Resumen rápido
- Calcula la exposición por divisa y por vencimiento, no solo sobre el volumen anual.
- Resta los pagos en una moneda de los cobros que tendrás en esa misma moneda.
- Incluye saldos, deudas y coberturas que realmente afecten a esa posición, evitando duplicidades.
- Convierte la posición neta a euros utilizando siempre la misma referencia de cambio.
- Simula escenarios adversos para medir el impacto sobre caja y margen.
- No compenses un cobro dentro de seis meses con un pago que vence la semana que viene.
- Si la exposición es recurrente, Bankinter Empresas es una de nuestras opciones recomendadas para estudiar la gestión de divisas y coberturas dentro de la operativa bancaria empresarial.
Qué es la exposición al riesgo de divisas en una empresa
El riesgo de divisa aparece cuando el valor en euros de un cobro, un pago, un saldo o una obligación puede cambiar porque fluctúa otra moneda.
El Banco de España explica el riesgo de tipo de cambio como el efecto que puede producir la apreciación o depreciación del euro frente a otras monedas. En una empresa, esto puede terminar afectando al coste de una importación, al importe real de una venta internacional o al valor de la tesorería mantenida en moneda extranjera.
Por eso conviene incorporar este análisis a la gestión de tesorería empresarial. La cuestión no es intentar predecir el dólar o la libra, sino saber qué pasaría con tu negocio si el cambio se mueve en una dirección desfavorable.
Para este cálculo práctico nos centramos sobre todo en la exposición derivada de cobros, pagos y posiciones monetarias en divisa, que es la que una pyme puede identificar y gestionar con mayor facilidad.
Fórmula para calcular la exposición al riesgo de divisas
La fórmula básica es:
Exposición neta en una divisa = posiciones a favor − posiciones en contra ± coberturas contratadas
En la práctica:
Exposición neta = saldos y derechos de cobro en la divisa − obligaciones y pagos en esa divisa ± efecto de las coberturas
Por ejemplo, si durante los próximos 90 días tu empresa debe cobrar 150.000 USD y pagar 100.000 USD, la posición neta es:
150.000 USD − 100.000 USD = +50.000 USD
Tu empresa tiene una exposición neta positiva de 50.000 USD. Si el dólar pierde valor frente al euro antes de cobrar ese dinero, recibirás menos euros por esa posición.
Si el resultado fuese negativo, ocurriría lo contrario: tendrías más pagos que cobros y una subida de la divisa extranjera podría encarecer tus costes.
La clave es no quedarse solo con el total. Una buena previsión de tesorería permite ordenar estas exposiciones también por fecha.
Cómo calcular la exposición paso a paso
1. Lista todos los cobros y pagos en moneda extranjera
Empieza por las operaciones que ya tienen una probabilidad alta de producirse:
| Concepto | Divisa | Importe | Vencimiento |
|---|---|---|---|
| Factura cliente EE. UU. | USD | +80.000 | 30 días |
| Pago proveedor EE. UU. | USD | -50.000 | 30 días |
| Compra de mercancía | GBP | -25.000 | 60 días |
| Cobro cliente Reino Unido | GBP | +10.000 | 60 días |
Puedes añadir saldos bancarios en divisa, financiación o cualquier obligación monetaria que realmente cambie de valor frente al euro.
Error común: contar dos veces la misma operación. Una factura pendiente de cobro ya representa un derecho de cobro; no debes volver a incluirla como un flujo adicional en otra línea.
Para flujos todavía inciertos, es mejor mantener una segunda previsión separada. No conviene tratar un presupuesto comercial estimado con la misma certeza que una factura ya emitida.
2. Agrupa por moneda y por plazo
No mezcles USD con GBP ni posiciones con vencimientos muy diferentes.
Puedes utilizar periodos mensuales o ventanas de 30, 60 y 90 días. El objetivo es comprobar si los cobros de una moneda compensan realmente los pagos que tendrás que realizar en fechas similares.
