.

En otras palabras: no des por hecho que dos productos llamados “forward flexible” tienen idéntico tratamiento. La finalidad del contrato, su forma de liquidación y sus condiciones concretas importan.

Para una pyme que compra o vende en el extranjero, lo sensato es centrarse primero en la operación comercial que quiere proteger. Si tu empresa está creciendo fuera de España, también puedes comparar las cuentas para empresas exportadoras y construir la cobertura alrededor de flujos reales, no al revés.

Conclusión

El forward flexible de divisas puede ser una herramienta muy útil cuando tu empresa sabe cuánto aproximadamente tendrá que cobrar o pagar en otra moneda, pero necesita libertad para utilizar la cobertura en distintas fechas.

Su función es proteger márgenes y dar estabilidad a la tesorería, no acertar qué hará el euro frente al dólar. Esa diferencia es fundamental: una buena cobertura busca que el movimiento de la moneda no descuadre tu negocio.

Si tu empresa tiene actividad internacional y quieres integrar la cobertura de divisa con la operativa bancaria habitual, Bankinter es nuestra opción recomendada para empezar a comparar. Su oferta empresarial contempla expresamente la compraventa de divisas a plazo flexible, pero antes de contratar debes comprobar el estudio de riesgo, las condiciones del contrato y qué ocurriría si finalmente no necesitas todo el importe cubierto.

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Preguntas frecuentes

¿Un forward flexible permite utilizar solo una parte del dinero contratado?

Sí, si esa posibilidad está incluida en las condiciones del producto. En el caso de la compraventa a plazo flexible de Bankinter Empresas, la entidad indica que puede utilizarse total o parcialmente durante el periodo solicitado. Comprueba siempre el contrato, porque las condiciones pueden variar entre entidades y productos.

¿Qué pasa si el tipo de cambio mejora después de contratar el forward?

Puedes terminar utilizando un cambio peor que el disponible en el mercado en ese momento. Es el coste de haber eliminado previamente parte de la incertidumbre. El forward no busca darte el mejor cambio futuro, sino permitir que tu empresa conozca con mayor precisión el coste o valor de un flujo en divisas.

¿Un forward flexible es recomendable para cualquier empresa internacional?

No. Tiene más sentido cuando existe una exposición real y razonablemente previsible a otra moneda. Si los importes son pequeños, muy inciertos o no tienes una previsión fiable de pagos y cobros, puedes acabar cubriendo más de lo necesario. Primero calcula tu exposición y después decide qué porcentaje merece la pena proteger.

Este artículo ha sido elaborado por Xavier Tarrasó

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