Esta compensación se conoce habitualmente como cobertura natural.
Si vas a cobrar 100.000 USD dentro de un mes y necesitas pagar 90.000 USD en ese mismo periodo, tu exposición no es necesariamente de 190.000 USD. La posición neta aproximada sería de 10.000 USD.
Mantener determinados cobros y pagos en la misma moneda puede ayudarte a evitar conversiones innecesarias. Si esta operativa es habitual en tu negocio, también puedes revisar las cuentas multidivisa para empresas.
3. Convierte la exposición neta a euros
Una vez calculada la posición neta, tradúcela a euros para poder medir su importancia sobre tu negocio.
Si utilizas una cotización expresada como:
1 EUR = X unidades de moneda extranjera
la fórmula es:
Exposición en euros = importe en divisa ÷ tipo de cambio
Ejemplo hipotético:
80.000 USD ÷ 1,10 USD/EUR = 72.727 €
Puedes utilizar los tipos de cambio de referencia del Banco Central Europeo como referencia homogénea para tus análisis internos. El BCE señala que sus tipos son informativos y no están pensados como precio de ejecución de una operación real.
El tipo que aplique finalmente tu banco puede ser diferente. Por eso, si además vas a realizar una transferencia internacional desde la cuenta de empresa, conviene separar dos cosas: el riesgo provocado por el movimiento de la moneda y el coste que cobra la entidad por ejecutar o convertir la operación.
4. Calcula qué ocurre si cambia el tipo de cambio
Aquí es donde el cálculo se vuelve realmente útil.
No necesitas adivinar qué hará el mercado. Plantea varios escenarios y observa el impacto.
Puedes utilizar esta fórmula:
Impacto en euros = valor con el tipo de cambio del escenario − valor con el tipo de cambio de referencia
Hazlo con movimientos suficientemente relevantes para tu negocio. Por ejemplo, compara el resultado si el cambio varía un 5 % o un 10 % respecto a tu escenario base.
Ejemplo: una empresa española que paga proveedores en dólares
Imagina una empresa importadora que dentro de tres meses tiene:
- 120.000 USD por pagar a proveedores.
- 40.000 USD por cobrar de un cliente.
- Ninguna cobertura contratada.
Su posición neta sería:
40.000 USD − 120.000 USD = -80.000 USD
La empresa necesita, por tanto, 80.000 USD netos.
Supongamos, como ejemplo puramente ilustrativo, que el cambio utilizado para preparar el presupuesto es:
1 EUR = 1,10 USD
El coste estimado sería:
80.000 ÷ 1,10 = 72.727 €
Pero antes de realizar el pago el euro se debilita y el cambio pasa a:
1 EUR = 1,00 USD
El coste pasa a ser:
80.000 ÷ 1,00 = 80.000 €
La misma compra cuesta ahora 7.273 € más, aunque el proveedor no haya cambiado el precio.
Si el margen previsto de esa operación era de 20.000 €, el movimiento de la divisa habría consumido más de un tercio de ese margen.
Este es el dato que debe interesar a tesorería: no si “el dólar está caro”, sino cuántos euros puede perder la empresa y cuánto margen está poniendo en riesgo.
Además del cambio, revisa las comisiones de las transferencias internacionales, porque el coste final de la operación puede incluir otros conceptos distintos al riesgo de mercado.
Qué hacer después de calcular la exposición
El cálculo no implica que debas cubrir automáticamente toda posición en moneda extranjera.
Primero separa las exposiciones pequeñas o asumibles de aquellas que podrían comprometer el margen, la caja o el presupuesto.
Una empresa puede optar por aceptar una parte del riesgo, compensar cobros y pagos en la misma moneda, mantener saldos multidivisa o estudiar instrumentos que permitan fijar o limitar el tipo de cambio.
Cuanto mayor sea la actividad internacional, más importante es que estas decisiones formen parte de una política de tesorería y no dependan de intentar acertar cuándo comprar dólares.
Si tu empresa trabaja de forma recurrente fuera de la zona euro, también merece la pena comparar los bancos para empresas con negocio internacional y comprobar qué capacidad ofrecen para gestionar pagos, monedas, financiación y coberturas desde un mismo entorno.
Bankinter Empresas como opción para gestionar una exposición
Bankinter Empresas es nuestra opción recomendada para una pyme con actividad internacional recurrente que quiere reunir operativa bancaria, pagos internacionales y gestión de divisas en una misma entidad.
No lo recomendamos porque pueda eliminar el riesgo cambiario —ningún banco puede hacerlo por sí solo—, sino porque su oferta para empresas incluye herramientas específicas para trabajar con moneda extranjera. Puedes ampliar el análisis en nuestra guía de Bankinter para empresas internacionales y en el análisis completo de Bankinter Empresas.
Entre sus soluciones de divisas, Bankinter ofrece compraventa al contado y a plazo, estructuras de cobertura y servicios específicos para empresas con operativa internacional. Puedes consultar también la información oficial sobre gestión de divisas de Bankinter.
Esto puede tener sentido cuando la exposición que acabas de calcular no es puntual, sino que se repite mes tras mes y empieza a afectar a precios, presupuestos o márgenes.
Si ese es tu caso, puedes consultar Bankinter Empresas y revisar sus condiciones para tu empresa. Antes de decidir, compara siempre la propuesta con el volumen que realmente manejas, las monedas en las que operas y la frecuencia de tus cobros y pagos.
Advertencia importante: fijar un tipo de cambio no equivale a eliminar todos los riesgos. Por ejemplo, Bankinter indica que su compraventa de divisa a plazo requiere estudio previo y se formaliza mediante un contrato que obliga a las partes. Si la operación comercial cambia o se cancela, cerrar la cobertura puede generar diferencias positivas o negativas.
Por eso una cobertura debería partir siempre de una exposición calculada y de una operación real, no de una apuesta sobre hacia dónde crees que irá una moneda.
Si todavía estás definiendo qué entidad utilizar como banco principal, nuestra comparativa de bancos y cuentas para empresas te permite situar Bankinter frente a otras alternativas.
Errores que pueden falsear el cálculo
Compensar operaciones de fechas muy diferentes. Un cobro en dólares dentro de nueve meses no soluciona un pago que debes hacer dentro de dos semanas.
Mezclar todas las monedas. Un saldo positivo en GBP no elimina automáticamente una obligación en USD.
Trabajar solo con el volumen anual. Puedes cerrar el año con cobros y pagos similares y, aun así, sufrir una exposición muy elevada durante varios meses.
Olvidar la deuda en moneda extranjera. Principal e intereses también pueden aumentar su coste en euros.
Confundir cobertura con especulación. La finalidad de una cobertura empresarial debería ser reducir la incertidumbre de una exposición existente o prevista, no intentar obtener beneficios acertando el movimiento de una divisa.
Ignorar el impacto sobre el margen. Saber que tienes 100.000 USD de exposición dice menos que saber que un movimiento concreto podría reducir en 8.000 € el margen previsto de una operación.
Conclusión
Calcular la exposición al riesgo de divisas de una empresa consiste en identificar cobros, pagos, saldos y obligaciones en moneda extranjera, obtener la posición neta de cada divisa y medir cómo cambia su valor en euros bajo distintos escenarios.
Haz el cálculo por moneda y vencimiento. Después traduce el resultado a algo que sirva para decidir: euros en riesgo, porcentaje del margen o impacto sobre la tesorería.
Si la exposición es ocasional y pequeña, quizá baste con controlarla. Si forma parte habitual de tu actividad internacional, tiene más sentido establecer una política de gestión y valorar una entidad preparada para operar con distintas monedas y soluciones de cobertura. Para ese perfil, Bankinter Empresas es una de las opciones que priorizaríamos.





















